El EPUB se ha convertido en el formato de referencia para leer libros electrónicos en cualquier dispositivo, desde el móvil hasta un eReader de tinta electrónica. Detrás de esa flexibilidad hay casi dos décadas de desarrollo técnico. En este artículo repasamos su historia y, sobre todo, os explicamos paso a paso cómo convertir vuestros propios documentos a este formato con herramientas gratuitas.
El estándar nació en 2007 de la mano del International Digital Publishing Forum, aunque su origen técnico se remonta al formato Open eBook de los años noventa. Lo que distingue al EPUB de un PDF es el contenido reflow: el texto se reorganiza según el tamaño de pantalla, en lugar de mantener una maquetación fija. Esa característica, sencilla sobre el papel, es la que ha permitido que el mismo archivo se lea igual de bien en un móvil que en una tableta de doce pulgadas.
Historia y evolución del estándar EPUB
El formato tomó forma en 2007 bajo el paraguas del International Digital Publishing Forum (IDPF), que heredó buena parte de sus fundamentos del antiguo estándar Open eBook, desarrollado en los años noventa. Su gran aportación fue el contenido reflow, capaz de adaptar el texto a la pantalla de cada dispositivo en lugar de fijar una maquetación como hace un PDF. Esa capacidad de reajustar el texto es la razón por la que hoy podemos leer el mismo libro en un móvil, en una tableta o en un eReader de tinta electrónica sin perder legibilidad.
En 2010 llegó EPUB 2, construido sobre XHTML y hojas de estilo CSS, y se convirtió en el formato que las principales tiendas de libros electrónicos adoptaron para su catálogo. Un año después, en 2011, apareció EPUB 3, que sumó soporte para audio, vídeo, notación matemática y tipografías incrustadas en el propio archivo. En 2017 el IDPF se fusionó con el World Wide Web Consortium (W3C), organismo que desde entonces mantiene la especificación y la alinea con los estándares web más recientes.
Requisitos, herramientas y riesgos antes de empezar
No hace falta un equipo potente para editar o leer un EPUB, pero sí conviene instalar el software adecuado. Calibre es la referencia: un gestor de código abierto disponible para Windows, macOS y Linux que permite organizar la biblioteca, convertir archivos entre formatos y modificar los metadatos o la portada de cada libro. Para la lectura podemos usar el visor propio de Calibre o recurrir a Thorium Reader, una aplicación que respeta las funciones de accesibilidad incluidas en la especificación.
Antes de empezar conviene tener claro qué se puede convertir y qué no. Los archivos protegidos con DRM (gestión de derechos digitales), como los adquiridos en tiendas que cifran sus libros, no se pueden convertir directamente en Calibre: el programa detecta la protección y bloquea el proceso porque el cifrado impide leer el contenido interno del archivo. Esta limitación no es un fallo del programa, sino una medida impuesta por la tienda o el editor, y conviene tenerla en cuenta antes de intentar convertir un libro comprado con protección de copia. Los lectores de tinta electrónica también admiten EPUB, aunque algunos fabricantes limitan el soporte a versiones antiguas del estándar, así que conviene comprobar antes qué versión admite nuestro dispositivo si vamos a aprovechar funciones recientes como el vídeo incrustado.
Cómo convertir documentos a EPUB paso a paso
El proceso en Calibre es sencillo, aunque conviene revisar algunos ajustes para obtener un resultado limpio. Antes de lanzar la conversión, comprobamos que el documento original (un PDF, un DOCX o un TXT) no incluya demasiadas imágenes en alta resolución, porque eso ralentiza el proceso y puede generar un EPUB excesivamente pesado para un eReader.
- Añadimos el archivo a la biblioteca arrastrándolo a la ventana principal de Calibre, donde queda catalogado y listo para cualquier operación posterior.
- Hacemos clic derecho sobre el título y elegimos la opción de convertir libros, lo que abre una ventana con varias pestañas de configuración.
- Seleccionamos EPUB como formato de salida y completamos los metadatos (título, autor e idioma), datos que quedarán incrustados en el archivo final.
- Ajustamos los márgenes en la pestaña de apariencia y activamos la opción de heurística, que reconstruye los párrafos rotos en el documento original.
- Pulsamos aceptar: Calibre procesa el documento en pocos segundos y deja un enlace al resultado en el lateral derecho de la ventana.
Con documentos sencillos, sin tablas ni columnas complejas, la conversión suele salir bien a la primera. Los casos más complicados, como las maquetaciones a varias columnas o los PDF escaneados como imagen, exigen revisar el resultado con más atención en los pasos siguientes.
Fallos habituales en la conversión y cómo solucionarlos
Cuando el resultado de Calibre no convence, Sigil permite tocar directamente el código XHTML y las hojas de estilo para corregir a mano lo que la conversión automática no resolvió bien. Para quien prefiere trabajar desde la línea de comandos, Pandoc convierte documentos Markdown o LaTeX a EPUB sin pasar por una interfaz gráfica, una opción útil si el documento de partida ya está en alguno de esos formatos.
El fallo más habitual aparece cuando el documento original procede de un PDF mal estructurado: el texto queda cortado en saltos de línea que no deberían existir. La opción de heurística que activamos en el paso anterior suele resolverlo, porque intenta reconstruir los párrafos originales.
Las tablas complejas y las hojas de estilo CSS muy elaboradas tampoco viajan bien de un PDF a un EPUB: el motor de conversión prioriza mantener el texto legible por encima de reproducir el diseño original, así que estos elementos a menudo se simplifican o se pierden y conviene revisarlos manualmente en el editor de EPUB integrado en Calibre. Lo mismo ocurre con las imágenes, que en ocasiones desaparecen durante el proceso y hay que insertarlas de nuevo comprobando que mantienen el tamaño y la posición previstos.
Cómo comprobar que el EPUB final funciona correctamente
Antes de dar por bueno el archivo conviene pasarlo por un validador. EPUBCheck, la herramienta oficial mantenida por el W3C, revisa el código y avisa de cualquier inconsistencia que pueda dar problemas en algunos lectores; Calibre incluye una función de verificación básica que también sirve para una primera comprobación rápida antes de recurrir a EPUBCheck.
Si el archivo pasa la validación, el siguiente paso es abrirlo en un dispositivo real: en un eReader de tinta electrónica para confirmar que el texto se reorganiza bien al cambiar el tamaño de letra, y en una tableta para revisar que las imágenes y los estilos CSS se muestran como esperábamos. Con ambas pruebas superadas, el EPUB queda listo para incorporarse a la biblioteca digital, compartirse o subirse a la plataforma de distribución que corresponda.
