Si las tiendas de libros electrónicos cerraran de la noche a la mañana y los formatos propietarios bloquearan el acceso a las lecturas compradas, nuestra biblioteca quedaría atrapada. Ese escenario no ha ocurrido, pero refleja un riesgo de los ecosistemas cerrados y explica para qué sirve Calibre.
Hablamos de un gestor gratuito y de código abierto que convierte, cataloga y protege cada archivo sin depender de una sola tienda online. El programa lo desarrolla Kovid Goyal desde 2006 y recibe actualizaciones constantes. Está creado en Python y C, funciona en Windows, macOS y Linux con interfaz Qt. Además, se distribuye bajo licencia GPLv3 y su tarea consiste en gestionar miles de libros electrónicos sin que el formato o la tienda de origen impongan condiciones.
Conversión entre formatos: de EPUB a MOBI y viceversa
Calibre lee y convierte una lista amplia de formatos de ebooks: EPUB, MOBI, AZW, PDF, FictionBook, HTML, LIT, DjVu, entre otros. Podemos tomar un libro comprado en una tienda online concreta y transformarlo en un EPUB estándar en pocos segundos, algo útil cuando cambiamos de lector o queremos abrir el mismo título en un dispositivo distinto al original.
Los formatos EPUB y AZW3 se pueden editar directamente dentro del programa, con su herramienta de edición de libros basada en XML. Esa herramienta no está disponible para PDF, que solo puede convertirse a otros formatos antes de modificarse. Calibre tiene además un límite con los libros de pago: los archivos de Amazon Kindle con protección de copia no se pueden transferir ni convertir libremente, porque ese sistema impide copiarlos a otros dispositivos.
Fuera de esos casos, el resto de la biblioteca cambia de formato sin depender de herramientas externas ni de la tienda de origen.
Metadatos automáticos y organización de la biblioteca
Al añadir un libro a nuestra biblioteca personal, Calibre busca en Internet su título, autor, editorial, ISBN, etiquetas, portada y resumen, y completa esos campos sin que tengamos que teclear nada. También podemos editar manualmente cualquier dato o crear campos personalizados, por ejemplo, para marcar el estado de lectura o clasificar por géneros propios que no existen en las tiendas.
Al mismo tiempo la búsqueda avanzada y los filtros por autor, etiqueta o comentario, permiten manejar una biblioteca con muchos títulos sin perder el orden. El programa admite además complementos que amplían estas funciones de edición de metadatos, aunque su alcance depende del formato. Los libros con protección de copia mantienen las mismas limitaciones que en la conversión. Todos los cambios se guardan en la base de datos interna de la biblioteca, una carpeta que podemos copiar a otro ordenador para conservar la misma organización y los mismos metadatos, sin depender de ningún servicio externo.
Servidor propio y sincronización con lectores de tinta electrónica
Calibre, además, incluye un servidor web que funciona en el puerto 8080, configurable, sin instalar nada aparte. Una vez activado, cualquier navegador de la red local accede a la biblioteca completa, así que podemos leer desde el móvil, una tablet o un ordenador distinto al que tiene instalado el programa. Ese visor web es el único punto donde Calibre recuerda la página en la que dejamos la lectura, así que retomar un libro desde el navegador de otro dispositivo no obliga a empezar de nuevo.
El programa también puede descargar noticias de varias fuentes web y convertirlas a libros electrónicos para leerlas después sin conexión. Además, permite sincronizar la biblioteca con lectores de tinta electrónica y otros dispositivos compatibles, enviando cada libro en el formato que ese aparato admite.
Si transferimos un archivo a un lector externo en lugar de abrirlo desde el visor web, el progreso de lectura queda guardado en ese dispositivo concreto, no en Calibre.
