¿Tienes problemas al arrancar Linux? Prueba estos trucos y consejos

Siempre estamos acostumbrados es que, al pulsar el botón del ordenador, se ejecute el POST, o arranque de la BIOS, y acto seguido empiece a cargar nuestro sistema operativo. En unos segundos ya estaremos en la pantalla de inicio de sesión, tras la cual veremos el escritorio y podremos empezar a usar el ordenador. Sin embargo, ni Linux, ni ningún otro sistema operativo, es perfecto. Por lo tanto, es muy probable encontrarnos alguna vez con que nuestro sistema operativo no arranca. En ese caso, ¿qué podemos hacer? Pues aprender a solucionar los problemas de Linux con estos consejos.

Linux no suele dar tantos problemas al arrancar como Windows, ya que, a mal andar, aunque no lleguemos hasta el escritorio, al menos podremos cargar un TTY básico desde el que poder reparar el sistema. Sin embargo, puede fallar. Y los fallos más comunes que pueden hacer que este sistema no arranque son, o bien del gestor de arranque (GRUB) o fallos en los discos duros.

A continuación, vamos a ver cuáles son estos principales problemas y cómo podemos solucionarlos.

Motivos por los que puede fallar el arranque de Linux

Siempre se ha dicho que Linux es mucho más estable que su rival, Windows. Sin embargo, esto no quiere decir que Linux no falle nunca, sino simplemente que es más complicado que ocurra. Pero, cuando ocurre, también suele ser más complicado solucionarlo.

Los motivos por los que puede fallar el arranque de nuestra distro Linux son, entre otros:

  • Un problema con la partición de arranque del disco duro.
  • Una mala actualización del Kernel.
  • Un parche mal aplicado en el sistema que hace que este no pueda terminar de cargar.
  • Si tenemos Dual-Boot, Windows puede haber configurado el MBR como gestor de arranque principal.
  • Una mala configuración de GRUB.
  • Una mala configuración de la BIOS/UEFI, que no apunta a la partición correcta.

Lo bueno que tiene Linux es que prácticamente todo se puede solucionar fácilmente, ya sea desde el Modo Seguro o desde otra distro Live. Rara vez tendremos que reinstalar el sistema de cero.

A continuación, vamos a ver cómo solucionar los principales problemas que nos podemos encontrar.

Identifica el problema con el «modo verbose»

Por simplificar, Linux generalmente muestra una animación durante el arranque. Por desgracia, aunque queda bonito, dificulta la tarea de identificar errores en el arranque. Si queremos ver cómo se ejecutan todos los comandos, y detectar así cualquier posible fallo, error o cuello de botella, debemos activar el modo verbose manualmente. Para ello, lo primero que haremos será abrir el fichero de configuración de GRUB con un editor cualquiera. Este fichero se encuentra en:

/etc/default/grub

Aquí debemos localizar la siguiente línea:

GRUB_CMDLINE_LINUX_DEFAULT="quiet splash"

Y la cambiamos por:

GRUB_CMDLINE_LINUX_DEFAULT=""

Guardamos los cambios, y actualizamos el arranque con el comando «update-grub». Ahora, cuando seleccionemos nuestro Linux en el gestor de arranque, podremos ver todos los pasos de carga.

Solución a los problemas de arranque de Linux

Puede haber muchas formas distintas de solucionar los problemas de arranque de cualquier sistema operativo Linux. A continuación, vamos a ver cuáles son las principales formas de solucionar estos problemas.

Comprueba que no hay problemas con el hardware del PC

Antes de nada, es muy importante asegurarnos de que los problemas no están relacionados con el hardware del PC. Lo más común es que el disco duro empiece a fallar (sobre todo si es mecánico), o puede que tengamos problemas con la placa, RAM o fuente de alimentación.

Si llegamos al GRUB, por ejemplo, podemos lanzar Memtest para comprobar la integridad de la RAM y la CPU. Pero si queremos conocer el estado del disco duro, por ejemplo, tendremos que recurrir a otros programas especializados que nos permitan ver el SMART del disco. Y para ello, podemos cargar un Ubuntu Live desde la RAM para evitar pasar por el disco duro.

Problemas con el gestor de arranque de Linux

Cuando instalamos una distribución Linux, esta suele instalar un gestor de arranque que será el que nos permita elegir la versión, o herramienta, que queremos cargar. El más común y usado es GRUB. Este gestor de arranque nos permite cargar Linux, otro sistema operativo diferente (si tenemos, por ejemplo, Windows en Dual-Boot), ejecutar Memory Test (para ver si la RAM está en buen estado) o ejecutar otras herramientas avanzadas y de recuperación de la distro en cuestión.

AutoTux - GRUB

Si solo tenemos un sistema instalado, seguramente no veamos GRUB, ya que arrancará el sistema principal automáticamente por defecto. Sin embargo, hay muchos motivos por los que se puede dañar este arranque, por ejemplo, una actualización del Kernel, o configurar para que arranque un Kernel antiguo que hayamos eliminado.

Si nuestro Linux deja de arrancar, podemos mantener pulsada la tecla Shift del PC mientras carga para poder ver esta pantalla de GRUB. Aquí veremos todos los sistemas que tengamos instalados, y podremos navegar por ellos usando las flechas del teclado.

Podemos intentar cargar una versión del Kernel diferente para ver si esta funciona. E incluso si usamos Dual Boot comprobaremos que podemos arrancar este sistema operativo. Sin embargo, si GRUB no llega a aparecer, entonces la culpa será del gestor de particiones.

Reparar GRUB con Boot-Repair

Si no podemos arrancar Linux, ¿cómo podemos reparar el arranque? La respuesta es muy sencilla: usando un sistema Live, por ejemplo, Ubuntu. Los sistemas Live se cargan en la memoria RAM de manera que se puedan ejecutar sin necesidad de instalar nada en el disco duro. Una vez cargado, tendrá acceso a todos los discos y todos los recursos del PC, por lo que podremos usar herramientas específicas, como Boot-Repair, para reparar problemas.

Abriremos un terminal e instalaremos esta herramienta para reparar el GRUB ejecutando el siguiente comando:

sudo apt-add-repository ppa:yannubuntu/boot-repair && sudo apt update && sudo apt install -y boot-repair

Una vez esté ya lista la herramienta, la ejecutamos con el comando «boot-repair» y la dejamos que analice nuestro sistema. El programa será capaz de detectar todos los sistemas operativos que tengamos instalados en nuestro ordenador y nos dará la opción de aplicar una reparación recomendada. La elegimos, esperamos uno segundos y listo.

Aplicamos los cambios, reiniciamos el PC y listo. Ahora podremos ver nuestro GRUB de nuevo, y todos los sistemas instalados en el PC. Seleccionamos el que queremos arrancar y listo, todo debería volver a funcionar con normalidad.

Solucionar problemas en el arranque de Linux

Si podemos ver GRUB, elegir el sistema operativo, y donde se encuentra el problema es en el proceso de arranque, entonces debemos recurrir a otras herramientas que nos ayuden a solucionarlo. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando algún paquete queda mal instalado, o se corrompe algún archivo del sistema.

Dentro de las entradas que podemos encontrar en GRUB encontraremos una llamada «Advanced options«. En ella podremos encontrarnos distintas entradas, según los Kernel que tengamos instalados, y un modo «Recovery» para todos los kernels. Podemos intentar arrancar una versión más antigua del Kernel a ver si funciona, pero lo que vamos a explicar es cómo solucionar los problemas de la última versión.

GRUB - Opciones avanzadas

Dentro de estas opciones avanzadas, elegiremos el Recovery Mode de la última versión del Kernel. Tras unos segundos de carga, podremos ver una pantalla como la siguiente con una serie de opciones.

Recovery de Ubuntu

Las que nos interesan son:

  • fsck: analiza el disco duro y soluciona todos los errores que detecte. Es el equivalente a chkdsk de Windows.
  • clean: libera espacio utilizado de manera innecesaria en el PC.
  • dpkg: repara los paquetes rotos, bloqueados o que se han instalado mal.
  • grub: nos permite actualizar el bootloader.

Ejecutamos todas estas opciones para comprobar, liberar, reparar y actualizar nuestro Linux y su gestor de arranque, y listo. Cuando acabemos, ya podremos reiniciar el PC y comprobar si vuelve a arrancar.

Reinstalar Linux (y mantener los datos)

Si seguimos teniendo problemas, puede que haya llegado la hora de reinstalar nuestro sistema operativo. Muchas de las distros, como Ubuntu, tienen la opción de reinstalar solo el sistema operativo, manteniendo intactos todos los datos personales (documentos, música, fotos, vídeos, etc), e incluso las aplicaciones que tenemos ya instaladas. El nuevo instalador de Ubuntu, disponible desde la versión 21.10 de esta distro, ofrece una entrada como tal pensada precisamente para esto mismo.

Nuevo instalador Ubuntu 21.10

En el asistente de instalación debemos elegir esta opción para reinstalar la distro pero, a la vez mantener nuestros datos para que no se borren del PC. Sin embargo, siempre puede haber fallos y problemas. Por tanto, es mejor asegurarnos y no correr riesgos innecesarios haciendo una copia de seguridad de los mismos.

En caso de que la reinstalación no funcione correctamente, si ya tenemos la copia de seguridad que hemos mencionado antes, podemos realizar una instalación completa, desde cero, para asegurarnos de que todos los problemas quedan solucionados. Además, podemos aprovechar así para instalar la última versión del sistema para poner nuestro PC al día.

Además de reinstalar todo el sistema operativo, se regenerará y reinstalará automáticamente el gestor de arranque GRUB. Yo en él deberían aparecer todos los sistemas operativos que tengamos en el PC (por ejemplo, un Windows en caso de usar Dual Boot).