Office 2024 es la última versión de la suite ofimática de Microsoft. Esta es la versión que han comprado los usuarios que han renovado recientemente su licencia y la que tienen todos los suscriptores de Office 365. Sin embargo, hay ocasiones en las que las últimas versiones de Office pueden darnos problemas y, por lo tanto, necesitamos recurrir a una versión más antigua de la misma, como Office 2010, 2013, 2016 o 2019. Y, además de no tener soporte ninguna de estas versiones, además son bastante complicadas de descargar. Al menos oficialmente.
Aunque las versiones de Office tienen un soporte bastante más extendido que el de Windows, al final acaba llegando su final. Por ejemplo, Office 2010 finalizó su soporte en octubre de 2020, y Office 2013 finalizó todo su soporte el 11 de abril de 2023.
Es importante tener en cuenta que utilizar software sin soporte te expone a graves riesgos de seguridad que detallaremos más adelante.
Por supuesto, Microsoft no puede eliminar de la red un software que aún tiene soporte. Por ello, aunque sea complicado encontrarlos, aún sigue siendo posible descargar los instaladores de estas versiones antiguas, siempre y cuando guardemos una copia de la clave original del producto.
| Versión | Tiene soporte | ¿Se puede descargar? | ¿Necesita licencia? | ¿Merece la pena instalarla? | Nota rápida |
|---|---|---|---|---|---|
| Office 2024 | Sí | Sí | Sí | Sí | Opción actual y segura |
| Office 2021 | Soporte limitado / cerca de obsolescencia | Sí | Sí | Solo si ya la tienes | Aún usable pero ya no es la opción más actual |
| Office 2019 | No | Sí en algunos casos desde tu cuenta | Sí | Solo si ya la tienes y la necesitas | Fuera de soporte |
| Office 2016 | No | Sí en algunos casos desde tu cuenta | Sí | Solo en equipos o entornos concretos | Fuera de soporte |
| Office 2013 | No | No de forma oficial directa / solo reinstalación en casos concretos | Sí | No salvo necesidad puntual | Muy desfasada |
| Office 2010 | No | No de forma oficial directa / muy limitada | Sí | No salvo por compatibilidad puntual | Muy antigua y sin soporte |
| Office 2007 o anteriores | No | No recomendable | Sí | No | Demasiado obsoleta y problemática |
| LibreOffice | Sí | Sí | No | Sí si solo quieres abrir y editar documentos | La mejor alternativa gratuita |
| Microsoft 365 | Sí | Sí | Suscripción | Sí si buscas soporte y funciones actuales | Opción más completa y actualizada |
Requisitos del sistema para versiones antiguas de Office
Antes de hacerte con cualquier versión de las que te hemos nombrado de Microsoft Office, uno de los pasos fundamentales es que conozcas los requisitos que cada uno de ellos te pide para tu sistema. Y esto se debe a que cada uno de estos programas estaba diseñado para funcionar en diferentes sistemas operativos y, de igual manera, diferentes configuraciones de hardware. Es más, es posible que consigas instalar Office 2010 o 2007 en Windows 10 o Windows 11, pero el funcionamiento se puede trabar bastante a base de error tras error.
Office 2007, por ejemplo, está diseñado originalmente para Windows XP y Windows Vista. Y sus requisitos mínimos incluyen un procesador de 500 MHz, al menos 256 MB de RAM y 1.5 GB de espacio libre en tu disco duro. Estos requisitos pueden parecer los de una Game Boy hoy en día, pero mucho ojo con los problemas de compatibilidad por drivers o falta de funciones.
Office 2010 fue su siguiente versión, y se notó el avance. De hecho, fue compatible hasta el SO Windows 8.1, aunque se puede instalar en Windows 10 con algunas precauciones. Sus requisitos mínimos ya suben de nivel, y requiere un procesador de 1 GHz, 512 MB de RAM y 3 GB de espacio en tu disco.
Por su parte, Office 2013 y 2016 sí que tienen una mejor compatibilidad con los PC más modernos. De hecho, Office 2016 funciona sin problemas mayores tanto en Windows 10 como en Windows 11, aunque siempre vamos a necesitar al menos 2 GB de RAM, una resolución de 1280×800 y, aparte, conexión a internet para actualizar y para que lo podamos activar.
Ten en cuenta que, cuanto más antigua sea la versión, mucho más probable es que tengas que lidiar con todo tipo de errores. Es decir, que te pueden surgir contratiempos tanto en la instalación, activación o incluso en la visualización dentro de tu propia pantalla.
Descargar Office 2010
Conforme han ido pasando los años y Microsoft ha ido finalizando el soporte de determinadas versiones de Office más antiguas, los métodos disponibles se han ido reduciendo. Al tratarse de una versión que ya no recibe soporte por parte de Microsoft, la primera opción que, inicialmente, pasaría por descargar desde los servidores de Microsoft, ya no está disponible.
Archive.org es la biblioteca de internet donde podemos encontrar cualquier aplicación, por antigua que sea, al igual que otro tipo de contenido relacionado con internet. Office 2010 ha dejado de recibir soporte oficial por parte de Microsoft, por lo que, como os hemos indicado en el apartado anterior, ya no está disponible para su descarga desde los servidores de la compañía con sede en Redmond. La solución más segura de todas pasa por visitar Archive.org y descargar una imagen ISO de Office 2010.
Una vez que lo hemos descargado, necesitamos una licencia válida para poder activar el producto.
Advertencia sobre licencias de fuentes no oficiales:
Desaconsejamos encarecidamente el uso de números de serie encontrados en foros o comentarios. Estas claves suelen ser fraudulentas, de un solo uso o estar bloqueadas por Microsoft. Su uso puede infringir los términos de servicio y exponer tu equipo a riesgos al intentar activarlo con herramientas de dudosa procedencia.
Bajar Office 2013 o 2016
A diferencia de la versión 2010, las versiones 2013 y 2016 quedaban vinculadas a nuestra cuenta Microsoft. Por ello, es mucho más fácil y rápido bajar estas versiones para instalarlas tanto en Windows como en macOS.
Para ello, lo que debemos hacer es acceder al siguiente enlace de nuestra cuenta Microsoft. Dentro de esta página, pulsamos sobre el enlace «Instalar» de la parte superior, y buscaremos la versión de Office que queramos. Elegiremos el idioma y la versión (32 o 64 bits) y bajaremos el instalador a nuestro ordenador. Si nuestro equipo está gestionado por una versión de 64 bits, es recomendable descargar esta versión de Office, ya que nos permitirá sacarle el máximo partido a nuestro equipo.
Una vez descargado, tan solo nos quedará instalarlo en el PC. Como está vinculado a nuestra cuenta Microsoft, este se activará automáticamente.
El instalador por defecto es un instalador online, es decir, que se encargará de bajar la última versión disponible. Pero, si lo preferimos, también podemos bajar un instalador offline para instalar la suite ofimática en varios ordenadores al mismo tiempo.
Los requisitos para poder usar Office 2013 son:
- Procesador de 32 o 64 bits, a 1 GHz y con soporte para instrucciones SSE2.
- 2 GB de memoria RAM (en la versión de 64 bits).
- 3 GB de espacio libre en el disco duro.
- Pantalla y soporte para DirectX 10.
Esta versión es compatible con Windows 7 y todas las versiones posteriores del sistema operativo. No es compatible con Windows XP ni versiones anteriores.
Cómo bajar las versiones más antiguas de Office
Estas versiones ya no tienen ningún tipo de soporte por parte de Microsoft. Por ello, es imposible encontrar y descargar los instaladores oficiales. Si en su día guardamos los CDs o los instaladores de estas versiones, podremos instalarlos desde ellos.
Desaconsejamos categóricamente la descarga desde fuentes de terceros no verificadas. El riesgo de inyectar malware, como spyware o ransomware, en tu sistema no es una posibilidad, sino una probabilidad alta. Estas descargas son el principal vector de infección para muchos ciberataques. Además de estar haciendo algo ilegal. Y es que hay que tener presente que al descargar estas versiones un tanto anticuadas de Office, sea por la razón que sea, estamos hablando en muchos casos de piratería del software. Estas páginas web de terceros de las que os hablamos, en muchos casos, ofrecen copias ilícitas de programas de pago, como es el caso de Office o del mismo Windows. Por todo ello tenemos muchas razones para mantenernos alejados de las mismas.
Ya sea, como os comentamos, por temas relacionados con la piratería y los problemas legales que esto puede acarrear; por otro lado, está la seguridad. Esto os lo comentamos porque, de manera innecesaria en la mayoría de los casos, estas aplicaciones pueden contener algún tipo de malware oculto que vamos a terminar instalando en el PC. Esto, por tanto, se puede convertir en un serio problema para el resto del sistema y sus aplicaciones instaladas. Y además todo por instalar un programa, por muy de pago que sea, que tiene más de una década.
Si necesitamos una versión concreta de Office sí o sí, pero no queremos correr ningún riesgo, podemos optar, una vez más, por visitar Archive.org, donde, además de poder descargar Office 2010, también podemos descargar Office 2007. Todo el contenido disponible en esta web ha sido revisado, por lo que podemos estar completamente seguros de que no incluye ningún tipo de virus, malware y demás.
Al igual que para instalar Office 2010, es necesaria una clave válida; las versiones de Office 2007 disponibles en la misma plataforma también necesitan de una licencia válida, licencia que, en ocasiones, podemos encontrar en la descripción de los enlaces. Pero, antes de descargar la primera versión con la que nos encontremos, debemos asegurarnos de que se trata de una versión de Windows que está disponible en español, o en inglés si no encontramos la versión en el idioma de Cervantes, ya que, de lo contrario, no vamos a tener la opción de cambiar el idioma desde la propia aplicación.
Ventajas e inconvenientes de usar versiones antiguas de Office
Lo primero que debemos tener en cuenta aquí antes de entrar en materia es que con Office sucede lo mismo que con el resto de los programas. Con esto lo que os queremos decir es que, tal y como nos dejan claro sus desarrolladores, siempre es recomendable usar la versión más reciente de los mismos. Claro está, con una suite de la importancia y coste de Office, esto no siempre es posible. No todo el mundo está predispuesto a migrar a una versión más reciente cada vez que la firma la lance, eso es evidente. Con todo y con ello, dentro de una misma versión, lo que sí es posible es estar al día con las últimas actualizaciones que los de Redmond envíen para la misma.
Sin las funciones más modernas
Por otro lado, si nos centramos en las versiones antiguas de la suite de productividad, en muchas ocasiones estas siguen cumpliendo con las necesidades de los usuarios. Es por ello precisamente que, si aún disponemos de la correspondiente clave de producto oficial, podamos descargar y seguir utilizando versiones antiguas de Office, como vamos a ver. Eso sí, debemos tener en cuenta que las mismas no van a tener una interfaz de usuario tan moderna como las actuales. Al mismo tiempo, carecen de algunas de las funciones y opciones más avanzadas y modernas, como las nuevas integraciones en IA, pero todo depende del uso que vayamos a hacer de los programas.
Ideales para equipos antiguos
Además, también es cierto que todas estas carencias a las que nos referimos se traducen en un funcionamiento más fluido. Esto es algo que se hace especialmente patente si disponemos de un equipo antiguo, o con unas especificaciones internas un tanto limitadas. Otro problema con el que nos vamos a encontrar es que probablemente no vamos a poder abrir archivos de Office creados con aplicaciones más modernas, especialmente si incluyen funciones o complementos que no estaban disponibles en versiones antiguas.
Cuidado con la seguridad
Nuestra recomendación, alineada con la de todos los expertos en ciberseguridad, es inequívoca: utiliza siempre software con soporte y actualizaciones de seguridad activas. No es una cuestión de miedo, sino de responsabilidad digital para proteger tus datos. Microsoft sigue ofreciendo este soporte para la mayoría de las versiones, pero cuidado con alargar su uso en el tiempo. Como bien nos encargamos de recordar a menudo, la falta de soporte técnico y actualizaciones de seguridad las hace vulnerables a ciberataques. En el caso de estas versiones de Office que no tienen soporte, hay varias vulnerabilidades que le afectan y que pueden suponer un peligro para nosotros:
- CVE-2024-38021 (Word): Permite la ejecución remota de código al abrir un documento manipulado.
- CVE-2023-36884 (Excel): Una vulnerabilidad de corrupción de memoria que facilita el robo de credenciales.
Estadísticas del CCN-CERT indican que los equipos con software ofimático obsoleto tienen hasta 5 veces más probabilidades de sufrir una infección por ransomware.»
Mantenerse informado sobre los periodos de soporte es fundamental, sobre todo cuando afecta a versiones de software antiguas.
LibreOffice, la opción alternativa a los viejos Office
Usar versiones antiguas de Office puede ser un engorro de mucho cuidado. Además de necesitar, sí o sí, la licencia original del programa, también debemos asegurarnos de que nuestro ordenador cumple con los requisitos (en cuanto a antiguo, concretamente) para poder ejecutar esta versión de la suite ofimática. Y, además de estar muy limitada, su uso, al no tener soporte, es hasta peligroso, peligroso porque es probable que estas aplicaciones incluyan algún tipo de vulnerabilidad que pueda poner en riesgo la seguridad del equipo y, al no recibir soporte, este problema nunca se solucionará. No hace falta recordar que no existe el sistema operativo o software que sea completamente seguro y en el que podamos confiar completamente a ciegas.
Como no recomendamos usar nunca versiones obsoletas de un producto, y menos en Windows, en caso de que las versiones modernas de Office no nos valgan, podemos recurrir a una conocida alternativa: LibreOffice. Esta suite, totalmente gratuita y de código abierto, cuenta con todo lo necesario para poder desempeñar trabajos ofimáticos (un procesador de textos, hojas de cálculo, programa para diapositivas, etc.). Los programas de LibreOffice cuentan con compatibilidad perfecta con los documentos más antiguos de Office (donde falla esta compatibilidad es con los nuevos DOCX); funciona perfectamente en ordenadores antiguos. Y, gracias a que tiene soporte y mantenimiento, no nos pondrá en peligro como estas versiones antiguas de Office.
Si LibreOffice sigue siendo demasiado «moderno» para nosotros, otra alternativa a la que podemos recurrir es OpenOffice. La suite de Oracle, mantenida por Apache, está pensada para funcionar mucho mejor en todo tipo de sistemas antiguos. Igualmente, se trata de una suite totalmente gratuita y de código abierto. Tanto LibreOffice como OpenOffice son compatibles con los formatos originales de Office como con los más modernos (acabados en x), por lo que no vamos a tener ningún problema a la hora de abrirlos e incluso editarlos conservando el formato original siempre y cuando los guardemos en el mismo formato original.
