Office 2021 es la última versión de la suite ofimática de Microsoft. Esta es la versión que han comprado los usuarios que han renovado recientemente su licencia y la que tienen todos los suscriptores de Office 365. Sin embargo, hay ocasiones en las que las últimas versiones de Office pueden darnos problemas y, por lo tanto, necesitamos recurrir a una versión más antigua de la misma como Office 2010, 2013, 2016 o 2019. Y, aunque todas estas versiones aún tienen soporte, en ocasiones son bastante complicadas de descargar. Al menos oficialmente.
Aunque las versiones de Office tienen un soporte bastante más extendido que el de Windows, al final acaba llegando su final. Por ejemplo, Office 2010 finalizó su soporte en octubre de 2020, y Office 2013 finalizó todo su soporte el 11 de abril de 2023.
Es importante tener en cuenta que utilizar software sin soporte te expone a graves riesgos de seguridad que detallaremos más adelante.
Por supuesto, Microsoft no puede eliminar de la red un software que aún tiene soporte. Por ello, aunque sea complicado encontrarlos, aún sigue siendo posible descargar los instaladores de estas versiones antiguas, siempre y cuando guardemos una copia de la clave original del producto.
Requisitos del sistema para versiones antiguas de Office
Antes de hacerte con cualquier versión de las que te hemos nombrado de Microsoft Office, uno de los pasos fundamentales es que conozcas los requisitos que cad auno de ellos te pide para tu sistema. Y esto se debe a que cada uno de estos programas estaban diseñados para funcionar en diferentes sistemas operativos y, de igual manera, diferentes configuraciones de hardware. Es más, es posible que consigas instalar Office 2010 o 2007 en Windows 10 o Windows 11, pero el funcionamiento se puede trabar bastante a base de error tras error.
Office 2007, por ejemplo, está diseñado originalmente para Windows XP y Windows Vista. Y sus requisitos mínimos incluyen un procesador de 500 MHz, al menos 256 GB de RAM y 1.5 GB de espacio libre en tu disco duro. Estos requisitos pueden parecer los de una Game Boy hoy en día, pero mucho ojo con los problemas de compatibilidad por drivers o falta de funciones.
Office 2010 fue su siguiente versión, y se notó el avance. De hecho, fue compatible hasta el SO Windows 8.1, aunque se puede instalar en Windows 10 con algunas precauciones. Sus requisitos mínimos ya suben de nivel, y requiere un procesador de 1 GHz, 512 MB de RAM y 3 GB de espacio en tu disco.
Por su parte, Office 2013 y 2016 sí que tienen una mejor compatibilidad con los PC más modernos. De hecho, Office 2016 funciona sin problema alguno tanto en Windows 10 como Windows 11. Pero aun así, siempre te va a requerir al menos 2 GB de RAM, una resolución de 1280×800 y, aparte, conexión a internet para actualizar y para que lo puedas activar.
Ten en cuenta que, cuanto más antigua sea la versión, mucho más probable es que tengas que lidiar con todo tipo de errores. Es decir, que te pueden surgir contratiempos tanto en la instalación, activación o incluso en la visualización dentro de tu propia pantalla.
Descargar Office 2010
Conforme han ido pasando los años y Microsoft ha ido finalizando el soporte de determinadas versiones de Office más antiguas, los métodos disponibles se han ido reduciendo. Al tratarse de una versión que ya no recibe soporte por parte de Microsoft, la primera opción que, inicialmente pasaría por descargar desde los servidores de Microsoft, ya no está disponible.
Archive.org es la biblioteca de internet donde podemos encontrar cualquier aplicación por antigua que sea al igual que otro tipo de contenido relacionado con internet. Office 2010 ha dejado de recibir soporte oficial por parte de Microsoft, por lo que, como os hemos indicado en el apartado anterior, ya no está disponible para su descarga desde los servidores de la compañía con sede en Redmond. La solución más segura de todas pasa por visitar Archive.org y descargar una imagen ISO de Office 2010.
Una vez lo hemos descargado, necesitamos una licencia válida para poder activar el producto.
Advertencia sobre licencias de fuentes no oficiales:
Desaconsejamos encarecidamente el uso de números de serie encontrados en foros o comentarios. Estas claves suelen ser fraudulentas, de un solo uso o estar bloqueadas por Microsoft. Su uso puede infringir los términos de servicio y exponer tu equipo a riesgos al intentar activarlo con herramientas de dudosa procedencia.
Bajar Office 2013 o 2016
A diferencia de la versión 2010, las versiones 2013 y 2016 quedaban vinculadas a nuestra Cuenta Microsoft. Por ello, es mucho más fácil y rápido bajar estas versiones para instalarlas tanto en Windows como en macOS.
Para ello, lo que debemos hacer es acceder al siguiente enlace de nuestra Cuenta Microsoft. Dentro de esta página, pulsamos sobre el enlace «Instalar» de la parte superior, y buscaremos la versión de Office que queramos. Elegiremos el idioma y la versión (32 o 64 bits) y bajaremos el instalador a nuestro ordenador. Si nuestro equipo está gestionado por una versión de 64 bits, es recomendable descargar esta versión de Office, ya que nos permitirá sacarle el máximo partido a nuestro equipo.
Una vez descargado, tan solo nos quedará instalarlo en el PC. Como está vinculado a nuestra Cuenta Microsoft, este se activará automáticamente.
El instalador por defecto es un instalador online, es decir, que se encargará de bajar la última versión disponible. Pero, si lo preferimos, también podemos bajar un instalador offline para instalar la suite ofimática en varios ordenadores al mismo tiempo.
Los requisitos para poder usar Office 2013 son:
- Procesador de 32 o 64 bits, a 1 GHz y con soporte para instrucciones SSE2.
- 2 GB de memoria RAM (en la versión de 64 bits).
- 3 GB de espacio libre en el disco duro.
- Resolución de pantalla de 1024 x 578 píxeles y soporte para DirectX 10.
Esta versión es compatible con Windows 7 y todas las versiones posteriores del sistema operativo. No es compatible con Windows XP ni versiones anteriores.
Cómo bajar las versiones 2007 y anteriores
Estas versiones ya no tienen ningún tipo de soporte por parte de Microsoft. Por ello, es imposible encontrar y descargar los instaladores oficiales. Si en su día guardamos los CDs o los instaladores de estas versiones podremos instalarlo desde ellos.
Desaconsejamos categóricamente la descarga desde fuentes de terceros no verificadas. El riesgo de inyectar malware, como spyware o ransomware, en tu sistema no es una posibilidad, sino una probabilidad alta. Estas descargas son el principal vector de infección para muchos ciberataques. Además de estar haciendo algo ilegal. Y es que hay que tener presente que al descargar estas versiones un tanto anticuadas de Windows, sea por la razón que sea, estamos hablando en muchos casos de piratería del software. Estas páginas web de terceros de las que os hablamos, en muchos casos ofrecen copias ilícitas de programas de pago, como es el caso de Office o del mismo Windows. Por todo ello tenemos muchas razones por la que mantenernos alejados de las mismas.
Ya sea, como os comentamos, por temas relacionados con la piratería y los problemas legales que esto puede acarrear, por otro lado, está la seguridad. Esto os lo comentamos porque, de manera innecesaria en la mayoría de los casos, estas aplicaciones pueden contener algún tipo de malware oculto que vamos a terminar instalando en el PC. Esto por tanto se puede convertir en un serio problema para el resto del sistema y sus aplicaciones instaladas. Y además todo por instalar un programa, por muy de pago que sea, que tiene más de una década.
Si necesitamos una versión concreta de Office si o si, pero no queremos correr ningún riesgo, podemos optar, una vez más por visitar Archive.org donde, además de poder descargar Office 2010, también podemos descargar Office 2007. Todo el contenido disponible en esta web ha sido revisado por lo que podemos estar completamente seguros de que no incluye ningún tipo de virus, malware y demás.
Al igual que para instalar Office 2010, es necesario una clave válida, las versiones de Office 2007 disponibles en la misma plataforma, también necesitan de una licencia válida, licencia que, en ocasiones, podemos encontrar en la descripción de los enlaces. Pero, antes de descargar la primera versión con la que nos encontremos, debemos asegurarnos de que se trata de una versión de Windows que está disponible en español, o en inglés si no encontramos la versión en el idioma de Cervantes, ya que, de lo contrario, no vamos a tener la opción de cambiar el idioma desde la propia aplicación.
Cómo verificar la integridad y seguridad de un archivo ISO descargado online
Seguro que muchos de vosotros ya sabéis de primera mano los riesgos que en ocasiones corremos a la hora de descargar ciertos contenidos de diversas páginas de Internet. De ahí precisamente la necesidad de echar mano de webs de confianza para así poder instalar y ejecutar todo tipo de aplicaciones sin riesgo alguno en nuestros equipos. En todos los casos es imprescindible que mantengamos un antivirus instalado en nuestro equipo de Windows y además debidamente actualizado.
También podemos tomar ciertas precauciones previas en el caso que nos ocupa en estas mismas líneas para así verificar la integridad y la seguridad de las imágenes ISO de las versiones antiguas de Office que necesitamos descargar en este caso. A continuación os mostramos algunas de las comprobaciones que podéis llevar a cabo de manera rápida y sencilla.
- Obtener el Hash de Verificación. Aquí no tenemos más que buscar en la página de descarga de Archive.org el hash SHA-256 oficial del archivo para así estar seguros de su fiabilidad. Si no está disponible, deberíamos desconfiar de ese contenido en concreto.
- Calcular el Hash localmente. Igualmente en Windows podremos abrir una ventana del terminal o del símbolo del sistema con las herramientas CMD o PowerShell, y ejecuta el comando: CertUtil -hashfile «C:Rutaalarchivo.iso» SHA256. Esto reemplaza la ruta con la del archivo que hemos bajado.
- Comparar los Hashes. El resultado del comando debe ser el mismo que el del hash oficial. Si no coincide, el archivo está corrupto o ha sido modificado, por lo que debemos borrarlo inmediatamente.
- Realizar un análisis con el antivirus. También podemos subir el archivo a VirusTotal antes de montarlo o ejecutarlo para realizar un análisis con múltiples motores antivirus.
Donde encontrar licencias para las versiones antiguas de Office
Si has logrado descargar la versión antigua de Office que buscabas, puede que la activación de la licencia sea ahora tu quebradero de cabeza. Más arriba te hemos comentado que el código puede estar incluido en las descargas, pero puede que ya no sea válido o que haya sido desactivado por Microsoft.
La buena noticia es que hay un buen puñado de tiendas online especializadas en la distribución de este tipo de licencias. La buena noticia es que aún hay muchas disponibles para los Office más antiguos que hemos mencionado. Vamos a dejarte con alguna de las principales:
- GVGMall: esta web es habitualmente citada por Youtubers como una opción interesante para adquirir software digital. Cuenta con un apartado lleno de licencias de Office que puedes adquirir a precios más o menos módicos dependiendo de la versión y la disponibilidad.
- Codigi.es: Codigi es una empresa noruega especializada en la distribución de software. En la web podremos encontrar todo tipo de programas incluyendo nuestro objetivo: versiones antiguas de Windows. La compra y activación es muy sencilla y es otra opción fiable e interesante.
- G2A.com: esta web es conocida por muchos gamers como un portal perfecto para adquirir juegos digitales a buenos precios. Lo mismo ocurre con el software y las versiones de Office. G2A.com cuenta con licencias para actuales y viejas versiones de Office a buen precio.
Ventajas e inconvenientes de usar versiones antiguas de Office
Lo primero que debemos tener en cuenta aquí antes de entrar en materia, es que con Office sucede lo mismo que con el resto de los programas. Con esto lo que os queremos decir es que, tal y como nos dejan claro sus desarrolladores, siempre es recomendable usar la versión más reciente de los mismos. Claro está, con una suite de la importancia y coste de Office, esto no siempre en posible. No todo el mundo está predispuesto a migrar a una versión más reciente cada vez que la firma la lance, eso es evidente. Con todo y con ello, dentro de una misma versión, lo que sí es posible es estar al día con las últimas actualizaciones que los de Redmond envíen para la misma.
Sin las funciones más modernas
Por otro lado, si nos centramos en las versiones antiguas de la suite de productividad, en muchas ocasiones estas siguen cumpliendo con las necesidades de los usuarios. Es por ello precisamente que, si aún disponemos de la correspondiente clave de producto oficial, podamos descargar y seguir utilizando versiones antiguas de Office, como vamos a ver. Eso sí, debemos tener en cuenta que las mismas no van a tener una interfaz de usuario tan moderna como las actuales. Al mismo tiempo carecen de algunas de las funciones y opciones más avanzadas y modernas, como las nuevas integraciones en IA, pero todo depende del uso que vayamos a hacer de los programas.
Ideales para equipos antiguos
Además, también es cierto que todas estas carencias a las que nos referimos se traducen en un funcionamiento más fluido. Esto es algo que se hace especialmente patente si disponemos de un equipo antiguo, o con unas especificaciones internas un tanto limitadas. Otro problema con el que nos vamos a encontrar es que probablemente no vamos a poder abrir archivos de Office creados con aplicaciones más modernas, especialmente sin incluyen funciones o complementos que no estaban disponibles en versiones antiguas.
Cuidado con la seguridad
Nuestra recomendación, alineada con la de todos los expertos en ciberseguridad, es inequívoca: utiliza siempre software con soporte y actualizaciones de seguridad activas. No es una cuestión de miedo, sino de responsabilidad digital para proteger tus datos. Microsoft sigue ofreciendo este soporte para la mayoría de versiones, pero cuidado con alargar su uso en el tiempo. Como bien nos encargamos de recordar a menudo, la falta de soporte técnico y actualizaciones de seguridad, las hace vulnerables a ciberataques. En el caso de estas versiones de Office que no tienen soporte, hay varias vulnerabilidades que le afectan y que pueden suponer un peligro para nosotros:
- CVE-2024-38021 (Word): Permite la ejecución remota de código al abrir un documento manipulado.
- CVE-2023-36884 (Excel): Una vulnerabilidad de corrupción de memoria que facilita el robo de credenciales.
Estadísticas del CCN-CERT indican que los equipos con software ofimático obsoleto tienen hasta 5 veces más probabilidades de sufrir una infección por ransomware.»
Mantenerse informado sobre los periodos de soporte es fundamental, sobre todo cuando afecta a versiones de software antiguas.
Diferencias entre DOC y DOCX
En las más recientes versiones de Microsoft Office, en concreto en el programa que forma parte de estas como es el editor de textos, Word, ya se usa de forma predeterminada el formato de archivo DOCX. Sin embargo, a pesar de todo ello todavía nos pueden llegar por correo algunos documentos en formato DOC, o por la razón que sea nos veamos obligados a trabajar con los mismos. Lo primero que debemos tener en consideración es que con el paso de las versiones del programa se ha ido incluyendo la compatibilidad con nuevos formatos de ficheros de texto y otros contenidos.
Eso sí, aquí hay dos tipos de archivo que se consideran como los habituales en este programa para la edición de textos, DOC y DOCX. Ambos representan el formato por defecto de este editor de textos y además lo utilizan en la mayoría de sus competidores. Hay que decir que ambos representan el pasado y el presente del programa con algunas importantes diferencias entre los dos.
Lo primero que debemos saber en este sentido es que DOCX es el más actual y por el que nos deberíamos decantar en la mayoría de los casos siempre que sea posible. Esto quiere decir que, si podemos elegir, esta debería ser nuestra opción preferida a la hora de guardar documentos en Word. Una de las principales hola razones por las que hacemos esta afirmación es que el formato más actual genera archivos más ligeros, lo que nos permite ahorrar espacio en las unidades de disco. Al mismo tiempo tendremos la posibilidad de compartirlos de una manera más fluida y eficiente si es necesario.
Por otro lado, debemos tener en cuenta que los DOCX están basados en XML. Esto se traduce en que estos archivos serán más compatibles para que los podamos usar en otras aplicaciones del mismo sector. En resumidas cuentas, los DOCX son una clara evolución del formato DOC qué tanto tiempo estuvo entre nosotros pero que tuvo que evolucionar para adaptarse a la tecnología actual.
Y algo similar sucede con el resto de extensiones de archivo nativas que nos encontramos en las diferentes versiones de Office y sus correspondientes programas. Aquí nos hemos centrado en el formato por defecto que utiliza el editor de textos de Office ya que posiblemente es uno de los más usados a nivel global. Pero no olvidemos que esta es una suite de productividad que también dispone de otras herramientas muy potentes como sucede con Excel o PowerPoint. Aquí nos encontramos con que también se utiliza un determinado formato de archivo por defecto.
En las versiones anteriores de esas aplicaciones dichos formatos por defecto eran XLS y PPT respectivamente, pero al igual que sucedió en Word, sus máximos responsables dieron un paso adelante para mejorar estos archivos. Si nos disponemos a trabajar con versiones anteriores de la sute ofimática, nos tendremos que conformar con esos formatos menos seguros y eficientes. Pero en las versiones más modernas os recomendamos decantaros en todos los casos por los más recientes XLSX y PPTX, que son los que se usan actualmente.
Abrir DOCX con las versiones más antiguas de Office
Con el lanzamiento de Office 2007, Microsoft introdujo nuevos formatos para los documentos de su suite: DOCX, DOCM, XSLX y PPTX. Estos formatos sustituían a los anteriores (que básicamente son los mismos, pero sin la última letra) e introducían una gran cantidad de mejoras de compatibilidad con otros programas, ocupan mucho menos y cuentan con funciones para garantizar la integridad de los datos. Sin embargo, ¿qué pasa son las versiones anteriores a Office 2007?
Si por algún motivo seguimos usando Office 2003, XP o cualquier versión anterior (suponiendo, por ejemplo, que tengamos un PC muy viejo), los documentos guardados en DOC, XLS o PPT funcionarán sin problemas. Pero si el archivo se ha guardado en cualquiera de los formatos nuevos, entonces no vamos a poder abrirlo.
Por suerte, Microsoft lanzó una herramienta llamada Office Compatibility Pack cuya finalidad era, precisamente, la de añadir a las versiones antiguas de Office (2000, XP y 2003) compatibilidad con los nuevos formatos de documentos. Además de poder usar los programas clásicos de Office para abrir estos documentos, también podremos usar los programas Word Viewer, Excel Viewer y Powerpoint Viewer para este mismo fin. Como último recurso, y aunque parte del formato no se muestre, podemos utilizar la aplicación WordPad, el editor de textos nativo de Windows, incluido tanto en Windows 10 como en Windows 11. Si guardamos cualquier cambio, el formato aplicado a través de Word se eliminará, por lo que únicamente es recomendable abrirlo con WordPad para acceder a su contenido, no para editarlo.
Si no queremos instalar este complemento en nuestro PC, también podemos pedir a la persona que ha creado el documento original que lo guarde como formato DOC de manera que podamos abrirlo nosotros. Eso sí, muchos estilos y muchas características no estarán disponibles en este formato.
Convertir un DOCX de Office en DOC sin instalar nada en el PC
Hay que tener en consideración que a la hora de utilizar Office 2010 o cualquier otra versión antigua que ya tenga varios años en nuestro equipo actual, en la mayoría de las ocasiones vamos a necesitar realizar algún tipo de conversión de ficheros. Como os podéis imaginar esto es algo que se hace especialmente patente en el caso de que necesitemos abrir archivos de texto generados en versiones actuales, en esas más antiguas.
En el supuesto de que no queramos instalar ningún programa adicional en nuestro ordenador para así ahorrar espacio, siempre podemos echar mano de alguna aplicación web. En este caso os vamos a hablar de una plataforma que nos permite realizar conversiones de estas características a través de múltiples ficheros. Ahora lo que vamos a hacer es convertir un DOCX creado con alguna versión actual de Office, en DOC sin instalar nada para utilizar la suite de Microsoft sin coste.
Esto es algo que vamos a poder hacer de manera rápida y sencilla gracias a la aplicación llamada Convertio a la que podemos acceder directamente desde este enlace (https://convertio.co/es/docx-doc/). Como os contamos no necesitamos instalar ningún software adicional en el ordenador y tan solo tendremos que subir a la plataforma los documentos actuales de Word. Pasados unos segundos y una vez la aplicación se haya puesto en funcionamiento, obtendremos los correspondientes archivos en la versión antigua de este formato ofimático para abrirlo en ediciones anteriores del editor de textos.
Cabe destacar que en este caso incluso tendremos la posibilidad de utilizar un servicio de almacenamiento en la nube desde donde cargar los correspondientes archivos para su posterior conversión. Así podremos seguir utilizando versiones antiguas de Office gratis a través de documentos que hayamos creado en la actualidad.
LibreOffice, la opción alternativa a los viejos Office
Usar versiones antiguas de Office puede ser un engorro de mucho cuidado. Además de necesitar, sí o sí, la licencia original del programa, también debemos asegurarnos de que nuestro ordenador cumple con los requisitos (en cuanto a antiguo, concretamente) para poder ejecutar esta versión de la suite ofimática. Y, además de estar muy limitada, su uso, al no tener soporte, es hasta peligroso, peligroso porque es probable que estas aplicaciones incluyan algún tipo de vulnerabilidad que pueda poner en riesgo la seguridad del equipo y, al no recibir soporte, este problema nunca se solucionará. No hace falta recordar que no existe el sistema operativo o software que sea completamente seguro y en el que podamos confiar completamente a ciegas.
Como no recomendamos usar nunca versiones obsoletas de un producto, y menos en Windows, en caso de que las versiones modernas de Office no nos valgan, podemos recurrir a una conocida alternativa: LibreOffice. Esta suite, totalmente gratuita y de código abierto, cuenta con todo lo necesario para poder desempeñar trabajos ofimáticos (un procesador de textos, hojas de cálculo, programa para diapositivas, etc). Los programas de LibreOffice cuentan con compatibilidad perfecta con los documentos más antiguos de Office (donde falla esta compatibilidad es con los nuevos DOCX), funciona perfectamente en ordenador antiguos. Y, gracias a que tiene soporte y mantenimiento, no nos pondrá en peligro como estas versiones antiguas de Office.
Si LibreOffice sigue siendo demasiado «moderno» para nosotros, otra alternativa a la que podemos recurrir es a OpenOffice. La suite de Oracle, mantenida por Apache, está pensada para funcionar mucho mejor en todo tipo de sistemas antiguos. Igualmente, se trata de una suite totalmente gratuita y de código abierto. Tanto LibreOffice como OpenOffice son compatibles con los formatos originales de Office como con los más modernos (acabados en x), por lo que no vamos a tener ningún problema a la hora de abrirlos e incluso editarlos conservando el formato original siempre y cuando los guardemos en el mismo formato original.
