Cada vez más, el ordenador se ha convertido en una herramienta imprescindible para trabajar, por lo que solemos usarlo para una gran cantidad de tareas a diario. Es por ello por lo que cuantas más facilidades tengamos a hora de usarlo, más cómoda será nuestra labor y mayor será nuestra productividad en el día a día. Una de las herramientas de Windows que más usamos es el menú contextual, a través del cual podremos realizar diferentes funciones relacionadas con un archivo, programa o carpeta y que no siempre tenemos todo lo ordenado que deberíamos.
El menú contextual de Windows es ese panel al que accedemos cuando hacemos clic con el botón derecho sobre un elemento concreto de Windows. En él se instalan algunas aplicaciones mediante entradas para que podamos tener un acceso más rápido. Es probable que con el tiempo nuestro menú contextual cuente con un gran número de entradas que se encuentren desordenadas, provocando que nuestro sistema se convierta en algo poco práctico de usar.
Es por ello por lo que hoy vamos a comprobar cómo podemos añadir o eliminar elementos del menú contextual de Windows.
Elimina elementos del menú contextual usando el Editor de Registro
El Editor de Registros es un software que viene incluido por defecto y que nos permite ver y modificar la base de datos donde se almacenan todos los ajustes de Windows 10, así como las aplicaciones instaladas y las cuentas de usuario del ordenador. Cabe destacar que el uso de este editor hay que hacerse con mucho cuidado, ya que cualquier modificación no deseada o errónea puede ocasionar inestabilidades en el propio sistema. Es por ello que conviene usarlo con precaución y bajo la propia responsabilidad de cada usuario.
Para poder editar elementos del menú contextual a través de él, debemos acceder usando la combinación de teclas «Windows + R» para lanzar el comando «Ejecutar» donde escribiremos «regedit». En la ventana que nos aparecerá del Editor de Registro debemos de establecer la siguiente ruta: HKEY_CLASSES_ROOT / * / shellex / ContextMenuHandlers
Una vez situados en la ruta establecida, podemos desplegar la lista disponible donde encontrar las entradas que deseamos borrar. Haciendo clic con el botón derecho sobre cada una, debemos de seleccionar la opción de «Eliminar». De esta forma podremos borrar aquellas entradas del menú contextual que consideremos son innecesarias para nuestro uso. Eso sí, es importante tener cuidado, ya que si eliminamos algún registro de forma incorrecta, puede afectar de forma negativa a la estabilidad del sistema operativo.
Programas para añadir y quitar elementos del menú contextual
En el caso de que el Editor de registro de Windows 10 nos cause respeto y no queramos interactuar con él, también tenemos la posibilidad de echar mano de diferentes aplicaciones de terceros desarrolladas para poder organizar el contenido del menú contextual. A continuación, veremos diversas opciones y comprobaremos cómo podemos usarlas para dejar el menú contextual completamente a nuestro gusto.
Hay que tener en consideración que estos programas de los que os hablaremos nos permiten llevar a cabo estos cambios en el menú contextual, sin riesgos de dañar el registro. Además, en ocasiones nos encontramos con algunas funciones adicionales que nos serán muy interesantes para personalizar el sistema operativo.
ShellNewHandler
Para organizar el contenido del menú contextual, podemos echar mano de una herramienta llamada ShellNewHandler. Es completamente gratuita y la podemos descargar desde este enlace. No es necesario instalarla, pues se trata de una versión portable, por lo que bastará con descomprimirla y ejecutarla para comenzar a usarla.
Una vez lo ejecutamos, nos aparece un menú donde se encuentran todas las aplicaciones que se encuentran en el menú contextual. Si queremos desactivarla tan solo será necesario que desmarquemos su correspondiente casilla y pulsar sobre el botón de «Apply». Pasados unos segundos, los cambios se aplicarán en el sistema, dando como resultado la desaparición del menú contextual de dichas entradas. Con ello conseguiremos tenerlo todo más organizado. Además, evitamos que se carguen entradas que no vamos a utilizar.
Easy Context Menu
Esta aplicación nos permite llevar a cabo diferentes acciones con las que poder organizar nuestro menú contextual en Windows. Podremos agregar y quitar contenido para que podamos acceder a los componentes más utilizados de forma rápida y sencilla. Es una herramienta gratuita y portable que podemos descargar desde su página web.
Una vez descargada, debemos descomprimir el archivo ZIP y ejecutar el archivo ejecutable. Dispondremos de una opción para sistema de 32 bits y otra para sistemas de 64 bits. Nos aparecerá su menú principal con seis categorías: «Menú Contextual del Escritorio», «Menú Contextual de Equipo», «Menú Contextual de Discos», «Menú Contextual de Carpetas», «Menú Contextual de Archivos» y «Menú Contextual de Ejecutables». Podemos plegar o desplegar cada menú para tener una vista mejor organizada.
La propia aplicación incorpora varios ítems diseñados que podemos incorporar a nuestros menús simplemente seleccionándolos. Igualmente, podremos eliminarlos desmarcando su correspondiente casilla.
Si queremos agregar cualquier programa a la lista podremos hacerlo con el «Editor de Lista», representado por un icono con forma de ratón con un engranaje. Al abrir el editor debemos de arrastrar y soltar el archivo ejecutable de la aplicación que queremos insertar y por último pulsar en «Guardar cambios».
ShellMenuNew
Esta aplicación se caracteriza como software liviano y portátil que se encarga de mostrar una lista con los elementos disponibles en nuestro menú contextual y nos brinda la posibilidad de deshabilitar todos aquellos que no usemos. Este programa no incluye opciones complicadas por lo que es accesible para todo tipo de usuarios. Para comenzar, debemos descargarlo gratis desde este enlace.
Al tratarse de una aplicación portable, no necesita instalación, solo es necesario descomprimir el archivo ZIP y ejecutar el archivo ejecutable. Nos aparecerá su menú principal donde podemos ver todos los elementos que integran nuestro menú contextual. En la información mostrada se incluye la extensión, el texto y el tipo de menú, el estado (habilitado/deshabilitado), los datos del nuevo archivo, junto con la clave de registro de cada elemento.
A continuación, solo tendremos que colocarnos encima del elemento que queramos eliminar y pulsar sobre el botón derecho para seleccionar la opción de «Disable Selected Menu Items» (o pulsar F7). Hecho esto veremos como el menú aparece la aplicación de desactivada.
En cualquier momento podemos volver a habilitar la aplicación, pulsando nuevamente con el botón derecho sobre ella y dentro de las opciones aparecidas seleccionamos la de «Enable Selected Menu Items» (o pulsar F8). Una vez hecho, veremos en el menú como vuelva aparecer disponible.
MainMaid
Esta herramienta gratuita nos permitirá gestionar las entradas del menú contextual tanto para Windows como para Internet Explorer. Tan solo tendremos que descargarla desde aquí e instalarla en nuestro ordenador. Una vez ejecutada, nos aparecerá su menú principal.
En la parte superior del menú encontramos las pestañas de «Internet Explorer» y «Windows Explorer». Seleccionamos la deseada y nos aparecerán todos los elementos que la componen. Las entradas del Explorador de Windows se agrupan en diferentes categorías para que podamos encontrar el elemento deseado de forma más sencilla (elementos del menú, directorios, unidades y carpetas). Para poder eliminarlos bastará con desmarcar la opción deseada. En caso de que queramos volver a agregarla será tan fácil como volver a marcarla.
CCleaner
Otro programa con el que podemos personalizar los elementos que aparecen en el menú contextual de Windows es CCleaner. Este conocido programa es una de las herramientas más completas que podemos encontrar para limpiar, y optimizar, nuestro ordenador. Pero, además de sus funciones de limpieza y optimización, también podemos encontrar otras herramientas como, por ejemplo, la que nos permite personalizar las entradas del menú contextual de Windows.
Podemos ver en este apartado las principales aplicaciones que están añadidas a este menú contextual. Y podemos desactivar (o eliminar) todas las que queramos. Nuestra recomendación es que deshabilitemos las opciones, ya que así no se borran, y si más adelante las queremos volver a añadir, podemos hacerlo sin problemas.
Restaurar el menú contextual clásico en Windows 11
Una de las novedades que trajo Windows 11 fue su propio menú contextual. En él, se agrupaba un montón de funcionalidades bajo el botón de «Mostrar más opciones». Es cierto que este diseño pretendía mejorar la interacción de los usuarios con las opciones, pero la verdad es que puede generar un caos de opciones dentro de «Mostrar más opciones». Precisamente por este posible caos, hemos traído una pequeña guía para restaurar el que había, por ejemplo, en Windows 10.
Utiliza el Editor de registro
Si queremos acceder rápidamente al Editor de registro, solo tenemos que pulsar «Win + R», y dentro del recuadro deberemos escribir «regedit». Ahora presiona enter y entrarás al propio editor.
Dentro del mismo, deberemos acceder a esta ruta:
HKEY_CURRENT_USERSoftwareClassesCLSID
Lo siguiente será hacer clic derecho en CLSID, para luego seleccionar «Nuevo», «Clave», y tendrás que nombrarla así:
{86CA1AA0-34AA-4E8B-A509-50C905BAE2A2}
Dentro de esa clave, deberemos crear otra con el nombre «InprocServer32». Desde ahí, dentro del panel derecho deberemos hacer doble clic en el valor «predeterminado». Y asegúrate de que se encuentre totalmente vacío. Por último, cierra el Editor de Registro y reinicia el Explorador de Windows, ya sea desde el Administrador de Tareas, o bien reiniciando el PC al completo.
Restaurar el menú de Windows 11
Si, por cualquier motivo, queremos finalmente deshacer cualquier cambio, lo único que tendremos que hacer es entrar nuevamente al Editor de registro y eliminar, concretamente, la clave «{86CA1AA0-34AA-4E8B-A509-50C905BAE2A2}». Tras ello, reinicia tu ordenador, y cuando entres de nuevo en tu sesión, se habrá reconfigurado al menú tradicional de Windows 11.
Ambos métodos, tanto el de cambiar el menú contextual, como el de volver al de Windows 11, nos permiten cambiar esta opción sin necesidad de descargar cualquier tipo de software externo. Por lo que ganamos un plus de espacio y utilizamos las herramientas del propio Windows.
