Cada vez es más importante protegernos cuando nos conectamos a Internet. Y es que, sin saberlo, estamos revelando una gran cantidad de información personal que, en manos de personas malintencionadas, puede ser de mucho valor. Además, cada vez se esconden más peligros en la red, como piratas informáticos, exploits, phishing y robos de datos. Para protegernos de todo esto, y mucho más, es recomendable usar una VPN segura. Y una de las mejores es Surfshark.
Surfshark nos permite contar con una VPN robusta y 100 % segura, gracias a la cual podemos proteger nuestra identidad y nuestros datos cuando navegamos por Internet. Dada la importancia que están ganando estas conexiones hoy en día, vamos a poner a prueba Surfshark para ver todo lo que nos ofrece este servicio.
Características de Surfshark
Surfshark es un servicio de VPN (red privada virtual) centrado, sobre todo, en brindar a los usuarios la mayor privacidad, seguridad y libertad a la hora de conectarse a Internet. Los responsables de este servicio de VPN han trabajado duro para ofrecernos una conectividad global, tanto de cara a salir a Internet desde cualquier lugar del mundo (ya que tiene más de 3200 servidores repartidos por todo el mundo) como de cara a conectar cualquier dispositivo, ofreciendo aplicaciones y clientes para que prácticamente todo se pueda conectar.
Surfshark cuenta con una sede en Países Bajos, por lo que, al apostar por este servicio, nuestra privacidad se respeta acorde a la Regulación General de Protección de Datos de la Unión Europea (GDPR), así como por la legislación local (UAVG). Además, está sujeto a marcos de privacidad de la UE como la Directiva ePrivacy.
La política de privacidad de Surfshark declara que la empresa no recopila ni procesa absolutamente nada sobre los sitios visitados, el historial, el tráfico o las conexiones de los usuarios, recalcando su política “no logs”. Y, aunque está dentro del grupo “9‑Eyes”, recalca que los acuerdos entre países no pueden obligar a alterar la legislación holandesa ni obligar a los proveedores de VPN a registrar o guardar datos de actividad de los usuarios. Así lo han confirmado las auditorías de Deloitte y Cure53 llevadas a cabo este mismo 2025.
Si analizamos en detalle las características que nos ofrece Surfshark, sus principales cualidades son:
- Más de 3200 servidores de alta velocidad repartidos por más de 100 países. Gracias a ellos, podemos salir a Internet desde prácticamente cualquier parte del mundo. Y, además, podemos elegir el mejor nodo para que la conexión sea lo más rápida posible.
- Servidores conectados a una red 10 Gbps. Al usar redes “Gigabit Ethernet” podemos aprovechar al máximo el ancho de banda, priorizando la velocidad en las descargas y el streaming. Además, no tiene límites de ancho de banda ni de uso de datos.
- Servidores 100 % RAM. Los servidores no tienen discos duros, y todo se ejecuta directamente desde la memoria RAM. Esto quiere decir que los datos se borran cada reinicio, eliminando la persistencia de los datos.
- Uso de protocolos modernos. Además de usar su propio cliente, Surfshark nos permite conectarnos a su red a través de otros protocolos, como WireGuard, OpenVPN (UDP/TCP) e IKEv2. También permite usar conexiones tipo proxy (Shadowsocks) para los que solo necesitan sortear la censura, pero el tráfico les da igual. Si el dispositivo no soporta ningún protocolo de VPN, podemos conectarnos a través del Smart DNS.
- Cifrado de grado militar (AES‑256) que garantiza que cualquiera que intente interceptar los datos que viajan por la red no va a poder conseguir nada.
Surfshark también nos ofrece una gran cantidad de funciones que mejoran tanto nuestra seguridad como nuestra privacidad a la hora de conectarnos a Internet:
- Camouflage Mode. Cuando nos conectamos a través de OpenVPN, este modo permite disfrazar el tráfico de VPN para que parezca tráfico normal y eludir así sistemas de detección de redes VPN, como inspecciones profundas (DPI), bloqueos de ISP, firewalls corporativos o censura estatal.
- NoBorders. Cuando la app detecta una red restringida, activa un modo especial y permite que los servidores funcionen mejor bajo esas restricciones.
- CleanWeb. Esta función nos ofrece una experiencia de navegación mucho más limpia, bloqueando rastreadores, malware y contenido molesto o malicioso de las webs que visitamos. Se complementa junto al Cookie Pop‑up Blocker, una extensión que rechaza automáticamente los mensajes de las cookies cuando navegamos.
- Protección frente a fugas DNS. Las aplicaciones de Surfshark interceptan las consultas DNS y las reenvían a través de un túnel cifrado, evitando que el ISP pueda ver las peticiones DNS que realizas. Además, nos ofrece herramientas de comprobación de fugas para ver que no se están filtrando datos cuando navegamos por la red.
- Kill Switch. Una función que corta el tráfico directamente en caso de que el túnel se caiga para que se exponga la IP. Lo hay en modo “strict”, que nos deja sin red hasta que reconectemos, o “soft» que solo bloquea la conexión hasta cuando le indiquemos. Si se cae el túnel, la función “Surfshark Everlink” permite recuperarlo.
- Bypasser. Una función en la app nos permite elegir qué apps deben pasar por fuera de la VPN, como juegos, banca o redes locales, para todas esas conexiones que no funcionan bien con una VPN normal. También tenemos la función “Reverse Bypasser” que hace lo contrario (solo enruta dentro de la VPN las conexiones que le indiquemos).
- MultiHop. Nos permite crear una doble VPN para añadir una capa adicional de privacidad y frustrar la correlación de tráfico. También tenemos la función Dynamic MultiHop, que nos permite crear nuestros propios saltos.
- Multitud de configuraciones de IP. Podemos usar Rotating IP para cambiar la IP automáticamente cada pocos minutos sin desconectarnos del servidor para reducir el seguimiento. También podemos optar por una IP estática compartida, o una IP dedicada (de pago) que solo usaremos nosotros y nos ahorrará muchos problemas.
- GPS Override. Hace coincidir la ubicación de nuestro navegador con la del servidor VPN al que estamos conectados para evitar que sospechen de nosotros.
Y por si no nos parece suficiente, Surfshark va más allá de ser un simple VPN. Y es que, gracias a los planes “Surfshark One” podemos tener un sistema de alerta en caso de filtraciones, un antivirus, un buscador privado (basado en Google) sin rastreo y una identidad alternativa para cuando debemos rellenar datos de contacto.
Visto todo, vamos a empezar a familiarizarnos con este servicio.
Dónde funciona esta VPN
En pocas palabras: casi en cualquier sitio. Mientras tengas una pantalla y un cable de red (o Wi-Fi), casi seguro que te puedes conectar, de una forma u otra, a los servidores de Surfshark para navegar de forma segura y privada por la red. Vamos a ver en detalle todos los sitios donde podemos hacer uso de esta VPN.
Por supuesto, en primer lugar cabe destacar los ordenadores. Surfshark es compatible con Windows 10/11, macOS 10.15 (o posterior) y sistemas Linux. Windows y macOS comparten una misma interfaz, por lo que usar esta VPN en ambos sistemas es prácticamente idéntico. En Linux, por el contrario, podemos usar la interfaz del cliente de Surfshark, conectarnos mediante comandos de Terminal, o usar apps de terceros como WireGuard u OpenVPN.
Para conectarnos desde dispositivos móviles, necesitamos un teléfono inteligente Android 5.0 o superior, así como iOS/iPadOS 13 o superior. En estos sistemas tenemos todas las funciones extra disponibles.
Los navegadores web Chrome, Edge, Safari, Firefox, etc se cifran automáticamente a través del cliente que tengamos instalado en el sistema operativo, por lo que no tenemos que instalar ni configurar nada en estos navegadores.
Si queremos protegernos a la hora de ver la tele, dependiendo del dispositivo “smart” que usemos, podemos hacerlo de una forma u otra. Los Amazon Fire, por ejemplo, tienen su propia app en la Amazon Store. Android TV y Google TV tienen su correspondiente app en la Play Store. Apple TV HD / 4K tiene su app nativa en la App Store desde 2024.
Otros dispositivos donde también podemos usar esta VPN son:
- Chromebook / ChromeOS, mediante una app de la Play Store o instalando el APK a mano.
- Raspberry Pi y similares. Debemos descargar los paquetes ARM de los clientes OpenVPN y WireGuard.
- Consolas como PlayStation 4/5, Xbox One/Series, Nintendo Switch, etc. Se hace vía Smart DNS.
- Servidores NAS (Synology, QNAP, Terramaster, etc) mediante los clientes OpenVPN o WireGuard.
- Televisores (LG, Samsung, etc) a través de Smart DNS.
- Chromecast original, Roku, Apple TV 3ª gen vía router o Smart DNS.
¿Y dónde no se puede usar? La verdad es que, si tenemos en cuenta la variedad de apps nativas que tenemos, los clientes de terceros de WireGuard y OpenVPN, el truco del Smart DNS, y la posibilidad de conectarlo en el router, nos quedan muy pocos flancos que no podamos cubrir. Tan solo tendríamos problemas en los países donde el uso de VPN está prohibido, como Belarús, Turkmenistán, Corea del Norte e Irak, o los países donde su uso es restringido y fuertemente bloqueado, como China continental, Rusia, Irán, UAE, Egipto, Myanmar, India, Turquía o Arabia Saudí.
Cómo conectarnos a la VPN de Surfshark
En nuestro caso, nos hemos conectado a esta VPN desde un ordenador con Windows. Para ello, el primer paso es descargar la aplicación de Surfshark e instalarla en nuestro ordenador. Aunque no es obligatorio, al acabar la instalación recomendamos reiniciar el ordenador para que los cambios se apliquen correctamente y no tengamos posibles brechas de seguridad.
Lo primero que tendremos será un asistente rápido que nos ayudará a aplicar una configuración básica de seguridad, la cual después podremos reforzar. En un primer paso, se conectará al servidor VPN más rápido, que generalmente estará en nuestro país.
Después nos ofrecerá la posibilidad de activar la protección antivirus. La aplicación hará un escaneo general del sistema, y nos permitirá activar los módulos que queramos.
Y, por último, podremos elegir si queremos activar el monitor de dirección de correo para monitorizar posibles brechas y robos de datos.
Ya estamos en la interfaz principal del programa. En ella podremos ver una lista con todos los servidores que tiene repartidos por todo el mundo, de manera que podamos elegir a través de cuál queremos conectarnos.
Podemos ver los servidores estándar, o encontrar aquellos que tienen IP estática, multi-hop preconfigurado (recordamos que podemos crear nuestros propios saltos), y las IPs exclusivas, en caso de que lo contratemos. La IP exclusiva tiene, a fecha de julio de 2025, un coste de 3,99 dólares al mes.
Seleccionamos el servidor que queramos (por ejemplo, España) y nos conectaremos a él automáticamente usando el mejor protocolo disponible (WireGuard). A la derecha podemos ver un resumen con las estadísticas de la conexión, tales como el tiempo, la IP, el tráfico subido/bajado, el protocolo y si usamos la función NoBorders.
Podemos desplazarnos por la lista para ver todos los países desde los que podemos salir a Internet.
Algunos tienen una flecha, la cual nos permite desplegar una lista con las ciudades donde hay servidores físicos.
Podemos cambiarnos a cualquiera de ellos con solo hacer clic. Eso sí, tendremos que desconectarnos previamente del servidor en el que estábamos antes de que se lleve a cabo la nueva conexión.
Ya hemos visto cómo funciona la conexión desde la app. Pero esta aplicación nos ofrece mucho más. Por ejemplo, tenemos un apartado desde el que podemos crear una identidad alternativa para facilitarla en Internet y no tener que dar nuestros datos.
También tenemos Surfshark Alert, el sistema que protege nuestra privacidad y nos avisa en caso de que haya una vulneración de nuestros datos.
También tenemos el apartado completo de seguridad y antivirus. Desde él podemos configurar los escudos de seguridad que queremos tener en nuestro PC, pudiendo activar la protección en tiempo real, la protección web, programar análisis, etc.
Finalmente, vamos a ver los ajustes. Los más importantes están dentro de la configuración del VPN, pudiendo configurar la opción de auto-reconectar, elegir el servidor al que queremos conectarnos por defecto, activar el filtrado web o el Kill Switch para cortar la conexión si se desconecta la VPN.
También, en el apartado “Protocolo” podemos elegir el protocolo que queremos usar por defecto.
Usar desde el móvil
Por supuesto, Surfshark también nos permite conectarnos desde el móvil de manera que podamos estar siempre protegidos, estemos desde donde estemos: en casa, en la calle, en un bar, en el metro, etc. Esta VPN podemos instalarla tanto en móviles Android como en iOS y iPadOS. Basta con ir a las respectivas tiendas de aplicaciones y bajarlas e instalarlas desde allí.
Lo primero, al abrirla, es realizar una configuración rápida de la conexión.
Una vez dentro, veremos la lista de servidores a los que nos podemos conectar. La lista es muy amplia, y podemos ver que algunos países tienen varios servidores repartidos en distintas ciudades para elegir el sitio exacto desde el que queremos salir.
También tendremos la posibilidad de usar servidores con IP estática, MultiHop, y direcciones IP exclusivas.
No tiene mucho más. Basta con seleccionar el servidor que queremos, y listo. Ya estaremos conectados a la VPN, y todo nuestro tráfico se reenviará a través de esta red segura.
Además de la conexión con la app, Surfshark nos recomienda también el resto de sus productos, como la ID alternativa, el sistema de alertas de filtraciones o su buscador privado.
Para acabar, echaremos un vistazo a la configuración de la VPN.
Podemos elegir el servidor que queremos que tenga la conexión rápida, activar funciones como “Auto-Connect”, “CleanWeb”, “Kill Switch”, “IP rotativa”, NoBorders”, etc. También ajustar el Bypasser para elegir los sitios web que no queremos que salgan a través de la red.
Y, por supuesto, elegir los protocolos de VPN que queremos usar.
No tenemos muchas más opciones. Ya solo nos queda conectarnos a la red y empezar a navegar de forma segura.
Conectar desde el router
En vez de conectar uno a uno todos los servidores, también podemos optar por conectar directamente el router a la VPN. Perdemos control y algunas opciones, pero nos aseguramos que todo, absolutamente todo, lo que conectemos al router (cualquier PC, móvil, televisión, consola, dispositivo IoT, etc) quedará correctamente protegido.
Llegados a este punto, hay dos formas de hacerlo. Si nuestro router tiene un cliente VPN integrado en el firmware, podemos conectarlo. Desde la web de Surfshark podemos ver los datos necesarios para conectarnos a través de los distintos protocolos que nos ofrece este servicio.
Si nuestro router no tiene cliente de VPN, aún nos queda una opción: usar el SmartDNS. Aunque este está pensado para dispositivos individuales, si lo configuramos en el DHCP del router, todos los equipos usarán por defecto este DNS cuando reciban la IP, por lo que la conexión quedará filtrada (aunque no cifrada).
Otros sistemas
Si queremos conectar otros sistemas que no tienen soporte nativo (como una SmartTV, una videoconsola, dispositivos del Internet de las Cosas, etc), salvo casos muy concretos que tengan cliente VPN (como puede ser un Raspberry Pi), no podremos hacer uso de la conexión VPN.
Lo que sí podemos hacer es, o bien conectar el router a través del cliente VPN para que todo el tráfico quede cifrado, o apostar por el SmartDNS. Ambos métodos los vamos a ver detallados a continuación.
Cómo conectarnos en dispositivos no compatibles
Como adelantamos, Surfshark ofrece dos opciones para poder conectar dispositivos que no sean compatibles a su red VPN para navegar con total seguridad y privacidad, incluso si no hay clientes oficiales para ellos.
La primera de ellas es configurar la VPN a nivel de router. Entramos en la configuración de nuestro router, y buscaremos el apartado de configuración de la red VPN. No todas las marcas y modelos soportan esta configuración, por lo que debemos tenerlo en cuenta antes de empezar. Nosotros hemos usado un router FRITZ!Box que sí cuenta con cliente VPN para establecer una conexión directa con otro proveedor.
Simplemente, tenemos que crear una nueva conexión, usar la configuración que nos ha creado la página de Surfshark, y listo. El router se conectará directamente a la VPN de Surfshark, y todo el tráfico que pase por él se enviará directamente a través de la red privada virtual. No es un cifrado punto a punto (porque no se cifra en el cliente), pero es una opción. Si queremos, además, podemos elegir el país del servidor, generando un archivo de configuración diferente para cada país.
Por otro lado, tenemos el SmartDNS. Este es el método menos seguro que podemos encontrar, pero nos permite aplicar una capa de seguridad adicional a todos esos dispositivos incompatibles. Para ello, dentro del panel de administración de Surfshark tendremos que activar el uso de estas SmartDNS, las cuales quedarán vinculadas a nuestra IP.
Una vez las tengamos activadas, lo que tendremos que hacer es configurarlas en los dispositivos que queramos conectar. Podemos, por ejemplo, asignarlas al DHCP para que se asignen por defecto a todos los dispositivos, o añadirlos nosotros a mano en los equipos que queramos. Por ejemplo, en la Xbox Series, en la configuración avanzada de red.
El proceso sería el mismo en caso de querer conectar una Nintendo Switch, una PS5, una televisión, etc.
Test de velocidad de Surfshark
Uno de los aspectos fundamentales a la hora de contratar una VPN es la velocidad que vamos a obtener. La compañía asegura que sus servidores cuentan con conexiones de 10-gigabit, por lo que no debería haber problemas de ancho de banda. Pero vamos a ponerlo a prueba.
Lo primero que hemos hecho ha sido probar nuestra velocidad usando Test de Velocidad con una conexión cableada de O2 de 1 Gbps. Y, como vemos, nos llega prácticamente el 100% del ancho de banda con una latencia de tan solo 10 ms.
Acto seguido, nos hemos conectado al servidor considerado «más rápido» según el programa de Surfshark. Y al repetir el test de velocidad, nos hemos encontrado con que, prácticamente, la velocidad es la misma, llegando hasta los 900 Mbps de bajada y subida, con una latencia de 15 ms. Excelente.
En segundo lugar, nos hemos conectado al servidor del país más cercano, Portugal. Y hemos repetido el test de velocidad. En este caso, la latencia ha aumentado hasta los 32 ms, pero la velocidad de bajada se ha mantenido en 910 Mbps, aunque la de subida ha bajado hasta los 530 Mbps.
Nos alejamos, ahora, hasta Londres, Reino Unido. En este caso, la latencia sigue siendo bastante aceptable, tan solo 39 ms, aunque la velocidad ya sí que baja un poco, consiguiendo 830 Mbps de bajada, y 750 Mbps de subida. En otros países de Europa, como Francia, Alemania, e incluso Países Bajos, los valores son muy similares.
¿Y si pasamos al otro lado del charco? Nos conectamos a Ashburn, Estados Unidos. la latencia, en este caso, ha aumentado hasta los 108 ms, y la velocidad de bajada ha alcanzado los 760 Mbps. Eso sí, la velocidad de subida se ha visto bastante perjudicada, llegando a duras penas hasta los 25 Mbps.
Finalmente, nos hemos conectado al servidor con mayor latencia que hay en la lista, que según el programa es el de RAE de Macao, en China. La latencia ha aumentado de forma considerable hasta los casi 300 ms. Y la velocidad, en este caso, se ha visto bastante perjudicada, con 430 Mbps de bajada, y menos de 10 Mbps de subida. Unos valores totalmente normales, pero que hay que tener en cuenta.
Conclusión, ¿qué tal funciona la VPN?
Hoy en día, una VPN es casi imprescindible para conectarnos a Internet y poder navegar con total seguridad y privacidad. Podemos encontrar muchos servicios de VPN en el mundo, algunos gratuitos, y otros que permiten conectarse a sus redes sin tener que pagar ninguna cuota. Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todos ofrecen las mismas funciones, la misma velocidad y la misma privacidad. De entrada, los servidores VPN gratuitos hacen negocio recopilando y vendiendo los datos a terceros. Y luego muchos otros prometen privacidad y seguridad, pero en la práctica están igualmente monitorizando la actividad de sus clientes. Surfshark, es, precisamente, todo lo contrario.
Lo primero que destacamos de Surfshark es que es un servicio VPN de pago. Gracias a ello, la empresa tiene una fuente de ingresos estable que le permite existir sin tener que recurrir a las técnicas que utilizan las VPN gratuitas, como revender tu ancho de banda, o tus datos. Además, la empresa está alojada en Países Bajos, por lo que se rige de acuerdo con la normativa de la Unión Europea, una normativa mucho más severa que la de otros países, como Estados Unidos. Su política “no-logs” y los servidores corriendo exclusivamente sobre memoria RAM son dos puntos más a favor para esta plataforma.
Las pruebas de velocidad nos han dado también un rendimiento excepcional. Lógicamente, cuanto más nos alejemos de nuestro país, mayor es la latencia que obtenemos al conectarnos a los servidores. Y en algunos países, donde las redes no son tan buenas como en España, y además están lejos, la velocidad cae en picado, como es de esperar. Pero, si te preocupa la velocidad o la latencia, con Surfshark no vas a tener ningún problema.
