El diseñador AR 4789 ha publicado un nuevo concepto visual bautizado como Windows 7 Remastered que reinterpreta el sistema operativo de Microsoft de 2009 con el lenguaje Fluent Design, transparencias y esquinas redondeadas. No es un producto real ni figura en los planes de Microsoft, pero el vídeo repasa con detalle cómo quedarían el menú Inicio o el Explorador de archivos sin perder su aspecto original.
Lo que quizá más llama la atención de este proyecto es que no se limita a maquillar la interfaz clásica, ya que mezcla guiños directos a Windows 7 con piezas que hoy asociamos a Windows 11. El resultado es una especie de híbrido generacional que rescata el botón de inicio circular con un logotipo de Windows 7 redibujado con bordes redondeados, y lo combina con funciones que ya damos por hechas en el día a día, como los widgets o las notificaciones agrupadas.
Un menú Inicio circular que nos traerá recuerdos de Windows 11
El cambio más vistoso que os vamos a encontrar es la vuelta del botón de inicio redondo, acompañado de un logotipo actualizado que conserva la silueta original pero con esquinas suavizadas. El menú que se despliega, sin embargo, no se queda en la nostalgia, incorpora grupos de aplicaciones, widgets y recordatorios, elementos que en el diseño real llegaron con Windows 11.
La barra de tareas también recibe iconos nuevos para las aplicaciones, entre los que destaca uno para el navegador que mezcla rasgos de Microsoft Edge con los de Internet Explorer. Es un detalle menor, pero resume bien la filosofía de todo el concepto, es decir, coger algo reconocible y darle una vuelta de tuerca sin borrar su origen. Como vamos a ver a continuación, esa misma lógica se repite en el resto de la interfaz del concepto.
El Explorador de archivos y Configuración se renuevan con IA
El Explorador toma prestados varios elementos de otro proyecto anterior del mismo diseñador llamado Windows 12 File Explorer, y presenta una interfaz más limpia y ordenada que la original de 2009. El añadido más relevante, no obstante, está en el buscador interno, ya que en lugar de rastrear archivos únicamente por nombre o por coincidencia exacta de palabras, la búsqueda funciona con inteligencia artificial y trabaja con significados semánticos.
Esto implicaría que el sistema entendería la intención de la búsqueda para localizar contenido relacionado, aunque el término tecleado no coincida literalmente con el nombre del archivo. El otro gran cambio afecta a la gestión del sistema. El Panel de Control clásico desaparece como interfaz independiente y se integra con la app de Configuración de Windows, dando lugar a un único panel que concentra mucha más información que antes en un solo sitio.
Por su parte, los ajustes rápidos de la barra de tareas también se han rediseñado, con abundantes efectos de transparencia que recuerdan al acabado de Fluent Design. Ese panel incluye un botón con una X en la esquina superior derecha, un detalle que, según recoge el propio análisis del concepto, podría no convencer a todo el mundo.
Los gadgets de escritorio vuelven con más opciones
El concepto también resucita la vista de Gadgets, una colección de widgets que se pueden anclar en distintas zonas del escritorio. No son los gadgets clásicos de Windows Vista y Windows 7 tal cual, sino una versión actualizada pensada para convivir con el resto de la interfaz moderna.
A esto se suman nuevas opciones de personalización, coherentes con el resto del sistema y con la estética de transparencias que domina todo el diseño. Vistos en conjunto, estos gadgets funcionan como un guiño más a la etapa en la que Windows apostaba por escritorios muy personalizables, algo que Microsoft ha ido recuperando de forma parcial en las últimas versiones de Windows 11.
Para terminar, os diremos que tenemos la posibilidad de echar un vistazo al vídeo del proyecto desde aquí.
