Puede que te acabes de comprar tu nuevo y flamante PC con Windows 11, y quieras sacarle el máximo partido desde cero, o puede que no, que ya lleves un tiempo con él, pero lo quieras potenciar igual. Sea como sea, el Editor del Registro de Windows es una fuente muy útil para mejorar nuestra productividad a los mandos del PC.
Por ello, nos hemos centrado en tres funciones que, activadas de manera correcta, nos van a hacer la vida mucho más fácil. La primera de ellas es el «Modo Dios». Hablamos de una herramienta que se encarga de centralizar todas las configuraciones del sistema bajo una única carpeta. La segunda nos permite desactivar la pantalla de bloqueo, para que entremos siempre mucho más rápido al escritorio. Y por último, también podemos cambiar el menú contextual. De hecho, con Windows 11, este apartado ha recibido críticas brutales en comparación con el de Windows 10.
Estos cambios, que son muy útiles a la par que sencillos de implementar, los vamos a llevar a cabo en un santiamén. Y no requiere ningún tipo de software descargable ni nada parecido. Pero has de tener sumo cuidado al editar el Registro, ya que cualquier modificación errónea puede dar al traste con el PC.
Atención. Antes de empezar, es importante tener en cuenta una cosa: modificar el registro de Windows es una tarea delicada, ya que un cambio donde no se debe puede hacer que todo nuestro sistema quede inutilizable. Por ello, y para mitigar posibles problemas, lo ideal es hacer una copia de seguridad del registro, tal como lo tenemos ahora, que nos permita restaurarla en caso de que algo vaya mal. Además, también debemos apuntar bien los cambios que hacemos para que, si notamos que el PC funciona mal, podamos revertir los cambios.
Activar el «Modo Dios»
El «Modo Dios» no es ningún tipo de hechizo o magia. Tan solo se trata de una carpeta donde se concentran todas las configuraciones de nuestro sistema. Y créeme, su utilidad es superlativa.
Si quieres activar este «Modo Dios», tienes que empezar por crear una carpeta en el escritorio. Y atento, porque tienes que llamarla por este nombre, sin que le falte o le sobre un solo carácter:
ModoDios.{ED7BA470-8E54-465E-825C-99712043E01C}
Cuando la hayas creado, verás que dentro aparecen accesos a cientos de ajustes de tu PC, desde configuraciones de Red hasta el Panel de Control o la Configuración de Windows. Ya puedes olvidarte de ir rastreando tu equipo en busca de configuraciones importantes.
Desactivar la pantalla de bloqueo
Si quieres saltarte el paso de pasar por la pantalla de bloqueo, y entrar directamente al escritorio, también lo puedes hacer. Empieza por escribir «regedit» en el cuadro de búsqueda de la barra de tareas y abre «Editor de registro».
Una vez que estés dentro, te tienes que dirigir hasta esta localización específica:
«HKEY_LOCAL_MACHINE/SOFTWARE/Policies/Microsoft/Windows/Personalization»
En el caso de que no exista la clave «Personalization», siempre puedes crearla mediante clic derecho. Y asegúrate también de crear dentro un valor DWORD que se llame «NoLockScreen», y cuyo valor sea 1. Este ajuste hace que desaparezca por completo la pantalla de bloqueo.
Mostrar todas las opciones del menú contextual
Windows 11 ha hecho que el menú contextual se reduzca muchísimo y se depositen muchas opciones mediante el apartado «Mostrar más opciones». Así que vamos a revertir esta situación.
Entra de nuevo en el Editor del Registro y ve a esta localización:
«HKEY_CURRENT_USER/Software/Classes/CLSID»
Justo dentro de «CLSID» tienes que crear una nueva clave que lleve este nombre:
{86ca1aa0-34aa-4e8b-a509-50c905bae2a2}
Y dentro de ella, otra llamada «InprocServer32». Pero deja el valor de esta vacío. Luego, reinicia el PC directamente y cuando pulses clic derecho sobre cualquier archivo verás que te aparece el menú clásico contextual.
