¿Problemas con una actualización? Así acabará Microsoft con ellos

Los problemas con las actualizaciones de Windows se han convertido, por desgracia, en algo muy habitual. Casi con cada actualización, tanto de seguridad como de calidad, miles de usuarios experimentan problemas que pueden causar desde una pequeña molestia al trabajar con el PC hasta bloqueos completos que impiden usar el sistema. Microsoft suele detectar estos problemas pronto, pero tarda bastante en solucionarlos, ya que es raro ver parches de emergencia fuera de plazo. Sin embargo, es probable que estos problemas acaben muy pronto gracias a un nuevo sistema que ya está en funcionamiento: Known Issue Rollback.

¿Cómo funciona Known Issue Rollback?

Cada actualización de Windows está formada por decenas de parches. Todos estos se aplican a la vez al instalar la actualización y se encargan de corregir errores y problemas detectados en el sistema para mejorar su seguridad o su fiabilidad. Hasta ahora, si uno de estos parches causaba problemas, la única solución era revertir la actualización completa. Sin embargo, con KIR, la cosa cambia.

Gracias a este nuevo sistema, Microsoft asignará un identificador único a cada uno de los parches de la actualización. De esta manera, cuando se detecte que uno de los parches causa problemas, simplemente habrá que revertir dicho parche, pudiendo dejar el resto de correcciones aplicadas en el sistema.

Este proceso será automático, es decir, será la propia Microsoft, cuando detecte que hay problemas con uno de los parches, quien enviará un mensaje a nuestro PC a través de Windows Update para revertir la actualización. Así, tras reiniciar el PC, el parche quedará desactivado, volviendo a funcionar el equipo sin problemas.

Known Issue Rollback Microsoft

Gracias a esta técnica es posible incluso desactivar parches antes de que la actualización llegue a todos los usuarios. De esta manera, al bajar e instalar la nueva actualización desde Windows Update, se instalarán todas las correcciones menos las que hayan sido desactivadas.

La función de revertir los cambios de Known Issue Rollback tiene tiempo de actualización limitado: unos pocos meses. En este tiempo, Microsoft casi siempre soluciona los posibles errores que puedan aparecer en nuestro sistema. Y si no es así, el error se reasigna para volver a trabajar con él desde cero, pudiendo volver a revertirlo en caso de que algo salga mal.

Disponibilidad

Esta función lleva funcionando en los ordenadores desde la versión 2004 de Windows 10, aunque solo en fase de pruebas. Microsoft ahora quiere llevarla más allá y hacerla disponible para todos los usuarios de manera que, en caso de que un parche cause problemas (como ha ocurrido con los últimos parches de calidad), se pueda revertir el causante, dejando el resto instalados en el sistema.

Los usuarios que quieran tener control sobre las actualizaciones no pueden hacer nada con Known Issue Rollback. Esta función es obligatoria para Windows Update, y lo único que podemos hacer si no queremos que Microsoft active o desactive los parches de nuestro PC es desactivar las actualizaciones automáticas de Windows Update.

Eso sí, los usuarios empresariales de Windows 10 no se verán afectados por este sistema, ya que los administradores de sistemas podrán seguir teniendo el control sobre los parches y controlando los sistemas mediante políticas de grupo, como siempre.

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