Windows XP llegó a todos los usuarios en el año 2001, y su lanzamiento marcó un hito en la historia de Microsoft al unificar por primera vez sus líneas de sistemas operativos domésticos (basados en 9x) y profesionales (basados en NT) en un único producto para el consumidor. XP contó con una interfaz amigable, una gran estabilidad y una excelente compatibilidad con todo tipo de software, lo que hizo que, desde sus primeros días, se convirtiera en uno de los sistemas más queridos.
Como todos los sistemas de Microsoft, este sistema pasó a la historia en 2014, fecha en la que dejó de recibir actualizaciones, soporte y mantenimiento de todo tipo. En ese momento, Windows 7 estaba en su mejor momento, y Windows 10 a punto de llegar al mercado. Por ello, este sistema pasó a la historia, y aunque aún hay muchos dispositivos que aún utilizan Windows XP, usarlo en un entorno doméstico no solo es peligroso, sino también arriesgado.
Por suerte, Windows XP no ha caído en el olvido. Y su legado sigue muy presente entre nosotros.
VirtualXP: un Windows XP para nostálgicos
Si usaste Windows XP en su día, hoy no puedes ignorar el proyecto VirtualXP. Este proyecto de código abierto es obra del desarrollador Lucas Russo (conocido como ‘lrusso’ en GitHub), y busca resucitar este mítico sistema operativo de Microsoft usando un emulador basado en JavaScript. Gracias a ello es posible recrear el sistema operativo, y varias de sus funciones, directamente dentro de cualquier navegador web sin necesidad de descargar ni configurar absolutamente nada.
Este emulador forma parte de la retro-computación dentro de los navegadores web modernos, una tendencia en auge que busca llevar los sistemas operativos clásicos a los navegadores web. Así, VirtualXP se suma a dos veteranos, Virtual x86 (para Windows 95/98) y EmuOS (para Windows 95/98/ME) en esta tendencia. Para ello, este proyecto hace uso de dos tecnologías gracias a las cuales puede correr una imagen reducida, y optimizada, de XP dentro de Firefox, Chrome, o el navegador que queramos.:
- Halfix como base principal. VirtualXP es fundamentalmente una versión modificada del emulador Halfix, un emulador x86 escrito en C99 diseñado específicamente para ejecutar sistemas operativos heredados en plataformas modernas. Esta tecnología proporciona la emulación de CPU y hardware necesarios para recrear un entorno compatible con Windows XP.
- Integración con Bochs. El proyecto también incorpora tecnología del reconocido proyecto Bochs, un emulador de PC de código abierto que ha sido fundamental en el desarrollo de herramientas de virtualización durante décadas.
Algunas de las características que nos encontramos en este emulador son:
- Acceso instantáneo. No requiere instalación ni configuración. Basta con abrir la página y esperar a que cargue el entorno. Todo el proceso de carga, desde el POST de la BIOS, se puede ver en pantalla.
- Interfaz fiel. La apariencia y funcionalidad de XP están cuidadosamente replicadas, incluyendo el menú de inicio, el explorador de archivos y algunas aplicaciones básicas.
- Seguridad. Al ejecutarse dentro de un emulador, junto con la sandbox del navegador, no afecta al sistema operativo real ni compromete la seguridad del equipo.
- Compatibilidad limitada. Eso sí, no se trata de un sistema 100% real, y, aunque es una emulación bastante fiel, no permite instalar software externo ni conectarse a redes reales.
Se trata de un sistema ideal para aquellos nostálgicos que echan de menos la era dorada de la informática, así como para temas de educación o pruebas de laboratorio. Más allá de eso, aunque la experiencia es fiel, es importante conocer sus limitaciones: el Panel de Control solo incluye ocho elementos, no es posible acceder al editor de Registro y el administrador de dispositivos no es funcional. Además, los cambios o archivos no se guardan entre sesiones.
Cómo usar este simulador
Para probar VirtualXP, no tenemos más que entrar en la página de su proyecto, en este mismo enlace, y empezar a esperar a que se cargue todo el sistema. El primer arranque puede ser bastante lento, ya que tiene que bajar el emulador, que ocupa unos 50 megabytes, y otros archivos necesarios para su correcto funcionamiento. Además, según detalla la documentación, el sistema que emula cuenta con una CPU virtual muy limitada (equivalente a un Pentium III), y tan solo 192 MB de memoria RAM, algo que lastra un poco también el rendimiento de este sistema.
Además, como ya hemos indicado, no hay que olvidarse de que estamos hablando de una versión reducida de Windows XP, la cual cuenta con algunas de sus funciones más importantes, pero con muchas otras características que no funcionarán. Solo hay que ver que la ISO completa de Windows XP ocupa más de 500 MB, mientras que este sistema no pasa de los 50. Pero, aun así, podemos movernos por su interfaz (en el modo clásico, eso sí), y tener acceso directo a aplicaciones míticas como el Paint o el Bloc de Notas. Algo de enorme utilidad para todos aquellos que todavía echan de menos esta versión de Windows.
