A pesar de las muchas soluciones de seguridad que tenemos al alcance de la mano y que llevan años entre nosotros, un número creciente de usuarios se decantan por Microsoft Defender en Windows.
Este es el antivirus que la propia Microsoft pone a nuestra disposición de manera predeterminada en las instalaciones limpias de su sistema operativo. Podemos decir que las soluciones de seguridad de terceros llevan tiempo perdiendo peso debido a la propuesta del gigante tecnológico. Y es que como muchos de vosotros ya sabéis de primera mano, al instalar Windows en nuestro PC, encontramos este antivirus preinstalado y en funcionamiento sin coste alguno.
No tenemos que hacer nada más para mantener nuestro equipo protegido, aunque también debemos tener en cuenta que al instalar un software de seguridad de terceros, Microsoft Defender se desactiva automáticamente. Pero también debemos admitir que a medida que pasa el tiempo, este software mejora en rendimiento y funcionalidad. La empresa cada vez nos hace llegar nuevas herramientas integradas y su efectividad crece de manera sustancial.
De ahí que cada vez más usuarios olviden los títulos que llevan años usando para proteger sus equipos, y dejan funcionando esta solución que además es gratuita en Windows. Cierto es que la configuración predeterminada que nos encontramos en el antivirus cubre las necesidades de la mayoría. Pero nunca va a estar de más que activemos otras herramientas incluidas en Microsoft Defender para así mejorar de manera sustancial su efectividad ante todo tipo de malware.
Precisamente de estas funciones os vamos a hablar en estas líneas para que así el antivirus incluido en Windows os resulte más útil y os proteja de una manera más efectiva.
Qué activar en Microsoft Defender para protegernos en Windows
Y es que todo aquello relacionado con la privacidad y la seguridad en nuestros equipos actuales, es más importante que nunca. Más si tenemos en cuenta que cada vez hacemos uso de datos más sensibles y privados en el ordenador basado en Windows.
- Protección en tiempo real. Esta es una función imprescindible de Microsoft Defender para que el software detecte y bloquee todo tipo de malware en segundo plano.
- Protección basada en la nube. Esta otra funcionalidad permite que el antivirus consulte la inteligencia de Microsoft para detectar amenazas nuevas que hayan aparecido recientemente.
- Envío automático de muestras. Con esto el software envía automáticamente archivos sospechosos para su análisis, lo que ayuda a identificar amenazas desconocidas hasta ahora.
- Protección contra alteraciones. Esta otra herramienta evita que un malware desactive Microsoft Defender o modifique su configuración.
- SmartScreen. Esto nos protege contra webs maliciosas, descargas peligrosas y de aplicaciones desconocidas.
- Protección contra ransomware. Aquí nos protegemos ante uno de los tipos de código malicioso más temidos desde hace muchos años, tanto por parte de usuarios finales como de empresas.
- Firewall de Microsoft Defender. Debemos activarlo para su uso en redes privadas, redes públicas, o redes de dominio y así evitar las conexiones no autorizadas.
- Aislamiento del núcleo. Esto nos protege frente a ataques dirigidos al propio kernel de Windows.
- Seguridad basada en la virtualización VBS. Esta herramienta de seguridad nos será muy útil para proteger credenciales y el sistema operativo frente a ataques avanzados.
- Protección contra aplicaciones potencialmente no deseadas o PUA. Así bloqueamos el adware, las barras de herramientas, los instaladores engañosos y el software no deseado.
