Octubre ha sido el mes elegido por parte de Microsoft para lanzar la gran actualización 24H2. Una de sus principales características es que no se puede instalar en aquellos sistemas que no cumplan todos los requisitos mínimos para instalar Windows 11 24H2. Pues bien, gracias a la aplicación Rufus, que se acaba de actualizar a la versión 4.6, se puede instalar sin restricciones.
El último gran paquete de Windows 11 trae varias novedades importantes que no son para todos los usuarios. Ofrece soporte para Wi-Fi 7, algo que actualmente muy pocos usuarios pueden aprovechar. Además, agrega Copilot+, el asistente con IA que solo funciona si tienes un procesador con núcleos NPU. Adicionalmente, la actualización, como ya es normal, trae consigo diferentes problemas de funcionamiento.
Rufus es un programa diseñado para permitirnos grabar la ISO de Windows a un USB. De esta forma, podemos crear un pendrive de instalación, en cuestión de segundos, para poder instalar el sistema operativo en cualquier ordenador. Pero no solo eso, sino que, además, tiene una función que nos permite personalizar la instalación de Windows de manera que podamos automatizarla o, lo que nos interesa, quitar las comprobaciones de requisitos.
Rufus se actualiza con bypass para instalar Windows 11 24H2
Microsoft en su página web oficial ofrece una ISO del sistema operativo Windows 11 24H2. Cualquiera ya puede descargar este archivo para que, cuando se realice una instalación desde cero, ya tenga el último gran paquete de actualizaciones y no se tenga que realizar el proceso posteriormente.
Como gran inconveniente tenemos que si el PC en cuestión no cumple con los requisitos del hardware, no se puede instalar. Pero, nos podemos saltar esta restricción mediante la aplicación Rufus 4.6. Esta nueva versión de este software integra la función Registry Tweak.
Debes saber que se acaba de liberar la versión Rufus 4.6 definitiva y que, efectivamente, integra el bypass. Adicionalmente, esta versión final cuenta con diferentes mejoras y correcciones con respecto a la versión ‘Beta’. Sin lugar a dudas, lo más interesante es una nueva característica que no estaba en esta versión preliminar.
Concretamente, según las notas del software, se agrega un nuevo contenedor «setup.exe» para saltarse las limitaciones de actualización de Windows 24H2.
Una de las restricciones que existe, por ejemplo, es que no se puede instalar en procesadores que no soporten instrucciones SSE4.2 (Streaming SIMD Extensions 4.2), que son aquellos que tienen más de diez años. Según la documentación técnica de Intel, este conjunto es vital para acelerar operaciones de procesamiento de texto, siendo un pilar para nuevas funciones como Copilot+. La ausencia de soporte nativo para SSE4.2 en CPUs previas a 2011 obliga al sistema a recurrir a una emulación por software, un proceso que, según análisis técnicos, puede ralentizar entre un 30% y un 70% las operaciones que dependen de estas instrucciones, como la indexación de archivos o el procesamiento de imágenes.
Se indica en las notas de la versión, que esta aplicación recibe soporte mejorado para los medios de arranque de ReactOS. No se da mucha más información, pero parece que el software tenía ciertos problemas referentes al arranque. Para corregirlos, parece ser, que se han realizado cambios en el archivo FreeLdr.SYS, corrigiendo el problema.
ReactOS, para quien no lo sepa, es un sistema operativo que recibe el nombre de «Windows de código abierto». Por otro lado, FreeLdr (FreeLoader) es el sistema de carga de arranque predeterminado para este sistema operativo.
Adicionalmente, según las notas, se ha agregado la zona horaria a la replicación de opciones regionales. También se configuran las contraseñas de las cuentas locales para que estas no caduquen. Se corrige el problema al intentar escribir imágenes VHD comprimidas o un error al invocar Rufus desde la línea de comandos de PowerShell.
Cómo descargar y preparar el USB
Como bien sabrás, puedes descargar la última versión de Rufus desde su página web oficial o el repositorio oficial de GitHub. Este programa, además, lo podemos usar tanto en su versión instalable, que se queda ya configurada en el PC, como en una versión portable, la cual podemos tener siempre a mano en otro directorio, o simplemente eliminarla cuando ya no la queramos.
Una vez tengamos Rufus ya instalado, lo que haremos será descargar la ISO de Windows 11 24H2. Con ella en nuestro poder, la cargamos al programa, y al ir a grabarla al USB veremos la ventana en la que podremos personalizar todos estos parámetros.
Los requisitos que nos permite saltarnos el USB de instalación creado con este programa son:
- Eliminar el requisito de la instrucción POPCNT/SSE4.2. Casilla fundamental para instalar 24H2 en procesadores antiguos sin este soporte.
- Eliminar el requisito de una cuenta de Microsoft en línea. ermite crear una cuenta de usuario local durante la instalación.
- Eliminar el requisito de TPM 2.0. Omite la comprobación del Módulo de Plataforma Segura
- Eliminar el requisito de Secure Boot. Necesario para equipos que no disponen de arranque seguro UEFI.
- Eliminar el requisito de 4GB+ RAM: Instalación en equipos con menos de 4GB de memoria
Seleccionamos las opciones que queremos. Por ejemplo, nosotros solemos elegir la de eliminar los requisitos, la necesidad de tener conexión a Internet y la opción de omitir todas las preguntas de privacidad. Lo demás lo dejamos desactivado, ya que lo podemos configurar fácilmente durante el asistente sin mucho problema.
Ya solo tenemos que dejar al programa acabar con sus tareas para tener nuestro Windows 11 24H2 libre de requisitos.
Advertencia: riesgos y consideraciones antes de instalar
Aunque, como podemos ver, es posible instalar Windows 11 24H2 en un ordenador no compatible, debemos tener muy en cuenta que, al hacerlo, estamos rompiendo con los términos de licencia y servicio de la propia Microsoft, lo que podría ocasionarnos todo tipo de problemas.
Os vamos a explicar cuáles son, según Microsoft, los riesgos que corremos al forzar la instalación en hardware no compatible.
- Falta de actualizaciones automáticas de seguridad: Los sistemas instalados manualmente en hardware no compatible podrían requerir descargar manualmente los archivos ISO con cada actualización de seguridad, lo que representa un riesgo significativo para la protección del sistema.
- Rendimiento degradado del sistema: Microsoft no garantiza el mismo rendimiento en equipos que no cumplen los requisitos mínimos, lo que puede traducirse en lentitud general, mayor consumo de recursos y una peor experiencia de usuario.
- Incompatibilidad de controladores: Los equipos antiguos pueden no tener controladores actualizados para Windows 11, especialmente aquellos sin TPM 2.0 y procesadores de generaciones anteriores a 2011, lo que puede causar un mal funcionamiento generar de los componentes de hardware.
- Problemas con futuras actualizaciones acumulativas: Las actualizaciones importantes de Windows 11 podrían volver a lanzar la comprobación de requisitos, bloqueando el sistema o requiriendo una reinstalación completa.
- Falta de soporte oficial de Microsoft: Al tratarse de una instalación no oficial para ese hardware específico, Microsoft no proporcionará soporte técnico para resolver problemas que puedan surgir.
- Inestabilidad del sistema: La ausencia de características de seguridad como TPM 2.0 y Secure Boot puede comprometer tanto la estabilidad como la seguridad del sistema operativo.
- Incompatibilidades futuras: Las próximas versiones de Windows 11 podrían introducir requisitos aún más estrictos, dejando obsoletos estos equipos antiguos sin posibilidad de actualización.
- Problemas de arranque y recuperación: La modificación de archivos del sistema durante la instalación (como el «appraiserres.dll») puede causar problemas en los procesos de recuperación o reparación del sistema.
- Limitaciones de funcionalidades: Ciertas características avanzadas de Windows 11 que dependen de hardware específico podrían no funcionar correctamente o estar completamente deshabilitadas.
- Riesgo de pérdida de datos: La inestabilidad al ejecutar software en hardware no soportado incrementa el riesgo de fallos del sistema que podrían acabar en una pérdida de información importante.
¿Qué alternativas existen?
Si tu ordenador no soporta TPM 2.0, o las instrucciones específicas de la CPU, nuestra recomendación es que, en vez de forzar la actualización (y correr el riesgo de que algo no nos funcione), mejor opta por una de estas alternativas:
- Permanecer en Windows 10. Windows 10 sigue teniendo soporte oficial hasta el 14 de octubre de 2025. Y, después de la fecha, podemos ampliar este soporte durante 12 meses más (36 meses en el caso de empresas), lo que es ideal para hacer tiempo hasta comprar un ordenador nuevo.
- Instalar versiones ligeras (Tiny11). Existen builds modificadas por la comunidad que reducen el consumo de recursos y eliminan estas restricciones de requisitos. Eso sí, recomendamos usarlas solo como último recurso, ya que hacerlo también conlleva sus propios riesgos de seguridad y estabilidad.
- Migrar a Linux. Por supuesto, otra opción también es usar distribuciones Linux, como Ubuntu, Linux Mint o Zorin OS, alternativas gratuitas, seguras y de bajo consumo ideales para dar una segunda vida a hardware antiguo.
