Clipchamp, el editor de vídeo integrado en Windows 11, ha añadido una función con inteligencia artificial que permite escalar vídeos hasta resolución 4K sin depender de la nube. La herramienta procesa los clips de forma local y adapta su funcionamiento al hardware del equipo, desde procesadores con NPU hasta configuraciones más convencionales basadas solo en CPU.
La función no transforma un vídeo borroso en una grabación profesional, pero sí resulta útil para ampliar el tamaño de un clip y añadirle detalle cuando vais a reproducirlo en pantallas grandes o con resoluciones altas. Al ejecutarse en el propio equipo, evita subir archivos pesados a servidores externos, lo que agiliza el proceso y mantiene el material fuera de la nube, a diferencia de otras herramientas de escalado que exigen suscripción o conexión constante a internet.
La NPU acelera el proceso, pero no es imprescindible
El rendimiento del escalado depende en buena medida de los componentes instalados en el ordenador. En un Copilot+ PC, o en cualquier equipo con una NPU (unidad de procesamiento neuronal, un chip diseñado específicamente para tareas de inteligencia artificial) compatible, Clipchamp delega en ella la carga de trabajo, y esto se traduce en tiempos de renderizado más cortos.
La función, sin embargo, no queda reservada a los portátiles más recientes con IA integrada: también funciona en equipos sin NPU, apoyándose entonces en la CPU para completar el proceso. Si vuestro ordenador no cuenta con ese chip especializado, podéis seguir usando el escalado sin problema, aunque el tiempo de espera será mayor cuanto más modesto sea el procesador. Por eso, si vais a escalar varios clips seguidos, conviene tener en cuenta que el ahorro de tiempo que ofrece la NPU se nota especialmente en proyectos largos o con múltiples fragmentos que hay que procesar uno a uno.
Así se aplica el escalado clip a clip, sin automatismos
Para usar la función hay que importar el vídeo y arrastrarlo a la línea de tiempo del proyecto. Una vez seleccionado el clip concreto, el icono de escalado aparece en el panel derecho, donde se elige la resolución de destino y se confirma la acción.
Si el resultado no convence, Clipchamp permite restaurar el clip original con un solo clic, sin tener que repetir el proceso desde cero. Ahora bien, no existe todavía una forma de escalar un proyecto entero de manera automática: el ajuste debe aplicarse clip por clip dentro de la línea de tiempo, lo que obliga a repetir la operación tantas veces como fragmentos distintos tenga el montaje antes de exportar el resultado final. Esta limitación conviene tenerla en cuenta antes de empezar a editar, sobre todo en proyectos con varios cortes o fuentes de vídeo distintas, porque el tiempo dedicado a escalar cada fragmento se multiplica según el número de clips que forman el proyecto.
Un historial de roces que no ha frenado la IA en Clipchamp
Clipchamp no ha estado siempre libre de polémica. La compañía llegó a exigir el inicio de sesión con una cuenta de Microsoft para poder editar proyectos dentro de la aplicación, una barrera que buena parte de la comunidad consideró innecesaria para un programa que viene preinstalado en Windows 11.
Pese a ese roce, Clipchamp se ha consolidado como una opción sólida para el usuario doméstico, y la llegada del escalado por IA refuerza esa utilidad: permite resolver un problema de resolución sin recurrir a software de terceros ni a suscripciones adicionales. Microsoft sigue integrando funciones de inteligencia artificial directamente en las herramientas que ya vienen con el sistema, de manera que quien edita vídeo en Windows 11 no necesita salir de ese entorno para tareas que antes exigían programas externos.
Si la función sigue el patrón de otras novedades de Clipchamp, es probable que su disponibilidad se amplíe de forma progresiva entre los distintos canales de actualización de la aplicación.
