Google ha confirmado que su navegador Chrome integra de forma nativa el soporte para el formato de imagen JPEG XL a partir de la versión 155. La actualización permite a desarrolladores web y fotógrafos reducir el peso de sus archivos hasta en un 50%, a la vez que refuerza la seguridad del navegador gracias a un decodificador escrito en Rust.
El anuncio acaba de llegar a través de una entrada en el blog oficial de Chrome, donde la compañía explica que el navegador ya decodifica imágenes .jxl desde esta versión. Según el comunicado, JPEG XL nace para cubrir las necesidades actuales de la web: ofrece mejor compresión que el JPEG clásico, admite animaciones y permite transcodificar archivos JPEG existentes sin perder calidad.
Qué cambia con el soporte de JPEG XL en Chrome
Desde la versión 155, Chrome decodifica de forma oficial imágenes en formato JPEG XL (.jxl). Google asegura que este formato comprime entre un 30% y un 50% mejor que el JPEG tradicional, lo que se traduce en páginas más ligeras sin sacrificar calidad visual.
La novedad no se limita a imágenes estáticas: JPEG XL también admite animaciones, una capacidad que hasta ahora cubrían formatos como GIF o WebP. A esto se suma la transcodificación sin pérdida, que permite convertir un JPEG existente al nuevo formato sin recomprimir la imagen desde cero ni perder calidad en el proceso. Google destaca que este formato responde a las necesidades actuales de desarrolladores web y fotógrafos, que cada vez manejan catálogos de imágenes más grandes y buscan reducir el tiempo de carga de sus páginas sin renunciar a la fidelidad visual. El cambio llega además acompañado de mejoras en la seguridad del decodificador, que detallamos a continuación.
Ventajas técnicas frente al JPEG tradicional
El formato JPEG ha sido el estándar de la web durante décadas, pero sus limitaciones empezaban a notarse. JPEG XL llega con soporte nativo para HDR (alto rango dinámico), algo que el formato clásico no contempla, y con una decodificación progresiva más fina: las imágenes pueden mostrarse con más detalle desde los primeros instantes de carga, lo que resulta especialmente útil en conexiones lentas.
Para quienes gestionáis webs con grandes bancos de imágenes, como galerías fotográficas o tiendas online, la posibilidad de transcodificar sin pérdida simplifica buena parte del trabajo: no es necesario rehacer el catálogo de fotos desde los archivos originales para aprovechar el nuevo formato, basta con convertir lo que ya existe. Google recomienda, de hecho, probar JPEG XL especialmente en imágenes fotográficas de alta fidelidad, donde la diferencia frente a la compresión clásica resulta más perceptible tanto en el peso del archivo como en la calidad final mostrada en pantalla.
Por qué Google ha escrito el decodificador en Rust
Los decodificadores de imágenes están entre las superficies de ataque más críticas de cualquier navegador moderno, ya que procesan estructuras binarias complejas que llegan directamente desde la red y se ejecutan dentro del proceso de renderizado. Las implementaciones escritas en lenguajes como C++ han sido propensas históricamente a vulnerabilidades del tipo lectura fuera de límites, desbordamiento de memoria dinámica o errores use-after-free.
El modelo de seguridad de Chrome se apoya en el sandboxing y en varias capas de defensa, pero Google reconoce que esto es una protección secundaria frente a los fallos que puedan aparecer en el propio decodificador. Por ello han integrado jxl-rs, una implementación del decodificador escrita íntegramente en Rust, un lenguaje que garantiza la seguridad de memoria por diseño y elimina de raíz buena parte de estos riesgos. La compañía aplica este mismo criterio, al que llama la regla de los dos, a otros componentes del navegador que procesan contenido no confiable procedente de la red.
Qué recomienda Google: AVIF o JPEG XL
Google no plantea JPEG XL como sustituto único de AVIF, sino como una alternativa a tener en cuenta según el caso. La compañía recomienda probar ambos formatos para comparar resultados, aunque apunta que espera que JPEG XL destaque sobre todo en compresión de alta fidelidad o sin pérdida, mientras que AVIF seguiría siendo la opción habitual para compresión agresiva con amplia compatibilidad.
Esta distinción resulta especialmente relevante para sitios con galerías extensas y para profesionales de la fotografía, donde el peso de los archivos suele ser un problema recurrente. Reducir el tamaño de las imágenes se traduce en páginas que cargan más rápido y consumen menos datos, algo que también os beneficia como usuarios, aunque de forma menos visible: las páginas que adopten JPEG XL en Chrome cargarán más rápido sin que la calidad de las fotos se resienta.
Google ha pedido además a los desarrolladores que prueben el nuevo formato y reporten los errores que encuentren a través del canal habilitado junto al anuncio, con el objetivo de ajustar la implementación antes de que su uso se generalice en más sitios web.
