Es muy probable que la mayoría de vosotros ya sepáis que cuando nos referimos a Linus Torvalds, hablamos de uno de los personajes más relevantes en el mundo de la tecnología. Es el líder del proyecto del kernel de Linux y sus declaraciones suelen ser tomadas muy en cuenta en términos generales.
Una de las principales razones es que no se anda con rodeos en cuanto a su posicionamiento tecnológico, sobre todo cuando se trata de dejar algo claro. Y no solo le escuchan los usuarios y amantes de Linux, sus opiniones se hacen extensibles a la mayoría, como suele suceder con todo aquello relacionado con la inteligencia artificial.
Os contamos todo esto porque a lo largo de los últimos años, su opinión sobre la IA era bastante simple, ya que la consideraba ruido y no le interesaba en absoluto. Sin embargo y visto lo visto, actualmente parece que ha cambiado de opinión de manera radical. Os decimos todo esto porque Linus Torvalds ha pasado de considerar la IA como un 90% marketing, a decir públicamente a los desarrolladores del proyecto del kernel de Linux, que la acepten o se retiren.
Sirva como ejemplo de esta respuesta en la Cumbre de Código Abierto de Japón en diciembre de 2023, donde le hicieron una pregunta a Linus: si vería alguna vez código escrito por IA en el kernel de Linux. Su respuesta, en tono de broma, fue afirmativa y supuso que tal vez ya estuviera ocurriendo a pequeña escala. Cuatro meses después eso se había convertido en algo más real, dejando de ser una burla.
Así cambió de opinión Torvalds respecto a la IA con los años
En octubre de 2024 Linus ya expresó su escepticismo con claridad, donde describió la industria de la IA como un 90% marketing y un 10% realidad. Al mismo tiempo afirmó que la ignoraría hasta que eso cambiara. Un año después, en noviembre de 2025, algo había cambiado. En la cumbre de Código Abierto de Corea, Linus comentó que se mostraba bastante optimista sobre la programación intuitiva con IA, aunque solo para los novatos, no para aplicaciones realmente importantes.
Poco después el propio Torvalds creó una herramienta llamada AudioNoise, escribiendo parte del código él mismo y luego cediendo la herramienta de visualización de Python al IDE Antigravity de Google impulsado por IA. Aun así, el kernel en sí se mantuvo fuera de todo ello, al menos en aquel momento. En ese instante las reglas eran claras. El código asistido por IA debía cumplir con los requisitos de la licencia GPL-2.0.
Ese mismo mes se descubrió que un mantenedor del kernel estable, ejecutaba una herramienta asistida por IA para sus desarrollos. Tras ello, en mayo de 2026, el volumen de actividad generada por IA para el núcleo de Linux se había convertido en un problema en sí mismo. Linus se quejó de que una versión se había llenado de búsquedas de errores asistida por IA, lo que producía correcciones triviales al final del ciclo de desarrollo del kernel del sistema.
Pero recientemente, como hemos podido comprobar, el máximo exponente del núcleo de Linux, Torvalds, ha cambiado de opinión respecto a la inteligencia artificial de manera sustancial. Hace solo unos días afirmaba que el sistema operativo Linux como desarrollo, no es un proyecto anti-IA.
Y no solo eso, recomendó a quienes no estuvieran de acuerdo que lo aceptasen o simplemente abandonaran este proyecto. También afirmó que la IA aún podía ser una herramienta problemática. Pero, en su opinión, la solución no era ignorar el problema en sí, sino asegurarse de que las herramientas inteligentes ayuden a quienes mantienen el código del núcleo, en lugar de aumentar su carga de trabajo.
