Flyoobe estrena la versión 3.01, con número de compilación 3.01.53, y refuerza su papel como alternativa no oficial para instalar Windows 11 en equipos sin TPM 2.0 ni los procesadores que exige Microsoft. La actualización, firmada por el desarrollador Belim bajo el alias builtbybel en GitHub, no se limita a saltarse los requisitos: incorpora un sistema de scripts personalizables y una limpieza más profunda del sistema tras la instalación.
La novedad que marca esta build son las llamadas acciones de configuración (setup actions), un mecanismo que convierte a Flyoobe en una caja de herramientas modular: podemos ejecutar scripts independientes de PowerShell para automatizar tareas avanzadas nada más arrancar Windows 11.
De Flyby11 a una suite de instalación más ambiciosa
Flyoobe nació como evolución directa de Flyby11 y, con el tiempo, se ha convertido en la referencia dentro de la comunidad de código abierto para quienes queremos instalar Windows 11 en hardware que Microsoft deja fuera de la lista de equipos oficialmente compatibles. Su desarrollador, conocido en GitHub como builtbybel, ha ido ampliando el proyecto hasta convertirlo en algo más que un simple parche del comprobador de requisitos.
El cambio de nombre no es casual: Flyoobe combina «Fly» con OOBE, la fase de configuración inicial de Windows, lo que refleja que el proyecto ya no se limita a arrancar el instalador, sino que acompaña todo el proceso posterior. Con la versión 3.01, el objetivo ya no es solo lograr que el instalador arranque en un equipo sin TPM 2.0, sino acompañaros después de que el sistema esté funcionando, corrigiendo problemas de rendimiento o de privacidad habituales tras una instalación recién hecha.
La configuración abre paso a scripts de PowerShell
El sistema de setup actions es la pieza central de esta actualización: permite lanzar scripts de PowerShell de forma independiente para ejecutar tareas avanzadas sin tocar el código del programa principal, lo que mantiene Flyoobe ligero y facilita que cada acción se distribuya de manera modular.
La interfaz ha ganado en consecuencia: ahora admite menús desplegables y campos de texto para definir valores concretos antes de ejecutar cualquier acción, y muestra una consola con el progreso en tiempo real, de modo que la ventana principal no se queda bloqueada mientras corre un script. Si nunca habéis usado Flyoobe, conviene saber que hasta ahora cualquier tarea de post-instalación quedaba fuera de la aplicación; con las setup actions, podemos mantenerlo todo bajo el mismo techo, ya sea para desactivar servicios, instalar controladores concretos o aplicar ajustes de registro justo al terminar la instalación, sin salir de la aplicación ni abrir la consola de Windows por separado.
La interfaz recupera la sobriedad de Windows 7
En el apartado gráfico, Flyoobe 3.01 vuelve la mirada a Windows 7 y recupera parte de su sencillez, apoyada en los controles nativos del propio sistema. La herramienta nunca ha destacado por sobrecargar la estética, y esta actualización pule algunos detalles de diseño: se eliminan barras de desplazamiento redundantes para que la lectura funcione bien en cualquier resolución, y se ajustan márgenes, encabezados y el botón de ajustes, que ahora permanece siempre visible.
También cambia la gestión de ventanas, que admite reducir la aplicación a un tamaño más pequeño sin perder acceso a las funciones principales. Para quienes echáis de menos la sobriedad de Windows 7, este cambio no es solo estético: los controles nativos aligeran la interfaz y facilitan que funcione bien en pantallas de baja resolución, algo habitual en equipos antiguos. Los usuarios avanzados encontrarán, además, soporte para cargar varias bases de datos secundarias desde la carpeta Data, con el número de entradas de cada una a la vista.
Fuera bloatware, telemetría y componentes de IA
La limpieza posterior a la instalación es otro de los puntos fuertes de esta versión. Flyoobe identifica y borra de forma selectiva las aplicaciones de publicidad y el software superficial que Windows 11 integra de fábrica, y desactiva las funciones de telemetría junto a los componentes de inteligencia artificial que el usuario no ha pedido.
Si buscabais un instalador que fuera más allá del simple bypass de TPM 2.0, esta es la parte que más cambia el día a día: al eliminar bloatware y telemetría desde el primer arranque, evitamos tener que hacerlo manualmente después. La actualización también revisa el código interno para eliminar tramos redundantes, lo que se traduce en menor consumo de recursos y tiempos de respuesta más rápidos. Con todos estos cambios, Flyoobe sigue cumpliendo su función original: sortear el control de TPM 2.0 y el resto de exigencias de Microsoft, y suma una capa de mantenimiento que se nota una vez el sistema está en marcha.
Para terminar, os diremos que podemos descargar, sin coste alguno, este programa de código abierto desde su página oficial de GitHub.
