NVIDIA ha fijado el calendario para retirar sus controladores Game Ready de Windows 10 y de las arquitecturas gráficas más veteranas. Desde octubre de 2026, las series Maxwell, Pascal y Volta dejarán de recibir optimizaciones para los juegos que lleguen a partir de esa fecha, mientras que las GeForce RTX contarán con un año extra de margen, hasta octubre de 2026, para seguir actualizándose bajo el mismo sistema operativo.
La compañía publicará el último driver Game Ready para las GPU Maxwell, Pascal y Volta en octubre de 2025, el mismo mes en que Microsoft pondrá fin al soporte de Windows 10, previsto para el día 14. Y es que, a partir de esa fecha, quienes conservéis alguna de estas tarjetas solo recibiréis parches de seguridad trimestrales hasta octubre de 2028, sin nuevas mejoras de rendimiento ni compatibilidad añadida con los juegos que vayan saliendo.
Por si no os suena el término, los drivers Game Ready son las actualizaciones que NVIDIA publica junto al lanzamiento de los juegos más importantes, con ajustes de rendimiento y corrección de errores pensados para cada título concreto. Sin ellos, las tarjetas siguen funcionando con normalidad, pero dejan de recibir esos perfiles específicos que suelen marcar la diferencia en los estrenos más exigentes.
Qué modelos se quedan sin optimizaciones Game Ready
Las familias afectadas son las GeForce GTX serie 900 y serie 10, construidas sobre las arquitecturas Maxwell y Pascal, además de las tarjetas basadas en Volta. También entra en este grupo la GTX 750 Ti, el único modelo de la serie 700 con arquitectura Maxwell, ya que el resto de esa generación, con chips Kepler como la GTX 780 o la GTX 770, dejó de recibir controladores Game Ready en octubre de 2021.
La consecuencia práctica es que los juegos que lleguen tras octubre de 2025 no incorporarán ajustes específicos para estas GPU a través de los controladores. Por lo tanto, el rendimiento y la compatibilidad con los motores gráficos más recientes dependerán cada vez más de las mejoras genéricas de cada juego y no de los ajustes a medida que NVIDIA distribuía hasta ahora a través de sus drivers. Es una limitación que notaréis sobre todo en los estrenos más exigentes técnicamente, donde antes el ajuste fino del controlador solía marcar una diferencia perceptible en la fluidez.
Un año de margen para las GeForce RTX en Windows 10
NVIDIA extiende el soporte de sus drivers Game Ready para todas las GeForce RTX que funcionen bajo Windows 10 hasta octubre de 2027, un año después de que Microsoft deje de mantener ese sistema operativo. La compañía busca garantizar que estos usuarios sigan recibiendo las optimizaciones desde el primer día para los juegos y aplicaciones nuevas, algo especialmente relevante para quienes usan Windows 10 como sistema principal en sus equipos de juego.
Esa prórroga os da margen si todavía no habéis dado el salto a Windows 11: podréis seguir aprovechando las tecnologías de inteligencia artificial de vuestra tarjeta RTX sin perder compatibilidad con los lanzamientos que vayan llegando durante el próximo año. Una vez pasada esa fecha, mantener el ritmo de las novedades de NVIDIA exigirá pasar a un sistema operativo más reciente, de ahí que la compañía centre ya su desarrollo en la nueva generación de rendimiento apoyada en inteligencia artificial y no en sostener sistemas que Microsoft ya ha dado por amortizados.
El hardware afectado no deja de funcionar el día siguiente al cierre del soporte: seguirá arrancando juegos con normalidad y recibirá parches de seguridad trimestrales hasta octubre de 2028. Tampoco perderéis acceso a las funciones básicas de la tarjeta ni a los controladores ya instalados, que seguirán operativos en vuestro equipo. Lo que cambia es que los títulos publicados después de octubre de 2026 no llegarán con ajustes pensados específicamente para estas GPU.
