Windows 10 es el sistema operativo más usado en todo el mundo. Microsoft ha trabajado mucho, sobre todo en la última década, para que su sistema sea lo más estable posible y cause los menos errores posibles a los usuarios. Sin embargo, los errores siguen presentes. Y, ya sea por un problema de software, o simplemente por un fallo aleatorio, de un día para otro, Windows puede dejar de arrancar. Si te ocurre, no te preocupes: te traemos la solución.
Cuando instalamos Windows en el ordenador, el asistente de instalación crea una partición de recuperación, la cual nos sirve para que, cuando el sistema falla, podamos recuperarlo. Dentro de las opciones de recuperación podemos encontrar, por ejemplo, el acceso al Modo Seguro del sistema, así como a una consola de recuperación, basada en CMD, desde la que podremos reparar Windows usando comandos. Si por alguna razón Windows no arranca y te da problemas, te vamos a explicar cómo poder solucionarlo entrando en CMD desde los modos de emergencia del sistema operativo.
Forzar el inicio al modo seguro
Dentro del Modo Seguro de Windows vamos a poder abrir una ventana de CMD, o de PowerShell, con la que reparar el sistema. Así, una vez que tengamos en pantalla el símbolo del sistema, también conocida como línea de comandos, podremos ejecutar los comandos adecuados para reparar el sistema. Por ejemplo, podremos ejecutar el conocido comando «chkdsk», para analizar los discos, o «dism» para verificar la integridad del sistema y repararlo si está dañado, entre otros. También podremos restaurar una copia de seguridad del sistema en el caso de que esto no solucione nada.
Pues bien, llegados a este punto y con el fin de poder acceder a una ventana del símbolo del sistema en Windows 10, o en Windows 11, veamos cómo hacerlo. Lo primero llegado el caso que nos ocupa de que el PC no arranca con solo pulsar el correspondiente botón, es pulsar repetidamente la tecla F5, Shift F8 o F8. Esto es algo que puede variar en algunos equipos, pero suele ser lo más habitual para arrancar el sistema en modo seguro.
También podemos forzar un reinicio del sistema usando el botón de encendido del ordenador. Al hacerlo varias veces durante el arranque, automáticamente el PC detectará que algo va mal, y entrará en la partición de recuperación. En la pantalla con la que nos vamos a encontrar a continuación, veremos que disponemos de varias opciones. Aquí veremos un botón de Continuar, otro llamado Solucionar problemas y Apagar el equipo, por lo que pinchamos en Solucionar problemas.
Hay que tener en cuenta que la ventana con la que nos vamos a encontrar a continuación nos va a ser de mucha ayuda en multitud de ocasiones. Esto se debe principalmente a que desde la mismas podemos llevar a cabo tareas interesantes en un sistema operativo dañado. Hay que decir que desde aquí tendremos la posibilidad de solucionar los problemas de arranque automáticamente, desinstalar las más recientes actualizaciones, restaurar el sistema a un punto anterior, recuperar el mismo mediante una imagen, o acceder al símbolo del sistema.
Como podéis ver, todo ello está puesto aquí para así ayudarnos en el caso de que Windows 10 no arranque. Además, disponemos de varias posibilidades para que podamos echar mano de las que más nos interese en cada caso.
Con todo y con ello, en el caso que nos ocupa en estos momentos, como es evidente nos tendremos que decantar por pinchar sobre el botón Símbolo del sistema. En ese instante se abrirá una ventana con la funcionalidad comentada para que empecemos a trabajar o intentar reparar el equipo. Y es que desde aquí ya podremos usar algunos de los comandos integrados en el propio Windows para solucionar los problemas que surjan.
Usar un USB de instalación
Otra forma de llegar a una ventana de CMD es usar directamente un USB de instalación de Windows. Si lo tenemos a mano, no tenemos más que conectarlo al PC y arrancar el ordenador, indicando en la BIOS que queremos que arranque desde dicho pendrive. Lo primero que veremos será el asistente de instalación de Windows. Tendremos que elegir el idioma que queremos, y continuar al paso siguiente.
En esta ventana encontraremos dos opciones: una central de Instalar ahora, y otra abajo que reza, Reparar el equipo. En el caso que nos ocupa ahora, nos decantamos por la segunda.
Acto seguido, podremos ver ya la esperada ventana de CMD, desde la que podremos ejecutar los comandos que consideremos oportunos para reparar el PC.
Comandos para reparar Windows desde CMD
Ahora que hemos visto cómo podemos entrar en CMD cuando Windows no arranca, vamos a ver algunos de los comandos esenciales para poder reparar el sistema y volver a hacer que funcione sin perder los datos:
- chkdsk C: /f. Nos permite analizar el disco duro en busca de fallos, problemas y sectores defectuosos. También nos permite reparar los problemas para que Windows vuelva a funcionar.
- DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth. Nos permite comprobar la integridad del sistema de manera que podamos detectar posibles archivos críticos de Windows dañados y repararlos.
- sfc /scannow. Comando esencial para analizar el sistema, comprobar que todo funciona correctamente, y solucionar posibles errores que pueda haber.
- bootrec /rebuildbcd. Un comando esencial para corregir posibles problemas y errores relacionados con el arranque de Windows. Lo que hace es borrar el gestor de arranque del sistema y generarlo de nuevo desde cero.
Si tras todo lo anterior seguimos sin conseguir que Windows arranque y vuelva a funcionar, tenemos una mala noticia: lo más probable es que te toque reinstalar el sistema desde cero, y si no tienes copia de seguridad de los datos deberías hacerla antes de nada.
Prevenir problemas de arranque
Los problemas de arranque en Windows pueden traernos de cabeza. Hemos visto las soluciones más útiles y habituales para arreglar el problema, pero lo mejor es siempre poner en marcha medidas de prevención para no llegar a esta situación. Una de esas medidas pasa por realizar copias de seguridad de nuestros datos y ajustes. Podremos hacerlo desde Windows o con herramientas de terceros como Acronis True Image o Macrium Reflect, perfectas para crear una imagen del sistema y restaurarlo por completo en caso de fallo grave.
Una vez más, tampoco podemos olvidarnos de las actualizaciones de Windows, que no solo añaden nuevas funciones, sino que corrigen vulnerabilidades que pueden provocar fallos de arranque. Para ello debes ajustar Windows Update para que actualice el sistema de manera automática. También hay que chequear de vez en cuando el administrador de dispositivos para mantener los controladores del hardware al día. Si no queremos hacerlo a mano podremos delegar en una herramienta de terceros como Driver Booster para automatizar el proceso.
Muy importante también es mantener el equipo libre de malware. Más que importante es fundamental, ya que por aquí llegan la mayor parte de los problemas relacionados con el arranque. Windows Defender debería estar preparado para parar cualquier amenaza de este tipo, pero muchos usuarios siguen complementando el antivirus de Windows con un antivirus de terceros como ESET o Kaspersky. Esto es algo opcional, pero lo más importante es evitar descargar software de sitios no confiables y ten cuidado con los correos electrónicos o enlaces sospechosos.
Como medida de prevención, también podemos pensar en crear una unidad de recuperación en un USB, que puede ser un salvavidas si el sistema no arranca. Desde la opción de Recuperación podremos crearla fácilmente y tenerla siempre a mano como respaldo. Es importante que se trate de un USB de al menos 8 GB y al ser posible de lectura rápida.
