Windows 95 cumplió 31 años el pasado 24 de agosto y, como muchos recordaréis, su CD de instalación guardaba mucho más que los archivos necesarios para arrancar el sistema. Dentro había un videoclip de Weezer, un tráiler de cine, dibujos animados y hasta un videojuego de hovercraft. Raymond Chen, ingeniero de Microsoft, ha explicado ahora por qué la compañía metió todo ese contenido sin relación aparente con un sistema operativo.
Chen respondió a la pregunta con una frase que resume la filosofía del equipo en aquellos años: porque era divertido. ¿Por qué hay que justificar divertirse?. El lanzamiento no fue precisamente discreto: Microsoft vendió un millón de copias en los primeros cuatro días y siete millones en cinco semanas, con Jay Leno presentando el evento en el campus de Redmond y una inversión de unos tres millones de dólares para licenciar «Start Me Up» de los Rolling Stones en los anuncios (los rumores de la época hablaban de doce millones). En el disco también viajaban el juego de pinball, las caricaturas del animador Bill Plympton y Hover!, el juego de hovercraft que algunos empleados apodaban internamente «Hoover!» por lo mal que jugaba.
Cómo Microsoft negoció el vídeo de Weezer sin avisar a la banda
Meter el videoclip de Buddy Holly en el CD nos costó, según cuenta Chen, más trabajo legal del que parece a simple vista. Microsoft negoció los derechos directamente con Geffen Records, la discográfica de Weezer, sin consultar a los músicos: la banda se enteró del acuerdo al mismo tiempo que el resto del público. Al principio les molestó no haber sido consultados, aunque después reconocieron que fue una de las mejores cosas que les pasó, porque puso su vídeo delante de millones de ordenadores en una época sin YouTube.
El vídeo se rodó dentro de una recreación del restaurante de la serie «Happy Days», mezclado con imágenes reales del reparto. Chen explicó que el abogado de Microsoft tuvo que localizar uno por uno a los actores de la serie para conseguir los derechos de su imagen, una tarea que disfrutó especialmente por la posibilidad de dar con el teléfono de Henry Winkler.
Algo parecido ocurrió con el primer paquete de entretenimiento de Microsoft para Windows: las cajas ya estaban impresas cuando el acuerdo de licencia de Tetris seguía sin cerrarse, así que la compañía apostó por el resultado, imprimió pegatinas rojas que anunciaban «Now includes TETRIS for Windows!» y las pegó a mano en cuanto se firmó el contrato.
Los requisitos de hardware de Windows 95
Antes de este lanzamiento, comprábamos un ordenador pensando en hojas de cálculo y documentos, no en sonido ni vídeo. Las tarjetas de sonido y los lectores de CD-ROM eran extras que solo adquirían aficionados y jugadores, y cualquier instalación exigía editar a mano archivos de configuración para evitar conflictos entre dispositivos. Apple y Amiga gestionaban el audio y el vídeo mejor que el PC, pero sus máquinas estaban pensadas para profesionales y con un precio acorde.
Microsoft cambió las reglas por el lado de los requisitos, no del precio: cualquier equipo vendido con Windows 95 debía incluir sonido, altavoces y un lector de CD-ROM de serie. La tecnología Plug and Play permitió que el propio hardware se describiera al sistema automáticamente, lo que redujo la configuración manual que tanto asustaba a los compradores menos técnicos. Con el 80% de los ordenadores de la época funcionando todavía con versiones anteriores de Windows o con MS-DOS puro, Microsoft tenía delante un público enorme dispuesto a actualizar, y ningún otro sistema operativo combinaba entonces multimedia completa con hardware barato.
El sonido de inicio que firmó Brian Eno
El sonido de arranque de Windows 95, compuesto por el músico ambiental Brian Eno a petición de Microsoft, se ha quedado en la memoria de quienes vivimos aquella época por la misma razón que el resto de las anécdotas: era una pieza con huella humana dentro de un producto técnico. Ese tipo de detalles, los que no mejoraban ninguna hoja de cálculo, fueron los que hicieron que el sistema operativo se sintiera hecho por personas y no solo por ingenieros.
