Microsoft ha cambiado la forma en que el Buscador de Windows 11 decide qué carpetas rastrear. Desde finales de agosto, el sistema puede añadir automáticamente al índice de búsqueda las carpetas que más utilizáis, sin que tengáis que configurarlas a mano. La función se está repartiendo de forma gradual y puede activarse o desactivarse desde los ajustes de privacidad y seguridad.
Este cambio llega en medio de una serie de reformas que Microsoft ha ido introduciendo en el Buscador de Windows durante los últimos meses. Los usuarios ya pueden desactivar los resultados web y las sugerencias de aplicaciones para que el panel se vea menos saturado, y ahora se suma esta indexación inteligente pensada para hacer las búsquedas más rápidas. La novedad forma parte de la actualización preliminar KB5120998, publicada el 27 de agosto, dirigida a las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11. Como el despliegue es progresivo, es posible que todavía no haya llegado a vuestro equipo, aunque debería hacerlo en las próximas semanas. Quien no quiera esperar puede forzar su activación desde ya con la herramienta ViVeTool.
Un índice de búsqueda que aprende de los hábitos de uso
Hasta ahora, el Buscador de Windows se ceñía a un conjunto fijo de ubicaciones predefinidas, y cualquier carpeta fuera de esa lista había que añadirla manualmente. Con este cambio, el sistema amplía esa lista según las carpetas que realmente usáis en el día a día. Si trabajáis con frecuencia en un directorio que no estaba indexado, Windows empieza a tratarlo como una ubicación relevante sin que intervengáis. Para buena parte de los usuarios, esto se traduce en un buscador más útil y en resultados que aparecen con menos fricción, sobre todo cuando trabajáis con documentación fuera de las carpetas habituales y no queréis configurar cada ubicación nueva a mano.
No todo el mundo saldrá beneficiado, sin embargo. Quien tenga carpetas enormes con fotografías, vídeos, archivos comprimidos o máquinas virtuales puede preferir que Windows no las rastree constantemente. Y en equipos con recursos más ajustados, discos mecánicos o portátiles algo viejos, mantener la indexación en segundo plano activa todo el tiempo puede notarse en el rendimiento. Por eso Microsoft ha dejado la decisión en manos del usuario, con un interruptor que permite encender o apagar este comportamiento según convenga, dejando en manos de cada uno decidir qué peso le da a la comodidad frente al rendimiento del equipo.
Cómo activar o desactivar la indexación automática
Gestionar esta función no requiere tocar el registro ni recurrir a herramientas avanzadas. Basta con abrir la aplicación de Configuración, entrar en Privacidad y seguridad y seleccionar la pestaña Buscar. Ahí aparece la opción Buscar automáticamente ubicaciones adicionales relevantes, que es el interruptor que controla todo el comportamiento.
Activadlo si queréis que Windows añada por su cuenta las carpetas que más usáis, o desactivadlo si preferís mantener el control manual de qué se indexa. Desactivar esta opción no apaga la indexación por completo: el sistema sigue rastreando las ubicaciones que ya formaban parte de su índice habitual, y esas se siguen gestionando desde los mismos ajustes de siempre, añadiendo o quitando rutas según convenga.
Quien prefiera mantener esta función apagada para evitar picos de actividad en el disco puede recurrir a alternativas de terceros. Everything, por ejemplo, ofrece resultados casi instantáneos al indexar el sistema de archivos, aunque implica instalar y mantener una herramienta externa al margen del buscador nativo. La decisión entre quedarse con la integración de Microsoft o probar esa alternativa depende, en última instancia, de cómo cada uno use su equipo día a día y de si prioriza la comodidad de un sistema integrado o la velocidad de una herramienta dedicada. Microsoft no ha precisado si extenderá esta indexación automática a otras versiones de Windows 11 anteriores a 24H2, por lo que de momento queda limitada a los equipos que ya reciben la actualización KB5120998.
