Microsoft impedirá que Windows monte por defecto los volúmenes ReFS en unidades USB a partir de enero de 2027. El cambio llega con las actualizaciones de octubre de 2026; afecta a todas las plataformas con soporte y responde a que la compañía nunca ha dado soporte oficial a este sistema de archivos en dispositivos de almacenamiento extraíble.
La restricción llega integrada en el Patch Tuesday de octubre de 2026 y se aplicará en dos fases, pensadas para dar margen a las organizaciones antes de que el bloqueo se active de forma automática. Microsoft detalla el calendario, la nueva directiva de grupo que permite controlar el comportamiento y las acciones recomendadas para los administradores que todavía dependen de esta configuración.
Qué volúmenes quedarán bloqueados
A partir de enero de 2027, Windows dejará de montar los volúmenes ReFS alojados en discos duros USB o memorias externas. El bloqueo afecta únicamente al acceso desde el sistema operativo: no borra los datos que contiene el volumen, y los administradores pueden anular la restricción para un dispositivo concreto cuando lo necesiten.
La medida alcanza a todas las plataformas Windows con soporte activo, tanto en entornos domésticos como corporativos, y llega integrada en las actualizaciones de seguridad de octubre de 2026. Quien conecte un disco externo formateado en ReFS después de enero de 2027 se encontrará con que Windows no lo reconoce como unidad accesible, salvo que alguien haya modificado antes la política correspondiente.
Microsoft ha repartido el cambio en dos fases para que las organizaciones puedan localizar los dispositivos afectados antes de que el bloqueo se active. La primera arrancó el 13 de octubre de 2026, cuando Windows entró en la fase de auditoría: el sistema detecta y registra los volúmenes ReFS no admitidos en unidades extraíbles, pero todavía no bloquea el acceso. Cada vez que localiza uno de estos volúmenes, genera un registro con el Event ID 524, lo que permite identificar qué dispositivos usan esta configuración sin perder el acceso a la información.
La segunda fase llegará en enero de 2027, cuando Windows pase a la fase de aplicación y bloquee automáticamente el montaje de esos volúmenes ReFS en medios extraíbles. A partir de ese momento, mantener el acceso exigirá que un administrador anule la política predeterminada mediante la configuración RefsRemovableDeviceMountPolicy, que detallamos a continuación. Probar el bloqueo con antelación evita sorpresas cuando entre en vigor de forma definitiva.
Cómo se configura la directiva de Windows
Microsoft ha creado una nueva configuración, llamada RefsRemovableDeviceMountPolicy, que determina cómo gestiona Windows los volúmenes ReFS en almacenamiento extraíble. Admite tres valores: 0 (Off), que desactiva tanto la auditoría como el bloqueo; 1 (Audit), que registra los volúmenes no admitidos sin impedir el acceso; y 2 (Block), que impide directamente que esos volúmenes lleguen a montarse en el sistema.
La directiva se configura a través de Group Policy, en la ruta HKEY_LOCAL_MACHINESYSTEMCurrentControlSetPolicies, o directamente en el registro, en HKEY_LOCAL_MACHINESYSTEMCurrentControlSetControlFileSystem. Cuando ambas vías están configuradas, la directiva de grupo prevalece sobre el ajuste local del registro. Tras cualquier cambio en este valor es necesario reiniciar Windows para que la nueva configuración surta efecto. Los administradores que gestionan flotas de equipos pueden desplegar este valor de forma centralizada mediante directiva de grupo, evitando así tener que modificar el registro equipo por equipo.
Por qué Microsoft restringe ReFS en discos extraíbles
La compañía justifica el cambio en que ReFS sobre medios extraíbles nunca ha sido una configuración admitida oficialmente, según su propia documentación técnica. Con esta restricción busca reforzar la seguridad del sistema operativo y dar a los administradores más control sobre configuraciones externas que quedan fuera del soporte técnico de Microsoft.
Al limitar el montaje de estos volúmenes, Windows evita que usuarios y aplicaciones dependan de un sistema de archivos que no se diseñó ni se probó para almacenamiento extraíble. Microsoft no ha detallado vulnerabilidades concretas que motiven la medida: la restricción se enmarca, según la propia compañía, en las buenas prácticas de administración de sistemas y en el control sobre configuraciones que quedan fuera de soporte.
Qué deben hacer los usuarios ahora
Las organizaciones que todavía usan volúmenes ReFS en discos externos deberían revisar sus configuraciones de almacenamiento antes de que Microsoft active el bloqueo definitivo. La fase de auditoría ya está en marcha desde el 13 de octubre de 2026, así que conviene actuar cuanto antes. Microsoft recomienda seguir estos pasos para evitar sorpresas:
- Instalar las actualizaciones de seguridad de octubre de 2026 para habilitar las funciones de auditoría.
- Revisar el Event ID 524 en el visor de eventos para identificar los dispositivos afectados y las cargas de trabajo que dependen de ReFS extraíble.
- Migrar los datos importantes a configuraciones de almacenamiento admitidas oficialmente.
- Probar la política de bloqueo en un entorno controlado antes de enero de 2027.
Quienes necesiten seguir accediendo a estos volúmenes después de esa fecha pueden anular la restricción desde la directiva correspondiente, aunque Microsoft seguirá clasificando ReFS en medios extraíbles como una configuración sin soporte oficial. Para comprobar si un disco está formateado en este sistema de archivos, basta con revisar sus propiedades desde el Explorador de archivos: el campo correspondiente mostrará NTFS, exFAT o ReFS, y conviene planificar la migración con tiempo si aparece esta última opción.
