Los usuarios de Mac sufren un 33% más de ciberamenazas que los de Windows, según los últimos registros de seguridad, un dato que contradice la vieja idea de que los ordenadores de Apple son inmunes al malware. El repunte podría estar relacionado con el crecimiento de la base instalada de macOS y con un cibercrimen cada vez menos centrado exclusivamente en Windows.
Durante años hemos dado por hecho que macOS resultaba prácticamente invulnerable frente al malware, una creencia que los datos actuales desmienten. El aumento de ataques respondería, sobre todo, a la mayor cuota de mercado de Apple y a una sofisticación creciente de los ciberdelincuentes. Aun así, como bien sabréis, Windows sigue siendo el sistema operativo con mayor presencia en el mundo, con más del 80% de la cuota de mercado de ordenadores personales.
El fin de la inmunidad: por qué macOS acumula más ataques
El aumento de amenazas contra macOS no implica que el código base de Apple sea más frágil que el de Windows. El malware tiende a seguir el volumen de usuarios: cuantos más equipos Mac hay en oficinas y hogares, más rentable resulta desarrollar software malicioso específico para ese sistema. Apple ha pasado de ocupar un nicho a tener presencia notable en entornos corporativos, y ese cambio habría modificado los cálculos de quienes diseñan los ataques.
Windows, por su cuota de mercado, seguiría concentrando el mayor volumen de ataques en términos absolutos, aunque los datos disponibles no desagregan esa cifra por sistema operativo. Lo que sí revela el dato del 33% es que la brecha de riesgo entre ambos sistemas se ha estrechado, y que dar por hecho que un Mac no necesita protección adicional es, hoy, un error de cálculo que puede salir caro, sobre todo en entornos donde conviven equipos con distintos sistemas operativos y niveles de actualización dispares.
Gatekeeper y el arranque seguro: las defensas de fábrica
Windows y macOS cuentan, de fábrica, con funciones de seguridad que permiten una experiencia de uso razonablemente protegida. En macOS, Gatekeeper escanea el software instalado y garantiza que solo se ejecute software confiable, una primera barrera frente a aplicaciones maliciosas descargadas fuera de la App Store.
En Windows, la protección de arranque se apoya en UEFI y en el Módulo de Plataforma Segura (TPM), que verifican la integridad del sistema antes de que cargue el propio sistema operativo. Ambos ecosistemas incorporan, además, otras herramientas de cifrado de disco y detección de malware, aunque su alcance concreto varía según la versión y la configuración de cada equipo. La diferencia real, como os podréis imaginar, suele estar en cómo configuráis vosotros mismos esas herramientas y en los hábitos que mantenéis en vuestro día a día al abrir correos o descargar archivos de origen dudoso.
22 millones de incidentes solo en España
El volumen de amenazas detectadas en España da una idea de la escala del problema. Entre octubre y diciembre de 2025, Kaspersky registró más de 22 millones de incidentes de ciberseguridad en ordenadores de usuarios españoles, entre ataques locales y amenazas online. La cifra no está desglosada por sistema operativo, pero refuerza la idea de que ningún sistema, por sí solo, garantiza inmunidad frente al malware.
El calendario juega en contra de una parte considerable del parque de equipos Windows. Según datos de Kaspersky, solo el 37% de los usuarios de Windows en España había migrado a Windows 11, mientras que el 53% seguía utilizando Windows 10. El soporte oficial de Windows 10 finalizó en octubre de 2025, lo que dejaría sin parches de seguridad a los equipos que no dieron el salto y aumentaría su exposición a ataques, tanto en el ámbito doméstico como en el empresarial.
Actualizar el sistema operativo a su última versión, activar el cifrado de disco y revisar los permisos de las aplicaciones instaladas figuran entre las medidas que los expertos en seguridad suelen recomendar con mayor insistencia, independientemente de si vuestro equipo de trabajo es un Mac o un PC con Windows.
