De un tiempo a esta parte, os venimos hablando de la importancia de actualizar los certificados de seguridad de Secure Boot en nuestros equipos basados en Windows. Este es un proceso que en la mayoría de las ocasiones se lleva a cabo de manera automática, aunque ahora se están detectando algunos errores en la actualización como tal.
Hablamos de una serie de certificados de seguridad que caducaron el pasado 24 de junio, aunque la actualización automática de los mismos lleva varios meses en funcionamiento por parte de Microsoft. Esto es algo que se lleva a cabo a través de la funcionalidad Windows Update integrada en el propio sistema operativo, por lo que es completamente transparente para la mayoría de los usuarios.
Qué sucede si mi PC no recibe los certificados de seguridad
El problema detectado en estos momentos se centra en que, como nos informa el gigante tecnológico, algunos equipos con Windows 10 y 11 por ahora no podrán recibir la última actualización que os comentamos. Hablamos del certificado de Arranque Seguro de Microsoft, y ahora la compañía está bloqueando su implementación debido a problemas de firmware detectados en los últimos días.
Antes de nada, debemos tener en consideración que si somos uno de los afectados por este problema, nuestro PC seguirá arrancando con normalidad. De igual modo recibirá las correspondientes actualizaciones de Windows, pero el problema viene dado porque las protecciones de seguridad a nivel de arranque no se instalarán. Esto puede suponer un serio riesgo para nuestro equipo a medio y largo plazo, por lo que lo recomendable es solucionar la incompatibilidad mencionada, lo antes posible.
Aquí nos referimos a unos certificados que se lanzaron inicialmente en el año 2011 y que acaban de caducar ahora, hace solo unos días. Hacen referencia al arranque del equipo para protegerlo contra todo tipo de malware y aplicaciones maliciosas, antes de poner en funcionamiento el propio sistema operativo, de ahí precisamente su importancia. En el caso de que estos certificados no se actualicen correctamente, corremos riesgos de seguridad sin ni siquiera darnos cuenta.
Cómo protegernos si no recibimos los nuevos certificados
Esto quiere decir que si nuestro PC con Windows no ha podido actualizarlos, quizá tan solo sea necesario realizar una actualización del firmware UEFI del fabricante del equipo o de la placa. Desafortunadamente, al mismo tiempo, algunos equipos con hardware antiguo no compatible con estos componentes de seguridad, podrían no recibir nunca los nuevos certificados lanzados.
Con todo y con ello, Microsoft recomienda mantener el Arranque seguro habilitado en todo momento y consultar las actualizaciones de firmware del fabricante, disponibles, en lugar de intentar eludir el bloqueo mediante otros métodos. De hecho, el gigante del software confirma que está bloqueando estas nuevas actualizaciones de los certificados de Arranque seguro tras identificar problemas de compatibilidad de firmware.
Estos impiden la correcta instalación de la actualización en sí, y la compañía afirma que esta pausa es intencional y tiene como objetivo evitar que los equipos afectados queden en un estado de seguridad no compatible. De manera paralela ,están trabajando con sus socios de hardware para que lancen las correspondientes actualizaciones del firmware UEFI.
Y es que, llegados a este punto, quizá algunos ya os hayáis encontrado con un mensaje que reza algo así como que el equipo se ve afectado por un problema conocido. Para reducir el riesgo, las actualizaciones de certificados de Arranque seguro se han pausado temporalmente mientras Microsoft y sus socios trabajan para encontrar una solución para la incompatibilidad.
Esta decisión de bloqueo por parte de Microsoft puede parecer inusual. Sin embargo, refleja el funcionamiento de la función de Arranque Seguro. A diferencia de una actualización típica de Windows, el Arranque Seguro depende de certificados de confianza almacenados en el firmware del equipo. El sistema operativo no puede reemplazar esos certificados a menos que el firmware esté preparado para aceptarlos y sea 100% compatible; de ahí precisamente los problemas que os mencionamos aquí.
Si la empresa detecta que la versión del firmware de nuestro PC podría causar fallos de instalación, Windows bloquea la actualización en lugar de forzarla, a la espera de una nueva versión del componente del PC.
