OpenAI ha ampliado las funciones de Codex, su agente de inteligencia artificial, hasta convertirlo en una herramienta capaz de controlar el ordenador en segundo plano. La actualización, presentada el pasado 16 de abril bajo el nombre «Codex para (casi) todo», permite al asistente manejar aplicaciones, navegar por la web y ejecutar tareas de forma autónoma mientras vosotros realizáis otras actividades en el equipo.
La compañía presentó Codex por primera vez en mayo de 2025 como un agente especializado en programación, capaz de escribir funciones, corregir errores y revisar pull requests. Casi un año después, la actualización de abril amplía radicalmente su alcance: ya no se limita a escribir código, sino que puede interactuar con cualquier aplicación instalada, generar imágenes, recordar preferencias del usuario y retomar tareas que quedaron pendientes en sesiones anteriores.
Así controla Codex las apps del ordenador
El cambio más visible de esta actualización, presentada el pasado 16 de abril, es que Codex ya no trabaja únicamente dentro de entornos aislados, los llamados sandboxes, donde hasta ahora ejecutaba pruebas de código sin tocar el resto del sistema. Ahora haz clic y escribe en cualquier aplicación instalada en el equipo, igual que lo haría una persona sentada frente a la pantalla, y puedes pasar de una herramienta a otra según lo que necesite la tarea encomendada.
Para lograrlo, la herramienta despliega múltiples agentes en paralelo, lo que le permite trabajar en segundo plano sin interrumpir vuestras propias tareas en el mismo equipo. El agente actúa de forma autónoma a partir de las peticiones que le hayáis dado previamente: accede a un repositorio de código en busca de soluciones, modifica los archivos necesarios, ejecuta las pruebas correspondientes y valida los resultados antes de darlo por terminado, sin necesitar supervisión manual en cada paso del proceso.
Navegador propio, generación de imágenes y conexión
La actualización incorpora un navegador integrado dentro de la propia aplicación, lo que amplía la capacidad de Codex para interactuar con la web más allá de lo que ocurre en vuestro escritorio y le permite completar tareas que antes requerían abrir el navegador por separado. A esto se suma la generación y edición de imágenes, que ahora forman parte de su flujo de trabajo habitual como una tarea más entre las que puede resolver sin intervención externa.
OpenAI ha sumado, además, compatibilidad con más de 90 plugins adicionales que conectan el agente con plataformas de uso habitual como GitHub, Slack, Gmail o Notion. Gracias a esta ampliación, Codex puede revisar pull requests, consultar varios archivos y terminales a la vez, o conectarse a devboxes remotos mediante SSH para comprobar resultados sin salir de la propia aplicación, y encadenar acciones entre esas herramientas sin que vosotros tengáis que cambiar manualmente de una a otra.
Por qué el control del PC llega antes a macOS que a Windows
La aplicación de Codex ya se puede descargar tanto para macOS como para Windows, aunque no todas las funciones llegan al mismo ritmo en ambos sistemas operativos. El acceso completo al control del ordenador está disponible de entrada solo en macOS, y OpenAI ha señalado que se extenderá a Windows más adelante, sin precisar una fecha concreta para ese salto.
Este despliegue escalonado responde a la propia naturaleza de la actualización, que la compañía incorpora de forma gradual a medida que valida su funcionamiento en distintos entornos, algo habitual en este tipo de actualizaciones progresivas. OpenAI no ha especificado si el navegador integrado o la generación de imágenes siguen el mismo ritmo de llegada a Windows que el control directo del sistema, ni ha fijado fecha para completar ese despliegue. Quienes trabajáis con Windows tendréis que esperar para acceder a las capacidades más avanzadas de manejo directo del sistema operativo.
Qué necesitáis para usar Codex y qué limita el acceso desde la Unión Europea
Codex está disponible para cualquier persona con una cuenta de ChatGPT, incluidos los planes gratuitos, sin que sea necesario pagar una suscripción para empezar a usarlo. Sin embargo, no todas las funciones se reparten por igual entre los distintos niveles de acceso: la personalización, las sugerencias por contexto y la memoria que permite recordar preferencias y aprender de acciones anteriores quedan reservadas exclusivamente a las cuentas de pago.
Además de esta barrera económica, existe una limitación geográfica que afecta a esas mismas funciones. Los usuarios de la Unión Europea y Reino Unido podrían tener que esperar para acceder a la personalización, la memoria y las sugerencias por contexto, una restricción habitual cuando se despliegan en la región funciones que implican tratamiento de datos personales. El anuncio de abril tampoco concretaba fecha para levantar esa limitación. Si disponéis de una cuenta de pago y trabajáis en macOS, ya podéis descargar Codex y comprobar de primera mano el control del ordenador.
