Microsoft ha respondido a la polémica generada por una nueva aplicación para Windows que cambia el buscador predeterminado en Chrome, Firefox y Brave por Bing. La compañía sostiene que la herramienta, bautizada como Microsoft Recommended Search Settings, es opcional, no se distribuye a través de Windows Update ni de Edge, y exige el consentimiento del usuario antes de tocar cualquier ajuste.
El instalador, de 22,2 MB, solo puede descargarse desde un portal específico de Microsoft y no aparece ni en la Microsoft Store ni integrado en el propio Windows. Una vez ejecutado, sustituye el motor de búsqueda de Chrome, Firefox y Brave por Bing y coloca como nueva pestaña la página de inicio basada en MSN. El proceso de instalación pide confirmación en varios pasos antes de aplicar cualquier cambio, algo que hemos podido comprobar tras instalarlo en nuestro equipo con Chrome y Brave configurados con sus buscadores originales. Ni siquiera Edge, el navegador propio de Microsoft, cuenta con una función equivalente para forzar este tipo de cambios.
Microsoft ha explicado que se trata de una aplicación opcional que los usuarios pueden elegir descargar e instalar, que no se distribuye a través de Windows ni de Edge, y que cualquier cambio en los ajustes predeterminados requiere el consentimiento del usuario. La compañía añade que esos ajustes se pueden modificar en cualquier momento desde la configuración de cada navegador.
Los ajustes de búsqueda predeterminados rara vez los tocamos como usuarios medios, y ese comportamiento tiene un valor económico enorme: es el mismo motivo por el que Google paga a Apple miles de millones de dólares cada año para seguir siendo el buscador de serie en el iPhone. La aparición de un instalador dedicado, con permisos amplios y avisos insistentes, para colocar a Bing en ese lugar dentro de navegadores de la competencia ha generado críticas entre quienes lo interpretan como una nueva forma de presión comercial de Microsoft sobre navegadores de terceros.
Qué cambia la extensión Bing Homepage & Search
Al aceptar el instalador, Windows añade a los navegadores compatibles una extensión llamada Microsoft Bing Homepage & Search. Sus permisos no son precisamente discretos: puede leer y modificar datos en cualquier página web, mostrar notificaciones y cambiar la página de inicio, el motor de búsqueda y la pestaña de arranque para dejarlos fijados en bing.com.
La extensión actúa de la misma manera en Chrome, en los navegadores basados en Chromium y en Firefox, aunque cada uno gestiona de forma distinta los avisos de seguridad que despierta este tipo de cambios. Si soléis usar alguno de estos navegadores con Google u otro buscador como opción predeterminada, conviene revisar la lista de extensiones instaladas después de ejecutar cualquier herramienta descargada desde fuera de la tienda oficial del navegador, ya que los permisos que solicita le permiten actuar sobre el contenido de cualquier página que visitéis, además de mostrar notificaciones del sistema sin que lo hayáis pedido expresamente.
Cómo reacciona Google Chrome ante el cambio
Chrome no se queda de brazos cruzados. En cuanto detecta el cambio, muestra su propio aviso preguntando si queréis volver a Google. La respuesta de Microsoft llega en forma de un segundo cuadro de diálogo que insiste en no revertir la configuración, advirtiendo de que hacerlo eliminaría el acceso a las búsquedas y a los fondos de pantalla de Bing, un aviso que busca disuadir al usuario de deshacer el cambio.
Al terminar la instalación, además, se abre automáticamente una página de registro en Microsoft Rewards, con lo que el cambio de buscador queda ligado de inmediato al programa de puntos de la compañía, algo que os puede resultar de utilidad si soléis usar estos incentivos para canjear descuentos o suscripciones. Microsoft no ha aclarado todavía dónde piensa listar oficialmente esta herramienta para que los usuarios la encuentren, ni cómo podrán identificarla quienes prefieran evitarla, aunque ha señalado que compartirá más información al respecto si llega a disponer de ella.
