Si tienes un Mac por primera vez, o todavía no sabes cómo funciona todo su sistema, ya que es bastante diferente a Windows, hoy veremos algo básico, y es cómo instalar y desinstalar programas en el propio macOS. No tiene dificultad, pero a veces lo más sencillo se puede complicar si no sabemos cómo.
Y es que puede que estés acostumbrado a los .exe de Windows, y ves cómo el Mac no los reconoce. Lo primero que hay que diferenciar es el tipo de programa, pues no servirá el mismo archivo para un sistema que para el otro, y ahí está la clave de todo.
Cómo instalar una app en macOS
Instalar programas en un Mac es bastante sencillo, aunque funciona diferente a Windows. Aquí tienes las formas más comunes:
- Desde la App Store: Es la forma más fácil y segura. Solo abre la App Store, busca la aplicación que quieres y haz clic en “Obtener” o “Instalar”. Se instalará automáticamente sin que tengas que hacer nada ni otorgar permisos. Es algo muy similar a realizarlo con un iPhone o con la tienda de Google Play en Android, ya que solo eliges el programa y en segundos lo verás en tu ordenador listo para iniciar.
- Con archivos .dmg: Son los más habituales fuera de la App Store. Al abrir el archivo, verás una ventana donde normalmente tendrás que arrastrar el icono de la app a la carpeta “Aplicaciones”. Y listo. Sería el equivalente a los .exe de Windows, con la diferencia de que, en vez de hacer clic en «instalar» y «siguiente» tendremos que arrastrar ese programa a nuestra lista de ellos, y el propio macOS hará el resto.
- Con archivos .pkg: Funcionan como un instalador clásico. Solo tienes que hacer doble clic y seguir los pasos que aparecen en pantalla. Este sí sería lo mismo que un .exe, y no tiene gran dificultad, pues solo habrá que leer y aceptar las ventanas que nos vayan saliendo.
Estos dos últimos los podremos conseguir por internet, descargándolos como si fuese un archivo normal. Sin embargo, a diferencia de los de la App Store, pueden contener malware y ser más peligrosos, por lo que hay que tener cuidado.
Cómo borrar programas en Mac
Eliminar aplicaciones en macOS también es incluso más fácil, y no requiere programas adicionales en la mayoría de los casos:
- Desde la carpeta Aplicaciones: Abre “Aplicaciones”, busca la app que quieres eliminar y arrástrala a la papelera. Después, vacía la papelera para borrarla completamente. Sería el proceso inverso a su instalación, en la que no hay que seguir ningún paso ni aceptar ninguna ventana que se nos abra, simplemente lo borramos como cualquier archivo, y ya se desinstalaría.
- Desde Launchpad: Si la app viene de la App Store, puedes mantener pulsado su icono hasta que tiemble y pulsar la “X” para eliminarla, aunque también nos servirá el método anterior si nos parece más cómodo.
- Apps con desinstalador propio: Algunas aplicaciones incluyen su propio desinstalador. En ese caso, es mejor usarlo para borrar todos sus archivos, ya que si arrastramos el icono a la papelera, podrían quedarse archivos temporales y residuales que, pese a que no afectarán al equipo, sí que ocuparán un espacio que no sirve de nada.
En resumen, usar aplicaciones en macOS es mucho más sencillo de lo que parece al principio. Si vienes de Windows, puede resultar un poco raro no ver archivos .exe o instaladores como siempre, pero en realidad todo es más directo. La mayoría de las veces solo tendrás que arrastrar un icono o hacer un par de clics. Y para borrar apps, prácticamente igual de fácil. Con unos días de uso te acostumbras sin problema y todo empieza a tener sentido. Al final, es un sistema pensado para que no te compliques y puedas centrarte en usar las aplicaciones sin más. Es probable que si un día vuelves a Windows, eches de menos macOS, pues al final es todo más sencillo.
