La inminencia del día 14 de octubre traerá consigo la finalización del soporte oficial de Windows 10. Lo que hará que millones de ordenadores alrededor del mundo comiencen a carecer de actualizaciones de seguridad por parte de Microsoft. Según datos de StatCounter, Winodws 10 todavía se ejecuta en un 44% de los PCs con Windows. Pero lo peor es que, muchos de dichos ordenadores, pese a ser totalmente funcionales, no cumplen con los requisitos para migrar a Windows 11…
Esta imposibilidad de soportar Windows 11 puede desembocar en que los mismos acaben siendo sustituidos, y en la basura, cuando en la realidad, tienen aún mucha vida por delante. Es precisamente ante esta situación que The Restart Project, una organización sin ánimo de lucro, ha lanzado la campaña «The end of 10«. Esta iniciativa busca dar una segunda vida a estos PC, porque no todo acaba con Windows. Y el objetivo principal es que podamos adoptar un sistema operativo libre, como Linux. Lo que, en definitiva, fomenta un uso más sostenible de la tecnología.
En el proyecto encontramos guías detalladas, soporte online e incluso eventos presenciales conocidos como «fiestas de instalación». En estos, varios voluntarios ayudan a instalar dichos equipos. Con el objetivo de combatir la obsolescencia programada y reducir el impacto ambiental.
The End of 10
La ONG «The Restart Project» lleva años promoviendo la reparación y reutilización de los dispositivos electrónicos. Y ahora, también ha reaccionado ante el fin de Windows 10, con una campaña que deja clara la situación: The End of 10.
La propuesta ofrece a los usuarios un kit de herramientas gratuito con instrucciones paso a paso para instalar una distribución de Linux que se adapte a nuestro propio equipo. Por ejemplo, contamos con Mint o Fedora, que son sistemas operativos de escritorio muy parecidos a Windows. De esta manera, se facilita la transición al software libre sin apenas curva de aprendizaje. Para equipos muy antiguos, con menos de 1 GB de RAM, también tenemos Lubuntu o AntiX. Aunque también disponemos de Zorin OS Lite para una interfaz muy familiar.
Uno de los elementos centrales de dicha campaña son las «fiestas de instalación«. Eventos presenciales donde cualquier usuario puede llevar su ordenador con Windows 10 y recibir ayuda directa de técnicas para migrar a Linux. Pero también podemos optar por traspasar nuestros datos a unidades externos o aprender a instalar programas equivalentes a los que se usan en Windows.
La propia red de voluntarios se encarga, además, de asesorar sobre el mejor sistema que podemos instalar según las características de nuestros PC. Por ejemplo, en equipos más antiguos, se nos recomendará que instalemos distribuciones ligeras de Linux.
| Distribución | RAM Mínima | Ideal para... |
|---|---|---|
| Lubuntu | 512 MB | Equipos con recursos muy limitados que necesitan un sistema funcional y ligero. |
| Zorin OS Lite | 1 GB | Usuarios que buscan una interfaz muy similar a la de Windows para una transición fácil. |
| AntiX | 256 MB | Revivir hardware extremadamente antiguo (más de 15 años) de forma eficiente. |
| Linux Mint (XFCE) | 2 GB | Una experiencia de escritorio completa, estable y amigable en equipos modestos. |
El componente social de la iniciativa
Por lo tanto, mediante esta campaña, el proyecto pretende así alargar la vida útil de millones de ordenadores. Algo que tiene un doble propósito:
Por un lado, se evita que tecnología funcional acabe en el vertedero. Y por otro, se reduce la demanda de fabricación sobre nuevos ordenadores, algo que implica un mayor consumo energético y uso de recursos naturales.
Según The Restard Project, el hecho de cambiar solo el software, en vez del hardware, es una de las maneras más efectivas de luchar contra la obsolescencia programada. Pero más allá de los objetivos medioambientales y económicos, esta iniciativa también tiene un componente social: el de recuperar la idea de que los equipos informáticos son reparables, reutilizables y adaptables. Todo ello con el uso de tecnologías libres y abiertas.
Y es que tal y como hemos mencionado en multitud de ocasiones a lo largo de los últimos meses, millones de usuarios en todo el mundo disponen de ordenadores que no son compatibles con la nueva versión del sistema operativo de Microsoft. El problema ahora viene dado debido a que no tienen la posibilidad de actualizar sus equipos hardware, y trabajar con un software obsoleto no es en absoluto recomendable.
