Acelera y mejora el rendimiento de Windows con ReadyBoost

En ocasiones nuestro ordenador con Windows cuenta con características en su interior que son desconocidas para la mayoría de los usuarios, como por ejemplo la función ReadyBoost. Hablamos de un componente de software mediante el cual es posible convertir una unidad Flash en una caché de disco duro para mejorar el rendimiento de la lectura.

En la gran mayoría de los ordenadores antiguos, ReadyBoost es capaz de mejorar el rendimiento general del equipo, por lo que, si es nuestro caso, seguramente nos interese conocer más sobre ella. Y es que, si bien Microsoft lo incorporó a su sistema operativo a partir de la versión de Windows Vista, lo cierto es que sigue siendo un gran desconocido para muchos usuarios. Pese a que su uso en ordenadores actuales no tenga relevancia, sí que nos puede resultar de gran utilidad para dar un salto en cuanto a rendimiento y velocidad de un PC antiguo.

Qué es ReadyBoost

Junto con la aparición de Windows Vista, allá por 2007, Microsoft introdujo un nuevo componente de software de almacenamiento en caché del disco duro, que se encarga de habilitar unidades de memoria Flash y tarjetas SD como caché de escritura entre nuestra unidad de disco duro y la memoria RAM. De esta forma, ha sido especialmente diseñado para conseguir aumentar el rendimiento de Windows, sin instalar RAM adicional en nuestro ordenador.

Así pues, cuando conectamos un dispositivo compatible, Windows AutoPlay nos ofrece una opción adicional para usar la unidad Flash para acelerar el sistema al convertirlo para usar ReadyBoost. Para ello, comprime y encripta todos los datos que se colocan en el dispositivo Flash usando el sistema de cifrado AES-128 bits y nos permite usar un caché mínimo que se pueda guardar en una unidad de 250 MB.

Cómo funciona

Su funcionamiento se basa en SuperTech, una tecnología que se basa en un sistema de gestión de la caché de disco en Windows que ejecuta ciertos algoritmos para analizar ciertos hábitos y cargar los datos pertinentes a la memoria RAM. Es decir, si cada vez que encendemos el ordenador lo primero que hacemos es abrir el navegador web, SuperFetch cargará los archivos de la aplicación a la RAM con el objetivo de reducir el tiempo de lanzamiento de este.

Sin embargo, pese a lo interesante de esta función, SuperFetch cuenta con algunas limitaciones en cuanto a la velocidad de transferencia entre la RAM y la caché, y es por lo que surgen ReadyBoost. De esta forma, el hecho de que SuperFetch sea el motor de ReadyBoost, hace que podamos conseguir acelerar Windows, sobre todo si nuestro ordenador no cuenta con mucha memoria RAM.

Una vez estemos usando ReadyBoost junto con una unidad USB, el sistema decidirá qué cosas se almacenarán en la unidad USB para liberar nuestra memoria RAM y así conseguir acelerar Windows. Y es que, es más rápido leer varios archivos pequeños desde su memoria USB que leerlos desde su disco duro, por lo que, en teoría, esto puede mejorar el rendimiento de su sistema.

Principales limitaciones

Hasta ahora todo suena interesante, pero existe un problema por el cual esta tecnología no es perfecta y puede que no nos resulte de mucha ayuda en nuestro PC. Y es que, el almacenamiento USB es más lento que la RAM. Es por ello que, es mejor almacenar los datos de SuperFetch en la memoria RAM de nuestro PC que en una memoria USB. De esta forma, ReadyBoost solo nos servirá de ayuda si nuestro ordenador no tiene suficiente RAM. Si tiene RAM más que suficiente, ReadyBoost realmente no nos ayudará a obtener ninguna mejora en el rendimiento del equipo.

ReadyBoost es ideal para ordenadores antiguos que cuenten con una pequeña cantidad de RAM. Por ejemplo, en un ordenador con 512 MB o 1 GB de RAM, ReadyBoost es capaz de mejorar su rendimiento. Sin embargo, esto nunca va a ser mejor opción que aumentar la propia RAM de manera adicional, ya que siempre va a ofrecer una mejora de rendimiento mucho mayor que el que nos pueda ofrecer ReadyBoost.

Requisitos mínimos de la unidad Flash para usar ReadyBoost

En el caso de que estemos contemplando la posibilidad de usar ReadyBoost para mejorar el rendimiento y la velocidad de nuestro viejo PC, debemos asegurarnos de que la memoria Flash pueda cumplir con los siguientes requisitos.

  • La capacidad del dispositivo debe ser de al menos 256 MB.
  • El dispositivo debe tener un tiempo de acceso de 1 ms o menos.
  • El dispositivo debe tener al menos 2,5 MB/s de velocidad de lectura para lecturas aleatorias de 4 KB.
  • La unidad Flash debe tener al menos 1,75 MB/s de velocidad de escritura para escrituras aleatorias de 512 KB.
  • La unidad Flash debe estar formateado en cualquiera de los sistemas de archivos compatibles: FAT16, FAT32, NTFS, exFAT.

Estos requisitos son fáciles de cumplir con cualquier memoria USB actual, por lo que solo debemos de tenerlos en cuenta si aún disponemos de una vieja memoria Flash la cual queremos usar junto a ReadyBoost.

Cómo acelerar el PC usando ReadyBoost

Es posible usar ReadyBoost en cualquier sistema operativo Windows, a partir de Windows Vista. Incluso si estamos usando Windows 10, podría ser una buena solución si nuestro sistema va más lento de lo que debería, cuenta con poca cantidad de memoria y no nos es posible ampliarla. Si tenemos una unidad USB o tarjeta SD rápida, con alta velocidad de lectura, podremos llegar a conseguir un mayor rendimiento. En cambio, para Windows 11, dado que está enfocado para ordenadores actuales, con mucha memoria RAM, aquí no tendría demasiado sentido su uso y posiblemente esta opción se encuentre deshabilitada y no permita su uso.

Para activar ReadyBoost, lo primero será conectar una unidad USB compatible o tarjeta SD a nuestro ordenador. Posteriormente abrimos el Explorador de archivos, pulsando el atajo de teclado «Windows + E». A continuación, pulsamos en «Mi PC» o «Este PC» y hacemos clic con el botón derecho sobre el dispositivo conectado y lo formateamos como NTFS o exFAT.

Formatear SD

Una vez finalizado el formato, hacemos clic con el botón derecho sobre el dispositivo y en el menú contextual seleccionamos «Propiedades». En la nueva ventana que nos aparece pulsamos en la pestaña de ReadyBoost. Aquí seleccionamos el dispositivo con el que lo queremos usar. Ingresamos el valor para reservar el espacio necesario para utilizarlo como almacenamiento de caché y pulsamos en «Aplicar» y «Aceptar» para guardar los cambios.

Activar ReadyBoost

Ya solo nos queda esperar unos 5-10 minutos y posteriormente reiniciamos el sistema. A continuación, ReadyBoost configurará el equipo para que pueda utilizar el sistema de almacenamiento en caché mediante la creación de un archivo de caché llamado ReadyBoost.sfcache en el directorio raíz de la unidad USB o tarjeta SD que hemos utilizado.

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