Da un aspecto más personal a Windows añadiendo iconos al escritorio

Si por algo se caracterizan los sistemas operativos modernos de Microsoft, es por su alta capacidad de personalización. Esto permite que podamos adaptarlos a nuestros gustos y necesidades para que podamos usarlos de la manera más cómoda para nosotros. Tanto en Windows 10 como Windows 11 contamos con los iconos, tanto para las aplicaciones del sistema como los programas que podemos habilitar para que aparezcan en el escritorio.

Todo lo relacionado con la personalización de nuestro equipo es importante ya que nos ayudan a trabajar de un modo más cómodo y productivo. En esta ocasión nos vamos a centrar en el tema de los diferentes tipos de iconos y cómo poder añadirlos para que se encuentren visibles.

Diferencias entre icono y acceso directo

Estos dos términos pueden llevar a confusión entre uno y otro, pues ambos se muestran de forma similar y se usan para realizar la misma función.

Cuando hablamos de icono, nos referimos a una pequeña imagen que representa a un archivo y que nos sirve para identificar de qué tipo de se trata. Aquí podemos diferenciar entre los iconos del sistema y de los programas. Entre los primeros encontramos el menú de Configuración, el Panel de control o la Papelera de reciclaje. Entre los segundos están los programas que cuentan con su propio icono. Por ejemplo, los documentos de Excel aparecen con su propio icono. Por otro lado, en los archivos ejecutables, cuentan con una imagen diferente para cada programa.

Los accesos directos, por su parte, son un tipo de archivo cuyo principal objetivo es abrir de forma inmediata el fichero al que se encuentra vinculado. Este archivo puede ser tanto una imagen, como una carpeta, un ejecutable, etc. Estos, se pueden crear en cualquier parte, y los podemos diferenciar porque, aunque el icono se puede personalizar, incorpora un pequeño cuadradito con una fecha en la parte superior.

Añadir iconos

En el escritorio de Windows tenemos la posibilidad de añadirlos. Esto es algo que podemos hacer con cualquier programa que usemos o con funciones del sistema como el Panel de control o el menú de Configuración. Esto es algo que se realiza de manera similar tanto para Windows 10 como para Windows 11.

Configuración de iconos del escritorio

Sino vemos los iconos del escritorio es posible que se encuentren ocultos por lo que debemos de activarlos. Esto es algo que podemos realizar de forma bastante similar tanto en Windows 10 como en Windows 11.

En Windows 10

Este proceso es muy sencillo, pues solo será necesario hacer clic con el botón derecho en un espacio en blanco del escritorio. Esto hará que se abra el menú contextual donde seleccionamos «Ver» y posteriormente «Mostrar iconos del escritorio». Con ello habilitamos que puedan aparecer elementos como la Papelera de reciclaje, red, entre otros.

Mostrar iconos del escritorio

Para poder configurarlos debemos de pulsar el atajo de teclado «Windows + I», lo cual hará que se abra el menú de «Configuración». Posteriormente pulsamos en «Personalización» y «Temas». En la parte derecha hacemos clic en el apartado de «Configuración del icono del escritorio», que encontramos dentro de la sección «Opciones de Configuración relacionada».

Configuración de iconos del escritorio

Esto hará que nos abra una nueva ventana donde podemos seleccionar elementos como Este equipo, la carpeta de usuario, Red y la Papelera de reciclaje llena y vacía. Si pulsamos en el botón de «Cambiar icono» podremos elegir otra apariencia distinta que consideremos más acorde para un elemento en concreto. Opcionalmente podemos marcar la casilla «Permitir que los temas cambien los iconos del escritorio» si queremos que estos se puedan adaptar a cualquier tema nuevo que elijamos. En caso contrario no cambiaran su apariencia.

Cambiar icono del escritorio

Una vez hayamos terminado, solo nos queda pulsar en Aplicar y Aceptar para guardarlos cambios.

En Windows 11

En el caso de que estemos usando Windows 11 el proceso de mostrar los iconos es muy similar pues básicamente lo que va a cambiar va a ser el diseño de los menús. De esta forma, hacemos clic con el botón derecho en el escritorio, pasamos el puntero por la opción de «Ver» y en el menú de la derecha seleccionamos «Mostrar iconos del escritorio».

Mostrar iconos del escritorio en Windows 11

Posteriormente los podemos configurar pulsando el atajo de teclado «Windows + I», lo cual hará que se abra el menú de «Configuración». A continuación, pulsamos en «Personalización» y «Temas». En la parte inferior hacemos clic en el apartado de «Configuración del icono del escritorio», que encontramos dentro de la sección «Opciones de Configuración relacionada».

Configuración del icono del escritorio en Windows 11

Ahora se abre una nueva ventana donde podemos seleccionar elementos como Este equipo, la carpeta de usuario, Red y la Papelera de reciclaje llena y vacía. Si pulsamos en el botón de «Cambiar icono» podremos elegir una nueva apariencia. De manera opcional al marcar la casilla «Permitir que los temas cambien los iconos del escritorio», estos se puedan adaptar a cualquier tema nuevo que hayamos añadido para cambiar la apariencia de este. En caso de que los desmarquemos, los iconos quedarán inalterados y mostrarán la misma apariencia, aunque cambiemos de tema.

Cambiar iconos de escritorio en Windows 11

Activar o desactivar iconos del sistema

Cuando hablamos de iconos del sistema nos estamos refiriendo a aquellos que se muestran en la bandeja del sistema y que podemos tanto habilitar como deshabilitar en Windows 10 y Windows 11

En Windows 10

Entre estos iconos podemos encontrar el Reloj, Volumen, Red, Energía, Indicador de entrada, Ubicación, Centro de actividades, Teclado táctil, Área de trabajo Windows Ink, Panel táctil, Micrófono y Reunirse ahora.

Por defecto, Microsoft mantiene activado todos estos ellos para que en cualquier momento podamos usarlo de forma rápida. Igualmente, tenemos la posibilidad de habilitarlos o desactivarlo según nos interese, todo desde un mismo lugar.

Para ello pulsamos la combinación de teclas «Windows + I» y accedemos a «Configuración». Posteriormente, pulsamos en «Personalización» y «Barra de tareas». En el menú de la derecha nos desplazamos a la parte inferior y dentro del área de notificaciones seleccionamos «Activar o desactivar los iconos del sistema».

Activar o desactivar iconos del sistema

Esto hará que nos aparezca una nueva ventana donde vemos listado todos los iconos del sistema, por lo que solo tendremos que pulsar sobre su botón para activarlos o desactivarlos cada vez que lo necesitemos. Es importante tener en cuenta que, en el caso de desactivar el icono del sistema de ubicación, no estamos desactivando la ubicación de nuestro ordenador. Configurando este apartado a nuestro gusto conseguimos dejar de mostrar elementos innecesarios que puedan distraernos, por lo que ganamos en productividad.

En Windows 11

El nuevo sistema operativo de Microsoft el Centro de notificaciones se encuentra en la parte derecha de la barra de tareas. Aquí, se incluyen iconos que usemos a menudo como la batería, Wi-Fi, volumen, Reloj y Calendario y centro de notificaciones. Además, se encarga de proporcionar estado y notificaciones sobre otros apartados como el correo electrónico entrante, las actualizaciones del sistema y la conectividad de red.

Iconos de las esquinas de la barra de tareas en Windows 11

Si queremos cambiar como aparecen los iconos y notificaciones, debemos hacer clic con el botón derecho en un espacio vacío de la barra de tareas y seleccionamos «Configuración de la barra de tareas». Posteriormente en el apartado de Iconos de esquina de la barra de tareas podemos activar los que queramos que aparezcan y desactivar aquellos que no queramos ver.

Añadir iconos de programas al escritorio

Si queremos añadir iconos de los programas al escritorio, debemos de pulsar en el botón con el botón de Windows que encontramos en la parte izquierda de la barra de tareas. Escribimos el nombre del programa que queremos agregar al escritorio. Posteriormente podemos realizar una de las siguientes acciones:

  • Arrastrar el icono desde el menú Inicio al escritorio.
  • Seleccionar el icono del programa y hacer clic con el botón derecho sobre él. Posteriormente, aparece el menú contextual donde seleccionamos «Enviar a», y por último hacemos clic en «Escritorio (crear acceso directo)». Finalmente, el icono del programa se encontrará visible en el escritorio.
  • Arrastrar y soltar el ejecutable desde la carpeta hasta el escritorio.
  • Hacer clic con el botón derecho en el archivo y pulsar en «Copiar» o bien pulsar el atajo «Ctrl + C». Posteriormente hacemos clic con el botón derecho en una sección vacía del escritorio y seleccionamos «Pegar» o bien «Ctrl + V» desde el teclado.

De cualquiera de estas formas podemos añadirlo a nuestro escritorio. Eso sí, debemos de intentar de no abusar de ellos, pues podemos terminar creando demasiado desorden en el mismo.

Cambiar el icono predeterminado

Es posible cambiar de manera manual y rápida cualquiera icono predeterminado que no nos guste, ya sea tanto de una característica de Windows, como de un programa de terceros.

Para ello, debemos de hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el icono. Esto hará que se abra un menú contextual donde seleccionamos la opción de «Propiedades». Dentro de la pestaña de «Acceso directo», hacemos clic en el apartado de «Cambiar icono» que encontramos en la parte inferior.

Pulsar en cambiar icono

Esto hará que abra una nueva ventana desde donde poder seleccionar otro icono de la lista o bien pulsar en «Examinar» para seleccionar otro que tengamos guardado en otra ubicación. Una vez terminado pulsamos dos veces en Aceptar y se aplicarán los cambios.

Cambiar icono de un programa

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