Repara Windows sin formatear gracias a los puntos de restauración

Repara Windows sin formatear gracias a los puntos de restauración

David Onieva

En el PC utilizamos multitud de aplicaciones a diario que nos permiten llevar a cabo todo tipo de tareas en Windows. Estas las instalamos a medida que va creciendo la necesidad y uso del equipo, pero en ocasiones las mismas pueden ser un importante foco de problemas. Así, estos programas que instalamos, se pueden traducir en fallos generales en Windows, o que incluso lo dañen de manera importante.

Eso es algo que desafortunadamente sabemos la mayoría de nosotros de primera mano, ya que muchos hemos tenido que sufrir las aplicaciones maliciosas que de vez en cuando nos encontramos. Pues bien, los máximos responsables de Microsoft son plenamente conscientes de todo ello, por lo que nos presentan ciertas medidas que nos ayuden a subsanarlo. Con esto lo que en realidad queremos decir es que el propio Windows nos presenta una serie de funciones implementadas para ayudarnos a superar estos posibles problemas.

De hecho en estas mismas líneas os vamos a hablar de una de las funciones más importantes en este mismo sentido. En concreto nos referimos a los útiles puntos de restauración que el propio Windows nos permite llevar a cabo. Como os podréis imaginar, estos nos van a ser de mucha ayuda en el caso de que detectemos algún fallo grave en el sistema.

Cómo acceder a la función de puntos de restauración

Estos pueden venir dados por multitud de razones: un ataque externo, un fallo propio, por la instalación de software malicioso, etc. Por tanto, lo que estos puntos de restauración de Windows nos permiten, es devolver al sistema operativo a un momento en el que funcionaba sin problemas.

Pues bien, para empezar os diremos que para acceder a este apartado, lo podemos hacer de manera directa escribiendo Recuperación en el cuadro de búsqueda.

Buscar recuperación Windows

Esto nos dará acceso directo a una ventana que se corresponde al Panel de control del propio sistema operativo. Pues bien, como vemos en un principio, en la misma obtendremos todo lo necesario para poder gestionar del mejor modo los puntos de restauración de los que os hablamos aquí.

Interfaz principal recuperación

Cómo crear una unidad de recuperación

Como os podréis imaginar, para poder hacer uso de estos puntos de restauración a los que nos referimos aquí, vamos a necesitar tener acceso al sistema como tal. Aunque Windows no funcione bien en ese momento, por la razón que sea, debe arrancar para poder utilizar estos puntos. Pero eso no siempre es así, ya que se puede dar el caso de que ni siquiera podamos arrancar el sistema operativo.

Pues bien, para prevenir este grave problema, la funcionalidad de la que hablamos nos permite crear una unidad de recuperación.

Unidad de recuperación

Esto lo que en realidad hace es permitirnos acceder al equipo desde otra unidad externa para así solucionar los problemas que han surgido. Por tanto, de este modo, aunque el equipo no arranque, podremos acceder al sistema operativo a través de esta unidad de recuperación que deberíamos guardar en lugar seguro. Una vez que empieza el proceso, lo primero que hace es detectar alguna unidad externa que tengamos conectada al equipo. Esto es imprescindible, además debe tener varios gigas disponibles para poder crear esta unidad de recuperación.

Unidad externa

Diferencias entre puntos de restauración y unidad de recuperación

A continuación os vamos a hablar de todo lo que necesitáis para crear y gestionar los puntos de restauración de Windows. Pero antes de nada, lo que debe quedar claro es la diferencia entre estos puntos de restauración y la unidad de recuperación que acabamos de ver. Para empezar, el primer apartado, los puntos de restauración, digamos que son una especie de copia de seguridad que se almacena en el propio disco del PC para poder usarla en caso de que Windows no funcione bien.

Como veremos más adelante, podemos crear varios de estos elementos, así, como borrarlos o gestionarlo y personalizarlos a nuestro gusto. Pero claro, para poder acceder a todo ello, necesitamos que el PC arranque, y el sistema funcione, aunque sea mal. Pero eso no siempre pasa, ya que hay veces en las que nos podemos acceder al sistema operativo, es decir, no arranca. Para eso están la unidad de recuperación de la que os acabamos de hablar. Esta es otra copia de seguridad del sistema, pero que se almacena en un dispositivo externo, como una memoria USB.

De ese modo, en el caso de Windows no arranque, tendremos la posibilidad de usar esta memoria como unidad de recuperación así hacer que Windows vuelva a un estado anterior en que funcionaba correctamente.

Acceder a los puntos de restauración

Antes de nada, debemos tener muy claro que los puntos de restauración de Windows se pueden crear de dos maneras. Por un lado hay que saber que el propio sistema operativo por sí mismo se encarga de crear estos cada vez que hacemos un cambio importante. Por ejemplo, al instalar alguna aplicación trascendente, o con las actualizaciones del sistema. Pero claro, de igual modo nosotros mismos podemos hacer que se cree un elemento de este tipo en cualquier momento.

Así, en el caso de que notemos que el funcionamiento del sistema operativo no es el correcto y queremos que vuelva a algún estado anterior, en este caso pinchamos en Abrir restaurar sistema. En ese momento el propio Windows nos muestra, o aconseja, un punto de restauración concreto del que podemos hace uso en ese instante. Al mismo tiempo nos enseña cuándo se creó el mismo, así como el cambio que se produjo para ello.

Restauración recomendada

Pero ese es el que Windows nos aconseja usar, por lo que igualmente tenemos la posibilidad de seleccionar algún otro que se haya creado en el tiempo. Para ello lo que tenemos que hacer es marcar la casilla Elegir otro punto de restauración que se sitúa en la parte inferior de la ventana. En ese momento aparecerá un listado con todos los puntos de este tipo a los que tenemos acceso ahora mismo. Además veremos la fecha de su creación, o si se generaron automáticamente al instalar o desinstalar algo en Windows.

Listado puntos

Por tanto no tenemos más que pinchar en el que nos interesa en ese momento, y pulsar en el botón Siguiente.

Configurar el uso de los puntos de restauración

Cambiar la unidad de almacenamiento

Por si no los sabéis, estos elementos de los que os estamos hablando aquí, como no podía ser de otro modo, ocupan un cierto espacio en las unidades de disco, varios gigas. Es por ello que se puede dar el caso de que deseemos guardarlos en otras unidades. Por defecto esto es algo que Windows lleva a cabo en la unidad principal del sistema, generalmente en C:. Sin embargo, como os decimos, esto es algo personalizable.

Unidades puntos Windows

Para ello, en este caso debemos pinchar en el enlace llamado Configurar restaurar sistema. En la nueva ventana que aparece, podremos ver un listado con las unidades del equipo, pero claro, para que podamos usarlas para este fin, deben estar habilitadas y ser válidas para ello.

Cómo crear un punto manualmente

También es importante saber que desde esta misma ventana, en concreto desde el botón Crear, tenemos la posibilidad de crear un nuevo punto de restauración manualmente.

Una vez hayamos pulsado en el botón comentado, lo único que tenemos que hacer es asignar un nombre representativo al elemento que vamos a crear. Tanto la hora como la fecha se adjuntan automáticamente, por lo que podemos prescindir de estos datos.

Crear punto de restauracionmanual

Personalizar el espacio a usar por la función

Tal y como os comentamos anteriormente, estos elementos ocupan un espacio en disco, por lo que si se crean automáticamente, deberíamos controlar esto. De hecho pinchando en el botón de Configurar dentro de Configurar restaurar sistema, esto es algo que podremos ajustar. Es más, desde esa misma ventana que aparece, podremos activar o desactivar la funcionalidad como tal, además de ajustar el espacio máximo de disco que deseamos usar desde aquí.

Espacio de disco usar

De este modo y haciendo uso de la barra deslizante que aquí nos encontramos, tendremos la posibilidad de establecer un espacio máximo de disco a usar por estos elementos. Hay que tener en cuenta que a medida que asignemos un mayor espacio de disco, más atrás en el tiempo podremos ir a la hora de restaurar un sistema dañado.