Ahorra memoria en Windows 10 forzando el cierre de apps innecesarias

Por regla general son muchas las aplicaciones de las que hacemos uso en nuestro equipo con Windows 10. Gracias a estas sacamos el máximo provecho al sistema operativo, pero también debemos saber gestionar las mismas de la mejor manera. Y es que en muchas ocasiones nos podemos encontrar con que una aplicación no responda o se encuentre bloqueada de forma que no podamos ni usarla ni cerrarla de forma natural. Es por ello que en estos casos será necesarios realizar un cierre de estas aplicaciones por la fuerza.

Además hay que tener en cuenta que, además de su funcionalidad, estos programas que descargamos, instalamos y usamos en Windows, consumen recursos del equipo. De hecho muchas veces están funcionando en segundo plano sin que realmente sea necesario que lo hagan, lo que es innecesario. Pero también es cierto que se puede dar el caso de que no seamos capaces de cerrarlas, o que las mismas se «nieguen» a responder ante la solicitud de cierre. Y es que tenemos que tener en cuenta que cuando un programa no funciona de forma correcta, puede terminar provocando fallos en nuestro equipo, por lo que hay que ponerle fin de la forma más pronta posible.

Las aplicaciones en ocasiones consumen recursos de forma innecesaria

Esto es algo que se convierte en especialmente grave si disponemos de un equipo antiguo o con recursos un tanto limitados. Por tanto, en el supuesto de que un componente software ya no es necesario, no funcione o ha dejado de responder, tenemos que forzar su cierre en Windows. Hay que tener en cuenta que hay veces en las que es el propio Windows 10 el que se ofrece para cerrarla por sí mismo. Esto es debido a que el sistema detecta que la aplicación no responde y no podemos seguir utilizándola por lo que nos ofrece la posibilidad de que se fuerce su cierre para poder reiniciarla nuevamente.

Esto es algo que nos muestra a través de un mensaje que nos dirá que la aplicación no responde. En algunos casos el sistema operativo será capaz de reiniciar esa aplicación, pero en la mayoría de los casos, solo la cerrará. Con todo y con ello y a pesar de todo esto, también se puede dar el caso obligatorio de que sea necesario que forcemos su cierre nosotros mismos. Es precisamente por todo ello por lo que os vamos a mostrar algunas cosas que podemos intentar para forzar el cierre de una aplicación, como os comentamos.

Cerrar programas windows

Eso sí, antes de forzar la salida de una aplicación en Windows 10, es recomendable esperar un tiempo razonable para ver si la misma responde por sí sola. Este tiempo variará según el tipo de programa con el que estamos tratando. Si está ocupada en un trabajo que requiere muchos recursos, como el trabajo con elementos de vídeos, debemos esperar unos minutos. De este modo y con esta espera, lo que evitamos es perder el trabajo que se está llevando a cabo y que no se ha guardado.

Forzar el cierre de las aplicaciones en Windows 10

Si estamos cansado de esperar a que una aplicación que nos aparece congelada vuelva a estar operativa, no nos quedará más remedio que forzar su cierre de cualquier manera. Esto es algo que podremos hacer desde el propio menú contextual de Windows 10,  con una combinación de tecla, desde el Administrador de tareas o bien desde la utilidad de Símbolo del sistema. Todas ellas vamos a repasarlas a continuación.

Forzar salida de una aplicación con teclado

Llegados a este caso, a primera opción que vamos a repasar es una de las más comunes y usadas cuando nos vemos en la necesidad de forzar el cierre de una aplicación. Para ello haremos uso de una combinación de teclas «Alt + F4». Para ello, seleccionaremos en primer lugar el programa que deseamos cerrar y de forma inmediata usaremos esta combinación de teclas para forzar su cierre.

Desde el menú contextual de Windows 10

La siguiente opción que podemos considerar a la hora de forzar el cierre de apps, es hacer clic en el botón de cierre de la ventana de la mismo. Si esta responde y ofrece guardar el trabajo, deberíamos cancelar la operación de cierre. Esto se debe a que el programa parece estar bloqueado, pero en realidad pero no lo está.

Y es que si lo estuviese, al hacer clic en el botón de cierre se forzará la aparición del cuadro de diálogo de Windows 10 para forzar el cierre del software como tal. Pero si esto no funciona, o la aplicación no responde hasta el punto de que no podemos interactuar con sus elementos de la interfaz, tenemos otras soluciones. También podemos hacer clic con el botón derecho del ratón en su icono de la barra de tareas y hacer clic en Cerrar.

Cerrar desde la barra tareas

Haz uso del Administrador de tareas

Con todo y con ello, si estos métodos anteriores fallan, siempre tendremos la posibilidad de echar mano del Administrador de tareas. Para acceder a ella tendremos que pulsar la combinación de teclas Control + Alt + Supr. A continuación, en la ventana que ha se ha abierto, debemos hacer clic sobre aquella aplicación que se haya quedado bloqueada dentro de la pestaña de Procesos. En el caso de que no se pueda acceder a ella veremos como entre paréntesis nos pone «(No responde)». La seleccionamos y hacemos clic en el botón Finalizar tarea de la parte inferior derecha de la ventana principal.

Prueba con el Símbolo del sistema

Cambiando de tercio, también podemos forzar el cierre de las aplicaciones haciendo uso de un comando en concreto. Para ello primero abrimos el símbolo del sistema y ejecutamos el siguiente comando:

taskkill /im papp.exe

CMD cerrar apps Windows

Para que nos hagamos una idea más exacta del funcionamiento de esto que os hemos mostrado ahora, para cerrar el Bloc de Notas de Windows, la sintaxis sería:

taskkill /im notepad.exe

Como os podréis imaginar, esto es extrapolable a cualquier otro programa que queráis forzar su cierre, para que de esta forma no tengamos aplicaciones congeladas sin poder usar en el sistema.