¿No puedes usar tu USB después de conectarlo a la TV? Así puedes formatearlo

Las memorias USB son muy prácticas para llevar todo tipo de archivos con nosotros a otros ordenadores o equipos. Por ejemplo, podemos usar estas memorias USB para llevar series y pelis de nuestro ordenador a la televisión para verlas más cómodamente. Sin embargo, puede ocurrir que, después de usar la memoria USB en una televisión, en un reproductor multimedia o en alguna consola, al volver a conectarla al ordenador en Windows, esta no funcione.

Los motivos por los que una memoria USB no funciona en Windows después de usarla en otros dispositivos son muy variados. Uno de los más comunes es que la tele o el dispositivo haya cambiado los permisos del propio USB para poder usarlo. Y, al no tener los permisos adecuados, Windows no puede trabajar con él. También suele ocurrir que al desconectar la memoria USB de la tele o la consola se haya roto la tabla de particiones y, por lo tanto, estamos intentando conectar un USB sin información.

Por último, aunque menos frecuente, es que el dispositivo haya formateado la memoria USB en un sistema de archivos especial (EXT4, por ejemplo). O que la haya aplicado algún tipo de cifrado por seguridad. Y por eso no podemos abrirla en Windows.

Sea el motivo que sea, la forma de repararlo es siempre la misma: formatear la memoria USB, asumiendo la pérdida de los datos que teníamos guardados en ella. Y esto se puede hacer de varias formas.

Formatear una memoria USB bloqueada desde el administrador de discos de Windows

Windows cuenta con su propio gestor de particiones llamado «Administrador de discos». Este programa forma parte del sistema operativo y se encarga de listar todas las unidades de almacenamiento que tenemos conectadas al PC, detectar todas las particiones y asignarles una letra.

Podemos acceder a este gestor de particiones haciendo clic con el botón derecho sobre el botón de inicio, y eligiendo la opción «Administración de discos».

Abrir administrador de discos en Windows

Se nos abrirá una ventana como la siguiente, donde veremos todos nuestros discos duros y las unidades USB conectadas al PC. Aquí debemos localizar la unidad que nos está dando problemas (que aparecerá como extraíble).

Administrador de discos de W10

En nuestro ejemplo aparece marcada como «no asignado», pero puede aparecer de otro tipo. Incluso puede tener partición pero no tener los permisos adecuados para escribir y leer datos.

Hacemos clic sobre ella con el botón derecho, y elegiremos la opción de «Nuevo volumen simple».

Crear nuevo volumen en USB

Ahora debemos continuar el asistente de creación de una nueva partición. Este asistente no tiene ninguna dificultad, y en lo único que nos debemos fijar es en usar todo el tamaño posible para la unidad, elegir la letra que le queremos dar y el sistema de archivos que queremos usar. También podemos darle un nombre a la unidad.

Windows terminará de dar formato a la nueva unidad y, cuando acabe, ya podremos volver a usarla con normalidad.

Usar un gestor de particiones

Puede que el administrador de discos de Windows 10 no nos guste o nos resulte complicado de utilizar. Por ello, si tenemos este problema con las memorias USB también podemos recurrir a gestores de particiones de terceros que nos ayudarán a formatear el USB y hacer que vuelva a funcionar. Y uno de los mejores, gratuitos, es MiniTool Partition Wizard.

MiniTool Partition Wizard

Con este programa podremos igualmente eliminar la partición que nos esté dando problemas para crearla de nuevo, o formatear directamente la partición a un nuevo sistema de archivos que funcione correctamente.

El resultado en ambos casos será el mismo. Pero puede que el programa de MiniTool sea más sencillo de usar para algunos usuarios que la propia herramienta de Windows.

¿Y si la memoria USB sigue sin funcionar?

Después de los pasos anteriores, la memoria USB debería volver a funcionar con normalidad en Windows 10. Sin embargo, si por algún motivo no lo hace, entonces es posible que sea más un problema de la memoria que de configuración.

Debemos comprobar si la memoria funciona en otros ordenadores o dispositivos, y asegurarnos de que no tiene ningún sistema de bloqueo de escritura activado en él.