Qué hacer ante el error “No se ha detectado el disco de arranque”

Nuestro ordenador es un elemento electrónico complejo que no está exento de posibles fallos. Un error que nos puede ocurrir cuando arrancamos nuestro ordenador con Windows 10 es que nos aparezca el siguiente mensaje “ERROR: No se ha detectado el disco de arranque o el disco ha fallado”. Hoy vamos a ver porque ocurre este error, así como los pasos que podemos realizar para solucionar este problema.

Por qué ocurre este error en el arranque

Este error suele ocurrir cuando durante el proceso de arranque de nuestro ordenador, el sistema se encarga de comprobar el disco duro en busca de la información necesaria para poder arrancarlo, así como otro tipo de información como el sistema operativo que utiliza. En caso de que el ordenador no pueda recuperar la información de arranque ni pueda detectar el sistema operativo nos aparecerá el error en la pantalla.

Claro, todo aquello relacionado tanto con nuestras unidades de disco, como con el arranque del PC, son temas un tanto delicados y sensibles. Con esto lo que os queremos decir es que un error grave en estos términos, por un lado puede impedir el acceso a todo aquello que tenemos almacenado en el ordenador. Es más, incluso podemos llegar a estar en riesgo de perderlo, por lo que debemos ir con mucho cuidado. El problema aquí es que, llegados a este punto, este tipo de errrores pueden ser causados por multitud de razones. Eso es lo primero que deberíamos tener más o menos claro, a qué es debido el fallo que nos encontramos en pantalla.

Algunas de las causas por las que pudo haber fallado la recuperación de la información de arranque pueden ser de lo más variado, algo de lo que os hablaremos a continuación:

  • Configuración incorrecta del orden de arranque.
  • No hay sistema operativo en el disco duro.
  • Disco duro está estropeado o roto.
  • Alguna conexión suelta en el disco duro del ordenador.
  • Datos de configuración de arranque corruptos (BCD)

Pasos para solucionar el fallo

En caso de que arranquemos el ordenador y nos aparezca el mensaje de error «No se ha detectado el disco de arranque o el disco ha fallado», deberemos hacerle frente por lo que os contamos algunos pasos que pueden ayudarte a solucionar este problema. Y es que como suele ser habitual, antes de ponernos a manos a la obra para solucionar el problema, tendremos que tener muy claro a qué está debido.

Por tanto a continuación os vamos a mostrar algunas de las comprobaciones y soluciones de las que podéis echar mano en este sentido para arreglar el fallo en el arranque del que os hablamos.

Comprueba y verifica las conexiones del disco duro

Un problema común que puede haber ocurrido es que, debido algún movimiento brusco o golpe, los cables que unen nuestro disco duro con el sistema se hayan soltado, lo cual podría provocar la aparición del error al intentar iniciar el ordenador, pues el sistema de arranque sería incapaz de detectar el disco duro. Por tanto, antes de meternos de lleno en el apartado del software, vamos a ver si el fallo viene dado por el componente hardware más afectado aquí, los discos duros.

Para intentar solucionarlo deberemos abrir la carcasa de nuestro ordenador y en caso de que sea un portátil retiraremos la batería. Posteriormente pasaremos a desconectar todos los discos duros y limpiar todos los puertos y cables que lo conectan con el sistema. Una vez terminado los volvemos a conectar de forma que queden bien apretado, conectamos la batería si es necesario, cerramos la tapa y encendemos el ordenador para comprobar si arranca correctamente. Si preferimos no arriesgarnos tocando dentro de nuestro ordenador, necesitaremos la ayuda de algún técnico. No todos estamos preparados para echar mano o manipular los componentes internos que forman parte de nuestro PC, más si no lo hemos hecho nunca.

El disco duro está estropeado o roto

Otro motivo por el que puede aparecer el mensaje de error al intentar iniciar el ordenador sea debido a un fallo del disco duro. Para comprobarlo deberíamos desconectar el disco duro de nuestro ordenador y conectarlo a otro PC para comprobar si podemos acceder a su contenido. En caso de que no fuera posible, sabremos que el disco duro está estropeado por lo que será necesario reemplazarlo.

Además, llegado el caso y si la economía lo permite, no hay mal que por bien no venga. Con esto lo que os queremos decir es que puestos a cambiar la unidad de disco principal, podemos adquirir una de mayor tamaño, o instalar una SSD si el PC lo soporta, por ejemplo.

Arranca con una unidad autoarranble con antivirus

Además de los errores causados directamente por el disco que tenemos en el equipo como tal, los problemas pueden venir dados por agente externos. Son esto en realidad a lo que nos referimos es a la posibilidad de que hayamos sufrido algún ataque sin que nos hayamos dado cuenta de ello. Y es que los mismos son cada vez más potentes y peligrosos, por lo que podrían afectar de manera directa y catastrófica a nuestras unidades de disco o al arranque de las mismas.

Es por ello que siempre tenemos la posibilidad de echar mano de alguna solución de seguridad que tengamos la posibilidad de copiar en una memoria USB autoarracanble. De ese modo el propio sistema operativo arrancaría en un principio desde la misma, para que el antivirus pueda escanear el resto e unidades de disco. Estos programas está capacitados para detectar algún tipo de malware que evite al PC detectar la unidad principal. Por tanto, si está debidamente actualizado, podría eliminarlo para poder empezar a trabajar de nuevo con normalidad.

Comprueba la prioridad del disco de arranque en la BIOS

El mensaje de error «No se ha detectado el disco de arranque o el disco ha fallado» también puede deberse a que nuestro ordenador está intentando arrancar desde una fuente distinta y no es capaz de encontrar el sistema de arranque. Para ello deberemos asegurarnos de que el disco duro se encuentre en la parte superior del disco de arranque en la BIOS. En este caso deberemos acceder a ella para poder verificarlo.

BIOS del ordenador para cambiar sistema de arranque

Para acceder a la BIOS es necesario encender el ordenador y dejar pulsado la tecla de acceso, que varía según cada ordenador, pero normalmente suele coincidir con la tecla F2 o Suprimir. Ahora deberemos acceder a Boot Order y localizar el orden de arranque. En caso de que nuestro disco duro no esté en la parte superior, debemos seleccionarlo y moverlo con los cursores hasta situarlo arriba del todo como primera opción de arranque. Posteriormente guardamos todos los daos y salimos de la BIOS. Una vez hayamos salido, el ordenador se reiniciará y debería poder arrancar de forma correcta.

Repara o vuelve a instalar Windows 10

Una forma sencilla de reparar este fallo puede pasar por utilizar la opción de Reparar que se encuentra en el disco de instalación de Windows 10.

Una vez arrancamos el ordenador con el DVD de Windows 10 deberemos seleccionar nuestro idioma y seleccionar la opción de “Reparar” que se encuentra en la parte inferior izquierda. En la siguiente pantalla haremos clic en “Solucionar problemas”, luego en “Opciones avanzadas” y por último en “Reparación de inicio”. Una vez terminada la operación el ordenador se reiniciará. De hecho cabe mencionar que en este mismo método de arranque encontramos algunas otras soluciones muy intersantes. Muchas de ellas nos serán de gran ayuda cuando nos encontremos con fallos de la gravedad de este en nuestro PC.

En caso que no solucione el problema, prueba con el mismo disco de instalación a formatear la unidad y volver a instalar Windows 10 o bien pasar al siguiente consejo.

Ejecutar CHKDSK, comando para reparar discos en Windows

Si la opción de reparar el sistema no dio resultado y no quiere perder todos los datos formateando y volviendo a instalar Windows 10, puede optar por ejecutar el comando CHKDSK desde la unidad de DVD de Windows 10.

Simbolo del sistema de Windows 10

De esta forma volveremos a iniciar el ordenador con la unidad de DVD de Windows 10, y una vez seleccionado el idioma pulsaremos en “Reparar el ordenador”. A continuación, pulsamos en “Troubleshoot”, seguidamente en “Opciones avanzadas” y por último en “Símbolo del sistema”. Aquí deberemos escribir “CHKDSK C: /F” (sin usar las comillas). Posteriormente escribimos “CHKDSK C: /R” (nuevamente sin las comillas) y presionamos Intro. Después de terminar el proceso CHKDSK, procederemos a reiniciar el ordenador y comprobar si ha solucionado el problema.

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