Desactiva el Modo de Juego de Windows 10 y mejora tu rendimiento

Desactiva el Modo de Juego de Windows 10 y mejora tu rendimiento

Rubén Velasco

Todos los usuarios que utilizan el ordenador para jugar quieren sacarle todo el partido posible a su hardware. Los juegos, por lo general, suelen estar optimizados para funcionar en Windows. Sin embargo, seguro que a veces nos encontramos con problemas de rendimiento, saltos e incluso bajones de FPS que no tienen explicación. Esto puede deberse a muchas razones. Y una de ellas puede ser precisamente por el propio Modo de Juego de Windows 10.

El Modo de Juego de Windows 10 es una de las novedades que introdujo este sistema operativo. Este modo detecta cuando se ejecuta un juego o un programa a pantalla completa y se encarga de optimizar Windows para darle mayor prioridad. Este modo detiene procesos que se ejecutan en segundo plano y dedica toda la CPU, GPU y demás recursos del PC para conseguir el mejor rendimiento al ejecutar la aplicación en cuestión.

Sin embargo, hay usuarios, tanto de NVIDIA como de AMD, que aseguran que este Modo de Juego hace justo lo contrario. Estos usuarios se encuentran con que, al tener habilitado este modo, sus juegos experimentan bajones de FPS y cuelgues y sus ordenadores no rinden como era de esperar. A pesar de que Microsoft ha introducido muchas mejoras dentro de este modo, este modo sigue sin funcionar correctamente.

Por ello, si estamos experimentando problemas al ejecutar cualquier juego, una de las cosas que debemos hacer antes de nada es probar a desactivar este Modo de Juego como os explicamos a continuación.

Desactivar el Modo de Juego en Windows 10

Por suerte, Microsoft no ha puesto muy complicada la tarea de desactivar esta configuración. Para ello, lo único que debemos hacer es abrir el menú de Configuración de Windows (podemos hacerlo con el atajo de teclado Win + I) y desplazarnos hasta el apartado Juegos > Modo de Juego.

Una vez aquí solo vamos a ver un interruptor que nos permitirá activar o desactivar esta característica. Si hacemos clic sobre él desactivaremos este Modo de Juego, y los juegos se ejecutarán sin las supuestas optimizaciones de Windows 10.

Activar o desactivar Modo de Juego en Windows 10

Podemos activar y desactivar este modo según queramos. No es necesario reiniciar para que los cambios se apliquen, aunque se recomienda hacerlo sin tener ningún juego abierto. Así podremos probar bien si realmente mejora, o no, el rendimiento de la partida.

Cómo medir el rendimiento de un juego en Windows 10

La mejor forma de medir el rendimiento de nuestro PC al jugar es medir los FPS. Hay muchos programas de terceros que nos permiten hacer esto. Sin embargo, uno de los que mejor funcionan, y menos impacto supone para el PC, es el medidor de rendimiento de la barra de juego de Windows.

Cuando estemos jugando, podemos pulsar el atajo de teclado Windows + G para abrir la barra de juego.

Barra de Juegos Xbox Windows 10

Dentro de esta barra de juego podemos habilitar el plugin de rendimiento, que nos permitirá conocer en tiempo real el estado de la CPU, GPU y RAM, además de monitorizar los FPS. Podemos usar el icono de la chincheta para dejar este widget siempre visible mientras jugamos, y colocarlo donde queramos.

Plugin rendimiento barra de juego Windows 10

De esta manera podemos comprobar si los FPS son estables o hay bajones y pérdidas, tanto con el Modo de Juego activado como con él desactivado.

Otros consejos para mejorar el rendimiento al jugar

Además de desactivar el Modo de Juego de Windows 10, también hay otros consejos que podemos tener en cuenta a la hora de intentar mejorar el rendimiento de Windows al jugar.

Uno de los más importantes es asegurarnos de que estamos utilizando las últimas versiones de los drivers del PC. Sobre todo de los drivers de la tarjeta gráfica (tanto Intel como NVIDIA o AMD). De lo contrario, puede que dicho driver tenga problemas de compatibilidad con el juego que estamos usando. Tampoco podemos olvidarnos de instalar las últimas actualizaciones de Windows, ya que a menudo se corrigen fallos y problemas que pueden afectar al rendimiento del PC.

También es importante asegurarnos de que no hay tareas ejecutándose en segundo plano en nuestro ordenador. Windows Update suele ponerse a bajar actualizaciones de Windows siempre suele ponerse a bajar actualizaciones en los momentos más inoportunos.

Cuando vamos a jugar en nuestro ordenador debemos asegurarnos de no tener otros programas abiertos. Es muy frecuente tener un cliente de descargas ejecutándose en segundo plano en el ordenador, e incluso Google Chrome. Estos programas consumen muchos recursos (sobre todo RAM) y, por lo general, suelen ser la causa por la que los juegos funcionan mal.

Si el juego sigue funcionando mal, igual se trata de un problema de configuración del propio juego. Debemos ser conscientes de la potencia de nuestro hardware y ajustar los gráficos acorde a ella.