Truco Windows: así puedes cambiar el tamaño de los iconos

Truco Windows: así puedes cambiar el tamaño de los iconos

Rubén Velasco

Los iconos de nuestro ordenador son los que nos permiten identificar y tener siempre a mano nuestros programas y los archivos, como las fotos, los vídeos y los documentos. Aunque seguramente tendremos archivos repartidos por todo el PC, los que utilizamos más a menudo los tendremos en el escritorio, ya que desde allí podremos tenerlos siempre a mano. Los problemas vienen cuando tenemos una pantalla con una resolución muy grande, ya que seguramente los iconos del escritorio aparecerán demasiado pequeños y difíciles de ver. O si tenemos una resolución pequeña, el tamaño de los iconos será demasiado grande y molesto.

Uno de los trucos menos conocidos de Windows 10 es la posibilidad de cambiar el tamaño de los iconos del sistema operativo. Por defecto, Microsoft nos permite elegir entre 3 tamaños diferentes que podemos dar a estos iconos, aunque con una pequeña configuración vamos a poder cambiar el tamaño de estos libremente según cómo nos convenga.

Cómo cambiar el tamaño de los iconos del escritorio de Windows 10: método principal

La forma más rápida y sencilla de cambiar el tamaño de los iconos de nuestro Windows 10 es hacerlo directamente haciendo clic con el botón derecho sobre el escritorio y, en el menú contextual que nos aparece, en el apartado «ver», podremos encontrar los 3 tamaños principales que podemos asignar a estos iconos.

Utilizando el logotipo de Windows podemos ver cómo quedarían de tamaño los iconos según elijamos si queremos verlos pequeños, medianos o grandes. El valor por defecto que suele venir en Windows 10 es «icono mediano«.

El problema de este método es que estamos limitados solo a esos 3 tamaños predefinidos. Por suerte, hay otro truco que nos permite ajustar el tamaño manualmente para poder hacerlos todo lo grandes, o pequeños, que queramos.

Elige el tamaño que quieres para tus iconos: método alternativo

Además de la anterior opción, también existe la posibilidad de cambiar el tamaño de los iconos por el que nosotros queramos. De esta manera no estaremos limitados solo a los 3 tamaños que hemos visto en el punto anterior y podremos elegir si queremos que estos sean más grandes o aún más pequeños.

Para ello, lo único que debemos hacer es pulsar la tecla Control mientras estamos en el escritorio y usar la rueda del ratón para ajustar el tamaño según queramos que estos sean más grandes o menos grandes.

Como podemos ver, podemos configurarlos desde a un tamaño desorbitado hasta a un tamaño en el que, en realidad, cuesta leerlos.

Si tenemos una pantalla táctil y no tenemos conectado un ratón, también podemos ajustar el tamaño de los iconos de forma parecida simplemente usando el gesto del pellizco con dos dedos para ajustar el tamaño igual que con el ratón.

Este truco, además, también funciona con el tamaño de los iconos de las carpetas. El tamaño máximo y mínimo de los iconos dependerá de la resolución de la pantalla que tengamos. De esta manera, si tenemos un monitor 4K y tenemos problemas para ver los iconos, estos dos sencillos trucos nos van a permitir ajustarlos mejor a nuestras necesidades.