Si has comprado un ordenador a China, así debes actuar para protegerlo

Más allá de ASUS, Sony o Lenovo, en Internet podemos encontrar una gran cantidad de marchas mucho menos conocidas, lo que se conoce como «marchas chinas». Estos ordenadores suelen ser muchísimo más baratos que los que podemos comprar en tiendas desde España. La potencia, en ocasiones, puede incluso igualar a la de otros ordenadores que fácilmente pueden costar el doble. Los productos de China se caracterizan sobre todo por sacrificar algo de calidad a cambio de reducir el precio. Sin embargo, muchas veces se recurren a otras técnicas que permiten a los fabricantes conseguir ingresos extra a costa de nosotros.

No es la primera vez que se oye hablar de marcas de smartphones chinas que, después de vender millones de unidades, se descubre que ocultaban troyanos y otras amenazas que estaban poniendo en peligro la seguridad de los usuarios. En el caso de los ordenadores que podemos comprar en webs chinas, ocurre prácticamente lo mismo.

Portátiles made in china

Con el fin de abaratar precios, es muy común ver cómo los fabricantes llegan a acuerdos con algunas compañías para incluir sus programas por defecto en los ordenadores. Y, cuando hablamos de un ordenador comprado en china, muchas veces los acuerdos van más allá.

Los inconvenientes de comprar ordenadores en china

Dejando de lado la calidad de los materiales y los componentes de marcas blancas (pantallas, SSD, etc), el mayor peligro al que podemos enfrentarnos por usar uno de estos ordenadores es a abrir graves brechas de seguridad.

Lo primero es que no sabemos si en el propio sistema operativo se han habilitado brechas de seguridad. Estas suelen ser colocadas estratégicamente por los fabricantes para controlar los ordenadores de forma remota. Tampoco podemos saber si se han instalado certificados raíz que permiten al fabricante, o quien sea, tomar el control absoluto del PC y de todos nuestros datos. Si ocurre con marcas conocidas vendidas en España, imaginemos con las marcas chinas.

Además, si el ordenador viene con software preinstalado (bloatware), seguro que todo ese software está en chino, o pensado para usuarios chinos. Y además, volviendo a lo mismo, seguramente se trate de software obsoleto y peligroso. Software que, a la larga, nos dará problemas.

Por último, muchos de los ordenadores que se venden en china vienen con una licencia de Windows 10. Un ordenador que ha costado 150 euros no puede venir con una licencia de Windows 10 Pro que cuesta 250 euros. Eso dice todo sobre la procedencia de estas licencias.

Cómo poner a punto un PC comprado en una web china

Los ordenadores que compramos en china vienen preparados para que, al encenderlos, aparezca la configuración de Windows y, tras unos pasos de configuración inicial, podamos empezar a usarlos.

Si realmente queremos usar estos ordenadores de forma segura, lo primero que os recomendamos es formatear el ordenador por completo e instalar un Windows 10 oficial descargado por nosotros mismos. De esta manera eliminaremos cualquier amenaza que pueda haberse ocultado en el sistema y tendremos un Windows 10 en condiciones. Y si queremos usarlo de forma 100% legal, debemos comprar nosotros mismos la licencia Retail correspondiente.

Es totalmente necesario mantener nuestro sistema operativo siempre actualizado a las últimas versiones. Igualmente, para sacarle todo el partido posible al hardware, os recomendamos instalar las últimas versiones de los drivers. Como seguramente no tengamos una web como tal para descargarlos, la herramienta IObit Driver Booster nos ayudará en esta tarea.

¿Y si no puedo o no quiero formatear?

En caso de no poder o no querer formatear el ordenador para instalar Windows 10 desde cero, también podemos intentar protegerlo manualmente.

Lo primero que haremos será asegurarnos de descargar e instalar todos los parches de Windows 10 a través de Windows Update. Además, también debemos descargar las últimas versiones de los drivers que nos ayudarán a sacarle todo el partido al hardware y corregir algunas vulnerabilidades.

El siguiente paso será utilizar herramientas, como AdwCleaner. Estas nos permiten eliminar todo el bloatware que haya instalado en el ordenador y que nos pueda poner en peligro.

AdwCleaner 8.0 - resultados de análisis

Tras eliminar el bloatware, el siguiente paso será revisar que no queda ningún programa preinstalado en el PC. Y, acto seguido, instalaremos un buen antivirus (como Windows Defender, por ejemplo), para asegurarnos de que no hay ninguna otra amenaza oculta en el equipo.

Si ya tenemos algunos conocimientos avanzados sobre informática, la herramienta CTLInfo nos permite analizar los certificados de nuestro PC y saber cuáles son de confianza (y, por lo tanto, seguros), y cuáles no lo son, pudiendo ser una amenaza. También debemos asegurarnos que algunos servicios críticos del sistema (como SSH, telnet, RDP, etc) que pueden ser utilizados para conectarse de forma remota a nuestro PC están deshabilitados.

En el peor de los casos, puede que la amenaza se haya escondido en la propia BIOS/UEFI del ordenador. En ese caso, lo único que podemos hacer es proteger nuestro sistema operativo lo mejor posible (actualizarlo, usar un buen antivirus, etc) para mitigar al máximo las posibles amenazas.