Estas son las ideas y términos a los que asociamos los principales navegadores web

En los tiempos que corren tenemos muchas opciones entre las que elegir a la hora de decantarnos por un navegador web u otro. Esto es algo que se hace extensible tanto en los equipos de sobremesa como para los dispositivos móviles, por lo que a veces la elección no es sencilla.

Por ejemplo en lo que se refiere a los equipos de escritorio, podemos seleccionar el navegador que se incluye por defecto con el sistema operativo, o elegir uno de terceros. Eso sí, algo similar sucede con los dispositivos móviles, aunque en todos ellos, Google Chrome es la propuesta más popular, como sabréis.

Pero con todo y con ello, la mayoría de los navegadores web más conocidos hoy día tienen ciertos rasgos diferenciadores o atributos asociados con cada programa, como vamos a ver a continuación. Decimos esto porque cuando nos hablan de Internet Explorer de Microsoft nos viene a la cabeza una idea muy distinta, a cuando nos hablan de Firefox, por ejemplo. Esto se debe a que, con el paso de los años, muchos de estos navegadores se han ido conociendo por una serie atributos generales asociados con ellos.

Internet Explorer 11

 

Por tanto en estas líneas vamos a hacer un repaso a las ideas preconcebidas que tenemos acerca de las principales propuestas. Por ejemplo si nos referimos a Internet Explorer de Microsoft, este es el navegador heredado que se incluye en Windows pero que ya ha quedado desactualizado. No se puede decir que sea muy seguro y es mayoritariamente utilizado por muchos para descargar un navegador más actual, aunque sigue siendo fuerte en los entornos empresariales. Por su lado, Edge es el heredero de este y llegó a Windows 10 como navegador principal.

Otros navegadores y las impresiones que nos ofrecen en un principio

Sin embargo su aceptación ha sido escasa por varias razones como su exclusividad en Windows 10, o la falta soporte con algunos estándares web. Es por ello que ahora los de Redmond están desarrollando su nuevo Edge Chromium, un nuevo intento de la firma para ofrecer un navegador moderno, ya con un mejor soporte con los estándares, y con el que pretende triunfar.

También podemos hablar de Google Chrome, el programa más usado de este tipo y que aporta una buena cantidad de datos de sus usuarios al gigante de las búsquedas. Es una propuesta rápida y tiene buen soporte para la mayoría de los estándares web, aunque consume muchos recursos del sistema, a lo que sumamos su enorme soporte para extensiones. Por su parte, Mozilla Firefox es un navegador centrado en la privacidad y único competidor real del proyecto Chromium de Google para entornos de escritorio.

Chrome

Quizá no es tan rápido como los navegadores basados en Chromium, pero dispone de buenas opciones de personalización y también ofrece muchas extensiones. Entre otros menos populares, podemos referirnos a Vivaldi, otro navegador basado en Chromium con muchas opciones de personalización, aunque por eso resulta un poco más “pesado” que otros.

También podemos referirnos a Opera, también perteneciente al proyecto de Google que incluye un bloqueador de anuncios y su propia VPN. Y por último tenemos a Tor Browser, el software del anonimato por excelencia que está basado en Firefox pero con opciones de privacidad adicionales y soporte para la red Tor.