Efectos y estilos de capa que podemos usar para mejorar las fotos en Photoshop

Al hablar de las alternativas en el sector del retoque fotográfico de las que podemos echar mano, si hay una que destaca por encima de todas, esa es la de Adobe. En concreto nos referimos al potente programa Photoshop, software que lleva muchos años entre nosotros y que nos permite realizar multitud de tareas.

Es evidente que buena parte de las mismas están relacionadas tanto con la creación como con la edición de archivos fotográficos. Además aquí no va a haber problema alguno con el apartado de la compatibilidad de formatos, ya que podemos trabajar prácticamente con cualquier fichero fotográfico. Al mismo tiempo es digno de mención que esta es una aplicación que será válida tanto para usuarios domésticos, como profesionales.

Photoshop es un programa profesional con funciones más básicas

Sin embargo eso no quiere decir que todos aquellos que se enfrenten a su interfaz, deban ser auténticos expertos en el sector del retoque de fotos. Es más, la aplicación de Adobe pone a disposición de todo el mundo algunas funciones básicas para poder probar e ir aprendiendo algunos conceptos sobre la marcha. Hablar de las virtudes que este programa en concreto nos ofrece en estos momentos, es algo enorme, pero sí nos podemos centrar en el uso de determinadas características.

Y es que al mismo tiempo es bueno saber que algunas de las muchas funcionalidades que aquí vamos a encontrar, son de un uso tan exclusivo que pocas veces las usaremos. Pero ese no es el caso precisamente de lo que vamos a hablar aquí. De hecho en estas mismas líneas os queremos hablar de uno de los elementos más útiles y populares de este programa.

Uso inicial de capas Photoshop

Es más, los mismos cada vez están más extendidos entre las soluciones de retoque fotográfico de nivel medio / alto. En concreto nos referimos a las capas de las que seguro tanto habéis escuchado hablar en este sector del software.

El uso de capas no para de crecer en los programas de retoque fotográfico

Estas, para que nos hagamos una idea, nos van a permitir trabajar de manera totalmente independiente con multitud de elementos dentro de una misma composición.

Así, todos los elementos que más adelante formarán parte de una determinada imagen, podrán ser retocados de forma independiente por completo. Una vez finalizado el trabajo, podremos ir acoplando los mismos, precisamente como si de capas se tratase. Como es fácil imaginar, las ventajas que estas capas nos presentan son casi infinitas, sobre todo a la hora de obtener grandes resultados en las composiciones fotográficas con Photoshop.

Su uso en gran medida va a depender de la pericia, paciencia y conocimientos de los propios usuarios, pero poco a poco se irán acostumbrando a sus beneficios. Pero eso no es todo, sino que Adobe también trabaja para poder usarlas de la mejor manera. Esto nos lleva al uso de los conocidos como estilos de las capas. Estos son una serie de diseños predefinidos, o efectos, que podemos aplicar a las capas de una imagen. En principio el panel de Capas por defecto se sitúa a la derecha de la interfaz principal del programa y lo activamos desde el menú Ventana / Capas.

Menú ventana capas Photoshop

En el correspondiente panel de las mismas, podremos ir viendo cómo se cargan las miniaturas de cada una de ellas a medida que las añadimos al proyecto. Como no podía ser de otro modo, cada uno de los elementos de este tipo que añadamos, se crea como una nueva entrada con la que podemos interactuar.

Abre y utiliza los estilos de las capas de Photoshop

De este modo y con el fin de poder acceder a los estilos o efectos de capas de los que podemos echar mano, no tenemos más que pulsar dos veces sobre la capa en cuestión. En ese instante se abrirá una nueva pequeña ventana que nos muestra todos los efectos que tenemos la posibilidad de añadir desde aquí.

Estilos capas Photoshop

Así, en este apartado vamos a encontrar efectos para añadir bordes a esa capa, darle un contorno, resplandor o sombreado, tanto internos como externos, etc. De igual modo podemos añadir texturas personalizadas, o un efecto de satinado. Pero las ventajas que todo esto nos aporta, no se reduce a los estilos como tal. También debemos tener muy presente que a medida que los vayamos activando con el control que se sitúa junto a cada uno, podremos personalizarlos.

En concreto nos referimos a que tendremos la posibilidad de adaptar el modo en el que se va a hacer efectivo el efecto que nos disponemos a aplicar. Para todo ello, en la misma ventana de Estilos, aparece una serie de parámetros con lo que podemos “jugar”. Esto nos permite especificar el nivel de opacidad, el tamaño del sombreado, el tipo de relleno, la escala, el ángulo a emplear, etc.

Parámetros estilos

Como os podéis imaginar, estas casi infinitas posibilidades y combinaciones, nos permitirán poder personalizar al máximo cada una de las capas que usaremos en el proyecto de retoque. Claro está, dependiendo del tipo de contenido y de la capa como tal, podremos usar unos determinados efectos sobre las mismas.