Microsoft contra el FBI: su CEO declara la guerra a las puertas traseras

Todos los sistemas operativos son seguros. Todos protegen nuestros datos. Los cifran. Y todos respetan la privacidad. Hasta que llega el FBI y demuestra cómo, sin muchos esfuerzos, consigue acceder a los datos que, supuestamente, estaban cifrados y protegidos. Y todo por puertas traseras introducidas tanto por los desarrolladores como por el FBI, la NSA y otras organizaciones gubernamentales similares. Por suerte, esto es cada vez es más complicado, y puede que pronto incluso llegue a ser historia. Sobre todo después de las últimas declaraciones de Microsoft.

Apple se vende como una de las compañías que más respeta los datos y la privacidad de los usuarios. Al fin y al cabo, a diferencia de lo que ocurre con Google, los datos, las personas y la publicidad no son la principal fuente de ingresos de la compañía de la manzana.

El FBI y otras organizaciones de seguridad ya ha solicitado a Apple varias veces que desbloquee iPhones bloqueados para poder acceder a los datos con el fin de ayudar en determinadas investigaciones. Una de las más recientes, acceder a los datos del tirador de la Estación Aérea Naval de Pensacola. También lo intentó en el pasado cuando estaban investigando a los atacantes de San Bernardino, en 2015. Y en ambas ocasiones, Apple ha dicho que ni ayudará al FBI a desbloquear los teléfonos, ni muchos menos introducirá una puerta trasera en los iPhones.

Aunque en el pasado Bill Gates criticó estas declaraciones, ahora, Satya Nadella, actual CEO de Microsoft, ha opinado lo mismo que Tim Cook, el CEO de Apple.

Satya Nadella

«Las puertas traseras son una idea terrible; voy a decir que no»

Tal como nos cuenta The Verge, Satya Nadella opina que incluir puertas traseras en el cifrado es lo peor que podría ocurrir de cara a la seguridad y privacidad de los usuarios.

Nadella no defiende ni los ataques terroristas ni la posición de Tim Cook al respecto. Sin embargo, asegura que si le proponen introducir una puerta trasera en los sistemas de cifrado de Windows, o en cualquiera de sus dispositivos (como las Surface), él mismo dirá se opondrá.

Igual que ocurría con Apple, desbloquear un dispositivo o romper su cifrado pondría en peligro absolutamente todos los dispositivos de la compañía. Y, además, sería prácticamente imposible volver a protegerlos.

Una medida intermedia: algo legal que ayude en casos concretos

Mientras que Tim Cook tiene una idea radical en cuanto a desproteger los dispositivos, ya que iría en contra de todos los valores que ha defendido la compañía, Nadella es un poco más flexible.

Tal como asegura en sus declaraciones, las puertas traseras son una idea terrible. Esa no sería la forma de hacerlo ya que pondría en peligro la seguridad y privacidad de absolutamente todos los usuarios. Y no solo de cara al FBI, la NSA y otros organismos, sino de cara a piratas informáticos.

Nadella asegura que en Microsoft siempre se han preocupado por dos cosas: la privacidad y la seguridad pública. Por ello, es necesario lograr alguna solución legal y técnica, algo que proteja a los usuarios, su seguridad y su privacidad, pero que ayude en casos de extrema necesidad a recuperar la información de ellos. Sobre todo cuando se trate de atentados o ataques terroristas.

Microsoft quiere ser Apple, pero aún le queda mucho que aprender

Apple puede tener muchas cosas malas. Pero una de sus principales virtudes es que realmente es la compañía que más respeta la privacidad de sus usuarios. Microsoft, desde que Nadella llegó a presidir la compañía, ha cambiado mucho. Ahora esta empresa apuesta por el OpenSource, Windows se ha hecho mucho más seguro, e incluso se ha ofrecido a los usuarios mucho más control sobre sus datos que antes.

Sin embargo, aún está muy lejos de ser como Apple. Sin ir más lejos, Windows 10 recopila una cantidad ingente de información sobre sus usuarios. Algo que con macOS no ocurre.

Ahora que Nadella ha declarado la guerra a las puertas traseras, puede que la compañía esté un paso más cerca de ser como Apple, al menos en privacidad. Aunque queda un largo camino por delante para ello.