Con esta función puedes actualizar Ubuntu sin reiniciar

Una de las peores partes de actualizar un ordenador es tener que reiniciarlo. En nuestra casa no hay problema, dado que en algún momento tendremos el ordenador en reposo, sin usar, y podremos dedicar 5 minutos a reiniciarlo para que se instalen las actualizaciones. Sin embargo, cuando se trata de una empresa o un servidor la cosa cambia, y es que un rato sin servicio puede implicar grandes pérdidas para los usuarios. Aunque no es muy popular, Ubuntu cuenta con una característica que permite a sus usuarios actualizar la distro por completo y ahorrarse la tarea de tener que reiniciar el PC. Así es Ubuntu Livepatch.

Ubuntu Livepatch, o actualizaciones en caliente, es una característica desarrollada y lanzada por Canonical en 2016 para evitar que los administradores de sistemas tengan que reiniciar ordenadores o servidores tras actualizarlos. Esta característica se basa en el Live Patching de otras distros similares como Red Hat y SUSE para permitir a los usuarios actualizar el Kernel y todos los componentes de sus distros Linux sin tener que reiniciar el equipo.

Ubuntu 18.04 Escritorio

A grandes rasgos, esta característica funciona de la siguiente manera: cuando se instala una actualización, el código de esta se carga en la memoria RAM, pero sin quitar de la memoria el código antiguo que puede ser vulnerable o no funcionar bien. Como el código nuevo está cargado en la memoria, cuando se haga una llamada a la función que se ha actualizado, automáticamente esta se redirigirá al código nuevo en vez de al código antiguo.

Ubuntu Livepatch es gratis (hasta 3 ordenadores por cuenta) y podemos activarlo de la siguiente manera.

Pros y contras

La verdad es que este servicio es excelente, sobre todo dentro de los entornos empresariales (ya que, para un usuario doméstico, reiniciar el PC no supone más que unos segundos hasta que todo vuelve a estar en marcha). Es por ello por lo que, aunque podemos asociar 3 ordenadores para actualizarlos de forma gratuita gracias al Token de Canonical, esta función forma parte de lo que se conoce como Ubuntu Advantage.

Este servicio se define a sí mismo como una plataforma de seguridad y soporte, todo de código abierto, gestionado directamente por Canonical para empresas. Además del Livepatch, este servicio de pago ofrece soportes avanzados de hasta 10 años, se encarga de proporcionar parches de seguridad para más de 28.000 paquetes y brinda asistencia y soporte técnico profesional a todos aquellos usuarios que pagan.

Un usuario doméstico no necesita ninguna de las funciones avanzadas de seguridad que ofrece este servicio. Aunque sí puede ser cómodo poder disponer de algunas, como estas actualizaciones en caliente de las que estamos hablando. Y el único hándicap que podemos encontrarnos a la hora de hacer uso de ellas es el depender de una cuenta de Canonical. De haber problemas de seguridad, es aquí donde los encontraremos. Por ejemplo, si reutilizamos usuarios, contraseñas o correos, configuramos contraseñas débiles y fáciles de adivinar, o reutilizamos contraseñas, puede que alguien logre conectarse a nuestra cuenta de Ubuntu Advantage y poner en jaque la seguridad de nuestros equipos. Si optamos por prácticas de seguridad estándar, entonces no habrá ningún problema.

Cómo usar Ubuntu Livepatch

Lo primero que debemos hacer es conseguir un token de autenticación en los servidores de Canonical para el servicio Livepatch. Este token podemos conseguirlo gratis desde el siguiente enlace. Una vez tengamos el token en nuestro poder, ya podemos empezar a configurar nuestra distro Ubuntu.

Recordamos que el servicio Livepatch de Canonical solo está disponible para las distros LTS, es decir, aquellas que tienen soporte extendido. La primera versión que soporta esta característica es la 14.04, y vamos a poder usarla hasta en la última 22.04 LTS. Las distros intermedias, que tienen soporte normal, no soportan esta característica. Si estamos usando una de estas distros, ejecutamos el siguiente comando en un terminal para instalar el demonio:

sudo snap install canonical-livepatch

Una vez instalado el demonio, lo siguiente será arrancar el servicio por primera vez. Para ello no tenemos más que ejecutar:

sudo canonical-livepatch enable [TOKEN]

Listo. Una vez ejecutado a mano por primera vez este quedará en funcionamiento y se encargará de controlar las actualizaciones de Ubuntu, teniéndonos siempre en la última versión.

¿Puedo desactivar esta función después de activarla?

Es posible que, pasado un tiempo, no queramos seguir usando estas actualizaciones en caliente y nos merezca más la pena usar el plan de actualizaciones estándar de Canonical, aunque tengamos que reiniciar el PC de vez en cuando. Si se da este caso, no tenemos que preocuparnos, puesto que podremos desactivarlo en cualquier momento para volver a usar las actualizaciones normales.

Para ello, lo que tendremos que hacer es abrir el panel de aplicaciones de nuestro Ubuntu, y abriremos la herramienta llamada «Más controladores». Desde ella podremos instalar el driver de la GPU o de la tarjeta de red, si es que los necesitamos. Pero lo que nos interesa a nosotros es deshabilitar esta función. Por tanto, nos vamos a la pestaña «Livepatch», y podremos ver que tenemos esta función activada.

Live Patch Ubuntu

Desactivamos la casilla y listo. Reiniciamos el PC y a partir de este momento volveremos a tener las actualizaciones normales.

Windows no tiene actualizaciones en caliente, y Microsoft no tiene intenciones de ponerlas

Tal como evoluciona la tecnología, tener que reiniciar después de instalar una actualización parece algo arcaico, pero sigue siendo habitual en el 99% de los equipos, dispositivos y sistemas operativos. Esta es una de las razones por las que, además, algunos equipos o servidores no se actualizan, por no poder cargar con un reinicio y estar un tiempo sin servicio.

Windows recibe al menos dos grandes actualizaciones cada semana, una de seguridad y otra de mantenimiento. Después de instalar cualquiera de ellas es necesario reiniciar el ordenador para que los cambios surtan efecto.

Alguna vez se ha hablado de que Microsoft tenía intenciones de reducir el número de reinicios de Windows mediante un sistema similar a las actualizaciones en caliente, pero hoy en día reiniciar el ordenador después de instalar las actualizaciones en Windows sigue siendo algo obligatorio y, por ahora, Microsoft no tiene intención de cambiar.

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