Qué es el formato PDF/A, en qué se diferencia del PDF y cuándo es recomendable usarlo

Escrito por David Onieva
Ofimatica

Seguro que a lo largo de los años, en multitud de ocasiones, sea por una razón u otra os habéis visto en la obligación o necesidad de hacer uso de los populares archivos en formato PDF para llevar a cabo trabajos y tratamientos de todo tipo, incluso para la gestión de documentos oficiales.

Es por ello que al hablar de este tipo de ficheros de Adobe, a casi nadie la van a sonar a desconocidos, ya que su uso ha ido creciendo con el paso del tiempo y en estos momentos se utilizan en una enorme cantidad de ámbitos, tanto profesionales, como personales, o relacionados con la educación. Sin embargo, a pesar de su popularidad, lo que quizá ya sea algo menos conocido a este mismo respecto, son los ficheros en formato PDF/A.

Pues bien, es precisamente por ello por lo que a continuación os vamos a hablar de este formato un tanto peculiar, ya que al mismo tiempo que se basa en los propios PDF de toda la vida, son diferentes en algunos aspectos, principalmente debido a que su utilización tiene un claro objetivo. Decimos esto porque los PDF/A está especialmente diseñados para servir como soporte de almacenamiento de larga duración, es decir, para guardar datos durante décadas.

Y es que aunque por regla general, si tomamos ciertas precauciones en su almacenamiento, los ficheros como tal no deberían sufrir daños con el paso del tiempo, sí que puede llegar un momento en el que no dispongamos del software necesario para poder acceder a su contenido y entenderlo, debido a cómo almacenan los datos ese tipo de archivo en concreto. Esto es algo que, debido a su funcionamiento y gestión de datos interno, nos puede suceder con los PDF convencionales, que además es un tipo de archivo que se usa mucho en estas tareas de almacenamiento.

Foxit PDF Reader

Qué ventajas nos ofrece PDF/A con respecto al PDF convencional

Así, a la hora de almacenar datos en los mencionados ficheros PDF/A, estos se guardan pero en base a unas limitaciones oficiales con respecto a los PDF convencionales, todo ello para que, pasados muchos años, si los usamos para guardar información a largo plazo, que es principal objetivo de este tipo en concreto, podamos tanto abrirlos como leerlos y «entenderlos».

Eso sí, en el caso de que estemos tratando con un archivo PDF/A en lugar del habitual formato de Adobe, normalmente los lectores de los mismos lo van a indicar, ya que el aspecto inicial de sus contenidos va a ser bastante similar a primera vista. Por tanto, en el caso de que lo que necesitemos sea crear documentos con todo tipo de contenidos, no solo texto, los populares PDF de Adobe son una solución muy recurrida.

Pero si al mismo tiempo deseamos que estos ficheros sean accesibles dentro de muchos años, lo más recomendable es hacer uso de los mencionados PDF/A, tipo de archivo del que podréis encontrar mucha más información, herramientas y documentación en su sitio web oficial.

Compártelo. ¡Gracias!
Continúa leyendo