Squoosh: así es el nuevo conversor de fotos online de Google

Escrito por David Onieva
Multimedia

Google es una firma que empezó siendo un buscador de Internet pero que, poco a poco, ha ido expandiendo sus servicios y plataformas para poder ofrecer a sus usuarios un uso globalizado, productos que a veces han tenido un gran éxito, pero otras no tanto.

Pues bien, ahora os vamos a hablar de una nueva herramienta que acaban de poner en marcha, algo que ha sido anunciado en el “Chrome Developer Conference”, donde nos hablaron de Squoosh, un novedoso servicio on-line que ha sido diseñado por la firma con el fin de mostrar las nuevas capacidades de los navegadores de Internet actuales.

En concreto con Squoosh nos encontramos con un conversor de imágenes que trabaja sin necesidad de instalar nada a nivel local, capacitado para convertir las fotografías que se cargan en la plataforma a diferentes formatos de imagen. Cabe mencionar que este es un sector que ya está bastante cubierto, por lo que Google ha querido dejar claro que con esta propuesta no quiere competir con otras propuestas similares, sino más bien servir como escaparate para las nuevas tecnologías web que nos van a presentar los navegadores actuales y de futuro.

Al mismo tiempo diremos que este es un servicio que funciona en la mayoría de los navegadores de Internet de hoy en día, no sólo en Chrome, por lo que ha sido diseñado para todos los usuarios.

Cómo funciona Google Squoosh internamente

En realidad el funcionamiento del nuevo servicio de Google es muy simple, ya que toma una imagen que subimos al navegador como fuente, y la convierte a uno de los formatos soportados, que son la mayoría de los más habituales. Además el proceso es automático y, como no podía ser de otro modo, después podemos descargar el fichero resultante a nuestro disco duro.

Squoosh  Google

Hay que tener en cuenta que la aplicación soporta, entre otros, los formatos OptiPNG, MozJPG, PNG, JPG, y WebP, al tiempo que un control deslizante separa la imagen en su versión original, de la ya convertida. Así tendremos la oportunidad de mover dicho control deslizante y utilizar operaciones de zoom para comparar la calidad real de la entrada y la de la salida. Por tanto podemos decir que su funcionamiento es extremadamente sencillo, ya que basta con seleccionar un fichero para que la aplicación empiece con el proceso de conversión y nos muestre una vista previa de la salida resultante.

Pero el formato como tal no es lo único que vamos a tener la oportunidad de seleccionar y personalizar, ya que además Squoosh nos da la oportunidad de cambiar el tamaño de la imagen, o reducir su número de colores para que así tenga un tamaño más reducido, algo que nos será de utilidad para compartir la foto por Internet, por ejemplo. Es más, algunos formatos admiten parámetros personalizados, como WebP, por ejemplo, que dispone de una casilla para convertir sin pérdidas.

Fuente > Ghacks

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