¿Qué significa la llegada de Windows 10 a la arquitectura ARM?

Escrito por David Onieva
Actualidad

Microsoft acaba de presentar el primer dispositivo basado en tecnología ARM con Windows 10, aunque se espera que este sea el primero de muchos otros que comenzarán a distribuirse la próxima primavera, pero ahora vamos a ver qué supone realmente esta unión de Windows 10 y ARM.

Para empezar diremos que el popular sistema operativo para ARM, no es más que un Windows 10 recompilado para poder funcionar en esta arquitectura, aunque esta modificación traerá un buen número de beneficios para los usuarios con el paso del tiempo. Como nos comentaron los compañeros de ADSLZone en el día de ayer (https://www.adslzone.net/2017/12/06/primer-dispositivo-arm-windows-10/), los equipos ARM en principio implementarán Windows 10 S, aunque se podrán actualizar a Windows 10 Pro.

Y es que esta versión del sistema es muy ligera y evita a instalación de determinadas aplicaciones, lo que no significa que Windows en ARM no pueda soportar herramientas de Windows tradicionales. De hecho Windows 10 S usa un emulador que se ejecuta en el dispositivo, lo que permite utilizar las aplicaciones creadas para los procesadores x86 en ARM sin problema alguno. Sin embargo, no todo el software funcionará desde el principio, ya que por ejemplo el software con arquitectura de 64 bits en principio no podrá ejecutarse, y del mismo modo no hay garantía de que todas las aplicaciones funcionen igual de bien.

Ventajas de la asociación Windows 10 con ARM

Mientras que algunos hablaban de que Microsoft lanzó Windows 10 S para los negocios y la educación, lo cierto es que también se ha convertido en una solución perfecta para la arquitectura ARM.

Windows 10 ARM

De hecho con esta asociación lo que la firma de Redmond pretende es continuar con su estrategia de hacer que sus PCs se parezcan más a un smartphone, más si tenemos en cuenta la mala aceptación de su sistema para estos dispositivos móviles.

Así Microsoft tiene la intención de traer las comodidades de un PC a estos dispositivos ARM con Windows 10 S, productos ligeros, cómodos, fáciles de usar y con un arranque casi instantáneo. Sin embargo, una de las mayores ventajas que estos equipos van a ofrecernos es su bajo consumo energético, lo que proporciona una autonomía estimada de unas 22 horas en funcionamiento y 30 días de espera. Por lo tanto, se espera que con una mayor duración de la batería y el arranque rápido, estos PCs deberían tener un mayor tiempo de vida y ofreciendo capacidades que no pueden soportar los portátiles convencionales.

Del mismo modo, tal y como hacemos con nuestros teléfonos inteligentes, podremos trabajar desde cualquier lugar siempre y cuando dispongamos de cobertura móvil para conectarnos a la Red. Por tanto, en términos de diseño, estos equipos serán más delgados y ligeros para aprovechar el reducido consumo de energía y la mejor disipación de calor de los procesadores ARM, lo que supone un importante progreso.

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