Aunque Google Chrome y Mozilla Firefox son los dos navegadores web más utilizados por la mayoría de los usuarios en todo el mundo, seguro que en ocasiones hemos visto cómo se vuelven más lentos de lo normal. A pesar de ser navegadores capaces de manejar muchas pestañas a la vez o soportar la instalación de un buen número de extensiones, en determinados momentos puede que tanto Chrome como Firefox comiencen a mostrar síntomas de no trabajar de manera fluida. El navegador comienza a colgarse, sufre pequeños bloqueos y su velocidad disminuye considerablemente. Pues bien, vamos a mostrar cómo podemos saber que sitios o extensiones pueden estar provocando que Chrome o Firefox vayan más lentos.
Mozilla Firefox
En el caso del navegador web de Mozilla, hay que saber que Firefox cuenta con algunas herramientas internas que nos pueden ayudar a analizar este tipo de situaciones y averiguar qué pestaña o extensión instalada en el navegador están ralentizando su funcionamiento.
Para acceder a la herramienta que nos permite conocer esta información en Firefox, lo primero que tenemos que hacer es abrir una nueva ventana del navegador, escribir en la barra de dirección about:performance y pulsar Enter. Esto hará que automáticamente veamos cómo Firefox nos muestra una ventana donde vemos la memoria usada por todas las pestañas abiertas y un listado de todos los procesos que se están ejecutando en el navegador.
Este listado está ordenado de tal forma que en la parte superior aparecerán los procesos que más recursos están consumiendo y los mayores responsables de que el navegador se esté volviendo cada vez más lento. Además, el uso de colores hace que de un simple vistazo veamos rápidamente los responsables de que Firefox se vuelva lento, ya que aparecerán en color rojo. Si además desplegamos la opción More que aparece junto a cada sitio, veremos un detalle de impacto del proceso, uso de CPU, sistema, etc.
Google Chrome
En el caso de Google Chrome, hay que decir que el navegador de Google cuenta con su propio administrador de tareas, similar al de Windows. De esta forma, podemos echar mano de esta herramienta para conocer qué sitios o extensiones están provocando que Chrome vaya lento en un momento determinado. Para abrir el administrador de tareas de Google Chrome, abrimos una ventana del navegador y bien pulsamos sobre el botón menú > Más herramientas > Administrador de tareas o directamente utilizamos el atajo de teclado Mayúsculas + Escape.
De cualquier forma, veremos cómo se abre una nueva ventana con el administrador de tareas de Chrome, donde podemos ver cada uno de los sitios y extensiones que se están ejecutando junto con la cantidad de recursos utilizados en ese momento. De esta forma, podremos identificar cuáles son los responsable del bajo rendimiento del navegador y finalizarlos directamente desde el propio administrador para que Chrome vuelva a funciona correctamente.