Netflix: una solución a la piratería, o el rival del cine y la televisión

Escrito por David Onieva
Actualidad

Con el paso de los meses las cada vez más populares plataformas de vídeo a la carta se están convirtiendo en una seria alternativa a otros modelos audiovisuales que han triunfado hasta la fecha como son las salas de cine o la misma televisión

De hecho para muchos el actual modelo de televisión que todos tenemos en casa está totalmente desfasado para los tiempos que corren, especialmente entre los más jóvenes. Esta es precisamente una de las razones por las que servicios como Netflix están ahondando de manera tan profunda entre los usuarios, ofrecen contenidos variados, sin publicidad y disponibles desde cualquier lugar, plataforma y momento; todo ello a unos precios que se podrían considerar como asequibles para la mayoría.

Por otro lado, para otros muchos estos servicios de contenidos de vídeo a la carta están frenando, dentro de lo posible, la expansión que el mundo de la piratería vienen teniendo a lo largo de casi las dos últimas décadas, ya que de nuevo, por un coste aceptable, se evitan los habituales problemas relacionados con los tiempos de descarga, calidad baja de algunos vídeos o posibles peligros en forma de malware de los portales especializados en estas lides.

Cierto es que cada sistema tiene sus usuarios habituales, pero también es verdad que plataformas como Netflix, HBO o Amazon Prime Video, entre otras, han sido especialmente creadas para acumular tantos usuarios como sea posible, a base de precios ajustados y tanta variedad de contenidos como se pueda tener.

Netflix 4K

 

Por un lado, aunque las salas de cine en general están «de capa caída» estos últimos años, aún tiene sus incondicionales, además cuando los precios son rebajados, la afluencia sigue siendo importante, con o sin Netflix de por medio. Por otro lado la televisión sigue siendo ese aparato que muchos encienden nada más llegar a casa, por costumbre o como ruido de fondo, más que por la calidad de los contenidos, al menos por regla general.

La piratería ha existido, existe y existirá

¿Y qué decir de la piratería? Pues que probablemente y tras casi dos décadas, su existencia y uso a nivel mundial seguirá estando ahí, para desgracia de la industria del entretenimiento y los grupos que luchan contra la misma en todo el globo. Sin embargo muchos usuarios, aunque sin dejar de echar mano de la piratería de contenidos sujetos a derechos de autor de vez en cuando, sí que han bajado el consumo de estos gracias a la aparición de Netflix y similares, pero todo tiene sus pros y sus contras.

Y es que algo de lo que se viene hablando en estas últimas semanas es que, debido a la fragmentación de los contenidos de las plataformas legales de pago, cabe la posibilidad de que muchos acaben hartos de tantas alternativas y prefieran tener todos esos contenidos agrupados en un único entorno, es decir, los portales pirata, como nos comentan los compañeros de ADSLZone.

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  • El tema de la piratería o las descargas es muchísimo más complejo de lo que la Industria quiere ver. Muchas veces son por factores de tipo económico, pero no es solamente eso. Yo mismo descargo muchas series incluso emitidas en abierto ¿Por qué? Entre otras cosas porque las cadenas en España como Antena 3, Telecinco, La Sexta, Cuatro… son unas chapuzas programando series. No puedes poner series más o menos decentes más de 6-8 meses después de su emisión en su país de origen, cuando ver una serie tanto tiempo después es como ver un partido de fútbol en diferido, cuando ya te habrán contado hasta que zapatillas usaban los jugadores. Y por otro lado porque además de que echan las series a horas intempestivas echan tres o cuatro capítulos para quitárselas pronto de encima. Además a esto hay que unir el tema de los derechos y la exclusividad. Por ejemplo derechos exclusivos de una serie que ni siquiera las cadenas de pago pueden emitirla, porque a la cadena de turno que la ha comprado, no le da la gana de ponerla. Esto está pasando con muchas series en España compradas por Mediaset y Atresmedia, principalmente.

    Además por mucho que tengan que amortizar las series o las películas, no puede ser que casi haya más anuncios que capítulo de una serie o película. Pero también hay que decir que las distribuidoras cada vez inflan más los derechos de emisión. Lo cual puedo entender, en parte lo primero.

    Salu2

    • ruvelro

      Y ya ni hablamos de tardar 3 o 4 años en doblar la última temporada de una serie… como con La Cúpula.