Posible demanda colectiva por el pobre rendimiento de Windows 10

Parece ser que el cabreo de muchos usuarios de Windows 10 les puede llevar a estos a una demanda colectiva por el mal funcionamiento del último sistema operativo de los de Redmond. Esta demanda iría dirigida, como es natural, a Microsoft, aunque tiene pocos visos de que, si siguen hacia delante con la idea, esta prospere.

Nuestros compañeros de ADSLZone han informado que un grupo de usuarios, descontentos con el rendimiento de Windows 10, está estudiando realizar una demanda colectiva contra Microsoft. La idea viene de uno de los hilos del foro de la comunidad Microsoft y tiene que ver con lo que ellos entienden que es una dejación clara por parte de los de Redmond. De hecho, en el propio hilo, que tiene casi 200 respuestas, se enumeran los problemas que han venido sufriendo una amplia mayoría de usuarios desde que fue lanzado Windows 10.

Lo que es una evidencia es que desde que nació, Windows 10 ha vivido en la polémica continua. Unos lo consideran el digno sucesor de Windows 7, otros un sistema operativo inacabado con muchísimos fallos que hacen que no sea recomendable su instalación. A esto hay que sumarle los problemas de privacidad que han venido surgiendo con el paso de los meses.

Windows 10

Probablemente no vaya a ningún lado

El propulsor de la iniciativa habla de que cientos de ordenadores ya no funcionan correctamente desde la llegada de Windows 10. Problemas con la pantalla, con el acceso a la sesión por fallos en la contraseña, archivos perdidos, o falta de sonido. A eso, se le suma, como no podía ser de otra forma, el acceso no autorizado por parte de Microsoft, es decir, la privacidad. O mejor dicho, la falta de ella.

Seguramente tengan mucha razón en la mayoría de las quejas, ya que aunque Microsoft ha ido lanzando diversos parches, e incluso con la actualización de otoño se mejoró bastante el rendimiento general del sistema, es un hecho que muchos usuarios no están nada contentos.

Su problema es que entendemos que es muy difícil demostrar que Microsoft haya realizado algún acto delictivo, salvo en el caso de la privacidad. Quizá en este punto sí pueden encontrar algún resquicio legal por el que tirar hacia delante. En el caso del mal funcionamiento, es bastante complicado demostrar algún hecho ilegal, ya que se supone que en Redmond trabajan duramente para evitar este tipo de problemas. Es decir, si Windows 10 funciona mal, y en muchas ocasiones lo ha hecho, tiene más que ver con el mal hacer de los desarrolladores que con una negligencia por parte de la empresa.

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