Las peticiones de actualización a Windows 10 serán mucho más agresivas en 2016

Windows 10 es el nuevo sistema operativo de Microsoft. En tan solo 3 meses ha conseguido ya más de 120 millones de instalaciones en todo el mundo, sin embargo, aún son muchos más los usuarios que siguen utilizando las versiones anteriores de Windows como 7 u 8.1. A diferencia de lo que ha ocurrido en otras ocasiones, en esta ocasión la compañía no está contenta con la cuota de mercado y está llevando a cabo una campaña muy agresiva para recomendar, e incluso forzar, la actualización a este nuevo sistema.

Terry Myerson, vicepresidente ejecutivo del grupo de desarrollo de Windows, ha anunciado los planes de la compañía para el próximo 2016, entre los que destaca una campaña mucho más dura para que los usuarios de las versiones antiguas de Windows actualicen al nuevo Windows 10. Tal como asegura el vicepresidente, la compañía tiene pensado lanzar a principios del año que viene la actualización a esta nueva versión como una «actualización recomendada» dentro de Windows Update.

De esta manera, según la configuración de algunos usuarios, es posible que muchos reciban la nueva versión de forma totalmente automática y que se comience la instalación al momento de reiniciar el equipo tras su descarga, no pudiendo hacer nada por evitarlo. De todas formas, para evitar críticas, los usuarios podrán utilizar la opción de volver a la versión anterior de Windows durante los 30 primeros días de prueba del sistema operativo de manera que, si no convence, se pueda volver fácilmente a Windows 7 o 8.1.

Muchos usuarios se preguntan qué pasará con aquellos que estén conectados a «redes medidas» de tráfico limitado. La actualización a Windows 10 ocupa alrededor de 3GB, y no habrá más opción que desactivar por completo Windows Update (o controlar las actualizaciones una a una) para no recibirla.

Pantalla completa para actualizar a Windows 10

Windows 10 es bueno, según Microsoft

Microsoft está convencido de que Windows 10 es un gran sistema operativo y gustará a todos los usuarios que lo prueben, sin embargo, no está siendo así. Aunque debemos admitir que a nivel técnico Windows 10 es un buen sistema operativo, la cantidad de datos que recopila de los usuarios echa para atrás a muchos usuarios potenciales interesados en el sistema operativo ya que atenta contra su privacidad. A eso debemos sumarle la gran cantidad de fallos y errores, muchos de ellos imposibles de explicar ni por los propios ingenieros de la compañía, que afectan aleatoriamente a los usuarios.

Por la red hay una gran variedad de opiniones respecto a este nuevo sistema operativo. Aquellos usuarios que lo han instalado y no sufren ningún fallo aseguran ser un gran sistema operativo, mientras que aquellos usuarios con fallos no quieren verlo ni en capturas. De todas formas, desde SoftZone os recomendamos que antes de tomar una opinión definitiva sobre el sistema operativo probemos con una instalación limpia, desde cero, en vez de una actualización desde una versión anterior que es posible que ocurran problemas de compatibilidad y configuración.

¿Has instalado y probado ya Windows 10? ¿Qué opinas de este sistema operativo?

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