Edge apenas interesa, ni siquiera en Windows 10

Parece que, aunque Windows 10 va por buen camino, con unos números bastante aceptables, Microsoft Edge, el navegador por defecto del nuevo sistema operativo, no está provocando ningún interés en los usuarios. Tiene toda la pinta de que la pesada carga de Internet Explorer la va seguir llevando durante mucho tiempo.

Microsoft quiso que su nuevo sistema operativo no tuviera que cargar con el pasado. Por eso precisamente cambiaron de estrategia a la hora de vender Windows 10 y por eso también desarrollaron un nuevo navegador. Tenían bastante claro que con Internet Explorer no iban a llegar a ningún lado y lo dejaron de lado. Edge era el producto diseñado para plantar cara a Chrome.

Pero no ha funcionado. Al menos de momento. Las cifran que se han publicado afirman que Chrome sigue siendo el rey, incluso en Windows 10. De hecho tiene una cuota que alcanza el 70 por ciento mientras que Edge llega por los pelos al 12 por ciento. Firefox, por ejemplo, también supera a Edge, alcanzando el 15 por ciento de cuota de mercado. Sí, son números de Estados Unidos pero fácilmente extrapolables al resto del mundo.

Cuota de mercado de Edge

Internet Explorer se hunde

En Windows 10 Internet Explorer tiene una presencia testimonial, ya que los usuarios de este navegador que han actualizado el sistema operativo se han pasado o a Edge o a Chrome. Esto lo vemos cuando se estudian las cifras de los tres últimos sistemas operativos de Microsoft, Windows 7, Windows 8 y Windows 10.

 Edge

Como veis, Internet Explorer alcanza una cuota de mercado del 20%, superando a Firefiox, aunque muy lejos de Chrome. El navegador de Google sigue siendo el rey si sumamos todos los últimos sistemas operativos, aunque su cuota de mercado baja con respecto a Windows 10.

Esto quiere decir que, a pesar de que Windows 10 fue lanzado como un salvador, después de la debacle de Windows 8 y los malos números de Internet Explorer, parece que ha beneficiado más a Chrome, quitándole de en medio un competidor como Internet Explorer y sustituyéndolo por un navegador que, ni en prestaciones, ni por supuesto en cuota de mercado, le llega a los tobillos.

Por todo ello, en Google se siguen frotando las manos por esta estrategia de Microsoft, que aunque en un principio parecía buena idea, la forma de llevarla a cabo, con un Edge todavía incompleto, no ha sido la más beneficiosa para los de Redmond.

Fuente: Neowin.

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