Documentos de Microsoft aseguran que Windows XP será fácil de hackear

El día 8 de abril de 2014, Microsoft dejará de dar soporte oficial a uno de sus sistemas operativos que más ha gustado a los usuarios: Windows XP. A partir de ese día, aunque una empresa francesa va a seguir suministrando estas actualizaciones a través de una suscripción premium, los usuarios que continúen utilizando este sistema operativo estarán en constante peligro ya que cualquier bug que se detecte en el sistema o en cualquiera de sus aplicaciones podrá ser utilizado por piratas informáticos para atacar el sistema.

Una serie de documentos enviados por Redmond a un grupo de empresarios irlandeses afirma los riesgos que supondría el seguir utilizando este sistema operativo tras la finalización de su soporte oficial, ya que el sistema va a ser un elemento de software muy fácil de hackear y piratear.

Según afirma el documento enviado por Microsoft a las empresas, Windows XP no se va a proteger correctamente de las nuevas amenazas presentes en la red que, día a día, se vuelven mucho más complejas y difíciles de tratar sin un sistema operativo preparado para ello. Windows XP es 21 veces más propenso a ataques que el nuevo Windows 8, según indica Microsoft.

windows_xp_foto

Windows XP aún está presente en el 30% de los equipos actuales. Esto se debe, principalmente, a que los usuarios desconocen el riesgo que supone utilizar Windows XP actualmente y lo que va a suponer utilizarlo tras la finalización del soporte oficial. Microsoft se ve optimista en el asunto y confía en que tras la finalización del soporte, Windows XP únicamente ocupe el 10% de los ordenadores y que, en pocos meses, los usuarios cambien a un sistema operativo moderno.

Desde SoftZone recomendamos a todos los usuarios que aún estén utilizando Windows XP que cambien lo antes posible a Windows 7 o a Windows 8 para mantener sus sistemas lo más seguros posibles. En caso de no tener recursos de hardware suficientes (netbooks o equipos antiguos, por ejemplo) aconsejamos que los usuarios prueben una distribución de Linux que consuma pocos recursos para mantener su sistema lo más seguro posible y no ser víctimas de los ataques que recibirá Windows XP tras la finalización de su soporte.

Fuente: Independent