La preview de Windows 8.1 no conservará las aplicaciones

El día 26 de junio saldrá a la luz la preview de la nueva actualización del último sistema operativo de Microsoft. Evidentemente, ya desde ese día, todo el mundo que esté impaciente por probar como funciona Windows 8.1 podrá descargarla e instalarla, aunque habrá un pequeño problema. Las aplicaciones que haya ya instaladas en vuestro ordenador desaparecerán y será necesario volver a instalarlas.

Todo el mundo que tenga instalado Windows 8 o Windows RT recibirá el día 26 de este mes una notificación por medio de Windows Update para que quien quiera se pueda descargar e instalar la nueva actualización, que estará disponible en la tienda Windows. Pero será una versión previa, por lo que tendrá algunas contraindicaciones que harán que más de de uno se lo piense dos veces antes de instalarla.

La mayor de todas es que, una vez que se instale Windows 8.1, todas y cada una de las aplicaciones que tengáis instaladas en vuestro ordenador desaparecerán, tanto las de escritorio como las que sean Modern UI. Eso sí, los archivos que haya guardados no sufrirán ningún cambio.

Windows 8.1

Con la versión definitiva esto no pasará

Ha sido Mary Jo Foley quien, en su blog, ha avisado de este contratiempo de la versión preview tras asistir a una sesión realizada en el Teched 2013. También ha indicado que quien quiera actualizar su sistema operativo necesitara al menos 4 GB de espacio en su disco duro. Además, si algún usuario desea volver a la versión anterior, tendrá que volver a instalar todas las aplicaciones, lo que no deja de ser un tedioso proceso que hará que poca gente vuelva al actual Windows.

De todas maneras, como hemos comentado antes, esto únicamente ocurrirá con la versión preview. En la versión final, la cual todavía no se sabe con seguridad cuando llegará, esto no sucederá. Por lo tanto, ya sabéis la sorpresa que os podéis llevar si instaláis la nueva actualización que ha preparado Microsoft para su ultimo sistema operativo. Si no podéis esperar, hay que atenerse a las consecuencias.